El entrenador de la selección , Marcelo Bielsa, asumió la responsabilidad por la temprana eliminación de Uruguay del Mundial 2026. En una conferencia de prensa cargada de autocrítica, el DT argentino reconoció los errores y valoró el esfuerzo del plantel, pero admitió que el equipo no estuvo a la altura de las expectativas.
“No puedo justificar la posición que obtuvimos y la calidad de los jugadores disponibles no fue suficiente”, expresó Bielsa. La Celeste quedó eliminada en la fase de grupos del Mundial que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México, un resultado que generó profunda decepción en el fútbol uruguayo.
Reconoció que el equipo mostró irregularidad a lo largo del torneo y que falló en convertir las ocasiones de gol que generó. “Tuvimos partidos donde fuimos superiores, pero no supimos definir. Eso es responsabilidad mía y del equipo”, señaló.
Fue preguntado sobre los cambios de estrategia que se había señalado habí sido planteado por lo jugadores. A este respecto dijo “ la respuesta es negativa, no sucedió. De haber sucedido sería algo que no hablaría bien de los jugadores. La observación del partido con España claramente indica que jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas. Habría que verificar si se reprodujeron o no mis ideas”.
No obstante manifestó que si se trató con los jugadores lo referente al entrenamiento. Señaló que su pretensión de entrenar en dos grupos siempre la explicó. «Los entrenamientos, cuando se hacen en dos grupos, duran la mitad del tiempo. Si entrena el doble de gente, el entrenamiento dura el doble, y hay jugadores que mientras no trabajan, esperan» dijo. Por esta razón se duplica el tiempo de duración a lo que se agrega las circunstancias de la preparación, «con temperaturas por encima de los 30 grados y humedad, no es lo mismo estar 40 minutos en el campo que estar una hora y media».
Bielsa dijo que el otro motivo es que, cuando entrenan todos juntos, «me gusta dividirlos en dos para ver a todos los jugadores y que todos se expresen, lo que facilita mi capacidad de elección. Si trabajan todos juntos no puedo ver a 30 a la vez”. Pero si bien admitió que esa idea fue muy valorada y elogiada por los jugadores al principio, cuando plantearon el deseo de entrenar todos juntos, «era absurdo que yo insistiera con una postura que los jugadores no comparten, en un momento determinado de la competencia”. Es por eso que aceptó la propuesta de los jugadores de entrenar todos juntos.
Bielsa también se refirió a la polémica por la fiebre de Fernando Muslera antes del partido clave ante España. “Muslera es un jugador excepcional y un gran profesional. Tuvo fiebre pero el día del partido con España no tenía síntomas, dolor ni merma de capacidad física, estaba en condiciones de poder jugar. El médico me mantuvo al tanto de todo”.
Reveló que “lo mismo pasó con Federico Viñas, pero él, que el día anterior tenía fiebre y el día del partido no, le dijo al médico, y el médico a mí, que le dolía el cuerpo y no se sentía en plenitud, pero que podía jugar sin problema. Ante esa situación, opté porque no jugara, consideré que no era conveniente que comenzara el partido”.
Bielsa destacó el compromiso del grupo. “Los jugadores se dejaron todo. Corrieron, pelearon y representaron al país con dignidad. Pero el fútbol es exigente y esta vez no alcanzó” aseguró. Sobre el futuro manifestó “ahora viene un período de reflexión. Hay que analizar qué pasó, qué falló y cómo mejoramos. Mi contrato sigue vigente, pero las decisiones las tomará la Asociación”.


Nuestro seleccionado no se destaca por goleador. Es machete y encima de eso se ha tomado la costumbre de hacer más pases hacia atrás de los convenientes ssin tener en cuenta que con esa maniobra consumen tiempo precioso para aumentar las jugadas hacia el arco rival que es donde están los goles. El reloj corre y cuando quieren acordarse se fué un tiempo entero preparando las maniobras sin llegar cerca del área contraria para intentar meter la pelota. En una oportunidad conté los pases para atrás y resultaron ser más que los hacia adelante y es evidente que así es mucho más difícil ganar un partido.