Libertadores 2026: 58 años después, Estudiantes y Palmeiras van por la Gloria Eterna en el Centenario

Conmebol puso a la venta las entradas para la final con precios desde US$ 95 para socios hasta US$ 340 público general.

Estudiantes y Palmeiras vuelven al Estadio Centenario tras 58 años para definir una nueva Copa Libertadores.

Como si de una revancha del destino se tratara, Estudiantes de La Plata y Palmeiras volverán a definir una final de la Copa Libertadores en el Estadio Centenario de Montevideo. La primera vez fue en 1968, cuando el conjunto argentino se consagró campeón continental por primera vez en su historia tras vencer al equipo brasileño en el partido de desempate. Ahora, 58 años después, la historia se repite y ambos clubes se verán las caras en una nueva final el próximo 28 de noviembre en la capital uruguaya.

En aquel entonces, el fútbol sudamericano presenciaba el surgimiento del inolvidable «Equipo de los Profesores» y la gesta del laboratorio táctico liderado por Osvaldo Zubeldía. Estudiantes de La Plata, un club que desafiaba a los gigantes del continente, llegó a la final de la Libertadores frente a un poderoso Palmeiras.

Aquella definición requirió de tres batallas inolvidables, la primera en La Plata; Estudiantes pegó primero e impuso su ley con un triunfo 2-1. La respuesta en São Paulo, el Verdão hizo valer su localía y se quedó con el segundo cruce por 3-1, forzando un desempate. El desempate en campo neutral, el 16 de mayo de 1968, las tribunas del Estadio Centenario de Montevideo fueron testigos del nacimiento de una mística inquebrantable. Con goles de Felipe Ribaudo y la «Bruja» Juan Ramón Verón, el Pincha se impuso por 2-0 y alzó la primera Copa Libertadores de su historia, iniciando el camino hacia un tricampeonato continental legendario.

Una revancha 58 años después

Hoy, casi seis décadas después, la Copa Libertadores vuelve a convocar a los mismos protagonistas sobre el mismo césped. Palmeiras llega con el deseo de reescribir aquel desenlace y tomarse revancha en la misma tierra donde Estudiantes comenzó a forjar su linaje copero.

Las semifinales de la edición 2026 fueron un compendio de drama, temple táctico y definiciones al límite que pusieron a prueba el temperamento de ambos planteles. Por un lado, el equipo argentino, conducido con la templanza, firmó una gesta memorable, tras igualar 0-0 en el choque de ida disputado en La Plata, el Pincha viajó a Río de Janeiro para encarar una verdadera prueba de fuego ante Flamengo en el Maracaná.

En un partido asfixiante, donde le tocó jugar con diez hombres durante buena parte del complemento tras sufrir una expulsión, los actuales campeones del Futbol Argentino resistieron embestida tras embestida. Bajo la figura colosal de su arquero Fernando Muslera, quien sostuvo el cero con intervenciones monumentales, el encuentro derivó en la tanda de penales. En la definición desde los doce pasos, la “mística” albirroja prevaleció por 3-2, silenciando al Maracaná y clasificando al club a una final de Libertadores por primera vez desde 2009.

En la vereda de enfrente, el conjunto paulista que comanda el portugués Abel Ferreira ratificó por qué es una de las estructuras más sólidas y dominantes de Sudamérica en la última década. En un duelo fratricida de semifinales frente a Fluminense, Palmeiras tomó ventaja al imponerse 2-1 en el Maracaná. Pese a tropezar 1-0 en el Allianz Parque durante la vuelta, la jerarquía individual y colectiva del Verdão volvió a salir a flote en los momentos de mayor presión. En la definición por penales, el portero Carlos Miguel se vistió de héroe al contener un disparo decisivo, permitiendo que Palmeiras se impusiera por 5-3 para sellar su billete a Montevideo y optar a la consecución de otro trofeo continental.

Muslera fue figura de Estudiantes de La Plata en la semifinales frente a Flamengo.

Preparativos en el Estadio Centenario

El mes de noviembre traerá exigentes desafíos logísticos para el Estadio Centenario. Tras la presentación del papa León XIV el día 7, comenzarán de inmediato los trabajos de acondicionamiento para la final continental. Para la AUF y la CONMEBOL, la visita papal servirá como una prueba a gran escala: se evaluarán los accesos, los anillos de seguridad, la conectividad y el estado del césped.

El objetivo es que el histórico recinto luzca impecable tanto en el evento religioso como en la definición del 28 de noviembre, en lo que será su última gran cita internacional antes de cerrar sus puertas para las obras de remodelación hacia el Mundial 2030.

La expectativa generada por esta final ha desatado una verdadera fiebre de entradas a ambos lados de las fronteras. La CONMEBOL puso en marcha el expendio oficial a través de su plataforma digital, arrancando con una preventa exclusiva para residentes locales y fijando la apertura para el público general a partir del lunes 2 de noviembre.

Además de las plateas neutras de Categorías 1 y 2 (con valores de 340 y 250 dólares), se habilitó un servicio exclusivo de Hospitality a 450 dólares para quienes adquieran la categoría superior. Mientras tanto, la mayor expectativa de las hinchadas está centrada en las populares de Categoría 3 (a 95 dólares), cuyos sectores en las cabeceras están reservados exclusivamente para las parcialidades de Estudiantes y Palmeiras.

Para las autoridades uruguayas y el sector turístico de Montevideo, las proyecciones indican un impacto masivo en la capital. Se prevé el arribo de entre 40.000 y 50.000 visitantes extranjeros durante el fin de semana del partido, impulsados por una movilización histórica desde La Plata a través de barcos y caravanas terrestres por los puentes internacionales, sumada a la masiva llegada de vuelos chárter y ómnibus desde São Paulo.

Finalmente, el mencionado arribo masivo de hinchas hacia la capital uruguaya ha generado un verdadero colapso en la infraestructura de hospedaje, desatando quejas generalizadas entre los simpatizantes, especialmente los de Estudiantes, debido a los precios desorbitados y la escasa disponibilidad en plataformas como Airbnb y Booking.

Con opciones en los barrios cercanos al Estadio Centenario que rondan o superan los 50.000 pesos uruguayos por noche para dos personas, y una ocupación hotelera prácticamente colmada, los fanáticos evalúan alternativas creativas para dormir, desde buscar alojamiento en zonas alejadas hasta apelar a la solidaridad de localidades vecinas, evidenciando que la pasión por la Copa Libertadores se vive con la misma intensidad tanto en las tribunas como en la búsqueda desesperada de un lugar donde pasar la noche.

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