Lubetkin señala que se resolverá en breve el tema de las visas con EE.UU

El Ministro de Relaciones Exteriores calificó la medida como algo "absurdo".

El canciller dijo "somos soberanos, somos independientes y vamos por el camino que consideramos que es lo mejor para el Uruguay".

El canciller Mario Lubetkin se refirió a la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de pausar indefinidamente la emisión de visas de inmigrante (aquellas que conducen a la residencia permanente o green card) para nacionales de 75 países, entre ellos Uruguay. La medida fue anunciada el 14 de enero y entra en vigor a partir de mañana 21 de enero.
Según argumentó el gobierno de EE.UU esta política, implementada bajo la administración Trump, responde a una revisión de procedimientos para garantizar que los solicitantes no representen un riesgo elevado de convertirse en una «carga pública» (public charge), es decir, de depender de prestaciones o asistencia pública en Estados Unidos. La medida no afecta las visas de no inmigrante, como turísticas, de estudiante o de trabajo temporal, ni aplica a solicitantes con doble nacionalidad que usen un pasaporte de un país no listado.
Consultado en una entrevista con Informativo Sarandí sobre si esta suspensión está vinculada al comunicado conjunto firmado por Uruguay junto a Brasil, Chile, Colombia, México, y España respecto a la situación en Venezuela, Lubetkin respondió que «no». Agregó «no sé de dónde sacan quién puede afirmar una cosa de ese tipo», ya que Uruguay no recibió ninguna comunicación formal de las autoridades estadounidenses. Explicó que se trata de una «pausa» y no de un congelamiento u otra categoría.
Sobre la inclusión de Uruguay en el grupo de 75 países, el canciller indicó que «la explicación no la tenemos porque nos parece absurdo simplemente que se tome esa medida con nosotros». Recomendó escuchar al embajador de Estados Unidos en Uruguay y leer con atención el tuit de la embajada estadounidense en el país, donde estaría la respuesta. Aseguró que los diálogos mantenidos personalmente en Nueva York con autoridades de primer nivel de Estados Unidos, así como los que sostiene la embajada uruguaya en Washington, dan «total serenidad» de que la situación se resolverá en breve. Descartó especulaciones y señaló que, si la medida respondiera al documento conjunto mencionado, «sería extraño» que dos firmantes no hayan sido incorporados en la lista de 75 países.
Lubetkin se mostró optimista sobre la solución del tema, basado «en las señales del embajador estadounidense, el comunicado formal de la embajada y los diálogos de alto nivel». Afirmó que las autoridades estadounidenses «adecuarán en un breve plazo esta situación».
En cuanto a si este episodio requiere revisar la diplomacia y la estrategia exterior uruguaya en el nuevo contexto de relacionamiento con Estados Unidos, el canciller sostuvo que ni la política interior ni la exterior deben paralizarse esperando escenarios específicos. Destacó que la política exterior de Uruguay debe basarse en sus tradiciones de dignidad, defensa de la soberanía y orgullo nacional. Mencionó el orgullo sentido por la firma del acuerdo Mercosur-UE el sábado anterior, donde el presidente Yamandú Orsi participó junto a otros líderes regionales, y consideró que Uruguay debe actuar con respeto y equilibrio ante las transformaciones globales.
Respecto al rol de Uruguay en el escenario internacional, recordó la aprobación por ovación de la presidencia por un año del G77 por parte de 134 países, lo que demuestra que Uruguay «no tiene ningún tipo de enemigos», es un país de diálogo, sereno, que no sorprende ni genera conflictos. Enfatizó la importancia de mantener una política de Estado en temas internacionales y evitar que se conviertan en conflicto local, respetando la democracia uruguaya.
Finalmente, ante las críticas de la oposición que señalan que el gobierno sigue casi al pie de la letra la política brasileña, Lubetkin respondió que es difícil contestar afirmaciones sin ejemplos concretos. Citó precisamente la firma del acuerdo Mercosur-UE. El presidente Lula no asistió personalmente, pero el presidente Orsi sí participó en la foto de familia junto a líderes como Milei y Peña, y al ministro de relaciones exteriores de Brasil. Esto, según Lubetkin, demuestra la soberanía e independencia de Uruguay. «Somos soberanos, somos independientes y vamos por el camino que consideramos que es lo mejor para el Uruguay» indicó.

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6 Comentarios

  1. Cuando se toma una medida de esta naturaleza por parte de una nación cualquiera hacia otra, esta medida es siempre acompañada por la explicación o el porqué de esa decisión.
    Si no hay una explicación o justificación esa medida es simplemente un acto hostil, sobre todo cuando no es un acto de reciprocidad.
    Si no hay una comunicación oficial de la embajada del país que toma la decisión –lo cual no es correcto bajo las «costumbres» diplomáticas– está es función del canciller de turno el exigir esa comunicación y es también función del canciller el informar a la población en tiempo y forma y de una manera clara y concisa acerca de las medidas y las razones de su implementación.
    Es de grado irrespetuoso el mandar a la gente a «escuchar al embajador», cuando el embajador no le habla a la población sino al canciller mismo o funcionarios de su área de trabajo, o a «leer el tuit» cuando la gente tiene otras cosas más importantes que hacer en vez de perder el tiempo en chismoseríos sociales en vez de tener información oficial directa y a través de los canales oficiales correspondientes.
    El canciller debería ser más directo en su respuesta cuando se le pregunta algo que está bajo su competencia en vez de desviar la conversación hacia otros temas no relacionados, como acuerdos con otro bloque económico en otro continente y palabrerío rimbombante acerca de asumir la presidencia de un foro «con una ovación».
    Este tipo de acciones de individuos en puestos públicos clave sólo deja al descubierto las carencias de formación y método de desempeño de tareas.
    Para ser un buen diplomático no es suficiente con ser un profesional en cualquier otra materia, hay que también tener la formación específica para el cargo a desempeñar.
    No sabemos si el canciller actual pasó por algún instituto que imparte la enseñanza de la diplomacia, si no pasó pues entendemos las carencias, y si pasó pues concluímos que ha sido un alumno que no asimiló las lecciones impartidas.
    Servir en un cargo público incluye servir al público, estar al servicio del público, aparte de moverse en la esfera correspondiente.
    A veces parece que la palabra «servir» es un cuco para aquellos privilegiados que tienen un salario de seis cifras, sin embargo esa es parte de la función de los empleados públicos, y sería bueno refrescarles la memoria utilizando la terminología inglesa que los define «civil servants», literalmente «sirvientes civiles», lo cual no deja dudas alguna de la naturaleza de su trabajo.
    Más respeto, por favor! y cumpla con su parte en lo estipulado en su contrato de trabajo.
    Y lo firma:
    Uno de sus Empleadores.

  2. FRENTEAMPLISTA: TU CANCILLER, ADEMÁS DE VIEJO GAGÁ ES UN INÚTIL, ES COMO LA MEDIA (CADA VEZ QUE ABRE LA BOCA METE LA PATA), SI SIGUEN JODIENDO CON MADURO, CON PETRO Y CON LULA, NOS VAN A DEJAR CON LAS RUEDAS PARA ARRIBA…PERO ESO A VOS NO TE IMPORTA: VOS PEDIS VISAS A LAOS, MOLDAVIA, MYANMAR, EL CONGO O COREA DEL NORTE, TUS «PARAÍSOS SOCIALISTAS»

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