Marcus Gilbert, el carismático actor británico conocido por interpretar al irresistible y controvertido Rupert Campbell-Black en la adaptación televisiva de Riders (1993), basada en la novela de Jilly Cooper, falleció a los 67 años tras una valiente batalla de tres años contra un cáncer de garganta. Su presencia en pantalla destacaba por su encanto clásico, cabello rubio y físico imponente, cualidades que lo llevaron a ser considerado para el rol de James Bond en la década de 1980 (aunque finalmente Timothy Dalton se quedó con el personaje).
Gilbert acumuló una filmografía diversa. Debutó en cine con The Masks of Death (1984) junto a Peter Cushing, apareció en la comedia de aventuras Biggles (1986). interpretó a un ruso en Rambo III (1988) junto a Sylvester Stallone.
Dio vida al legendario Rey Arturo (Lord Arthur) en Army of Darkness (1992, Evil Dead III), de Sam Raimi, un rol que lo convirtió en ícono para fans del terror y la comedia. En televisión brilló en Doctor Who (1989, episodio «Battlefield», como Ancelyn), Murder, She Wrote y múltiples comerciales (más de 50, incluyendo uno premiado para Lee Jeans). Su papel más icónico fue Rupert Campbell-Black en Riders, el «bonkbuster» de Jilly Cooper que lo presentó como el arquetipo del galán aristócrata, mujeriego y carismático. Aunque la crítica no siempre fue unánime (algunos lo encontraron «demasiado correcto» para el personaje), el rol lo consolidó como estrella de los 90.

