La noticia de la «vuelta al trabajo» de los médicos cubanos que se encuentran en Venezuela alienta a unos cuantos corazones inquietos; ahora bien, aún sin un pronunciamiento oficial por parte de la administración encargada de la nación bolivariana, el destino de este programa de colaboración sigue siendo riesgoso. Tensión política y amenaza de nuevos ataques por el medio, el futuro de los miles de colaboradores cubanos se coloca en el centro del debate. La idea de enviar profesionales de la salud de la isla a territorios venezolanos fue idea de los líderes de ambas naciones: Fidel Castro y Hugo Chávez, y lo que empezó siendo un pequeño intercambio, se convirtió en una de las misiones internacionales más grandes que actualmente sostiene Cuba.
Desde el amanecer del día 3 de enero, cuando fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas estadounidenses, el gobierno cubano ha insistido en la comunicación con los colaboradores médicos en Caracas. Las primeras informaciones llegaron del ministro de Salud Pública de Cuba, en un corto mensaje en su perfil en la Red Social X dejó claro que los médicos cubanos residentes en Miranda, La Guaira, Distrito Capital y Aragua, distritos donde se registraron acciones armadas, se encontraban bien y bajo protección.
En el foco de muchos, la Brigada Médica Cubana difundió un mensaje, donde su jefe reafirmó lo dicho anteriormente, transmitiendo un mensaje de tranquilidad y estabilidad en el sistema de atención bajo su responsabilidad: «El personal médico continúa cumpliendo sus funciones asistenciales y permanece en buen estado de salud», fueron las palabras ofrecidas a Televisión Nacional Cubana por Yuleyvis Martínez Carmona. “La infraestructura de salud en Venezuela no sufrió”, dijo, además agregó que “los consultorios médicos populares y el resto de las estructuras de salud se encuentran al 100% de su funcionamiento y sin ninguna problemática”. El médico resumió: «Se mantiene laborando la misión médica cubana aquí en Venezuela».
A pesar del esperanzador anuncio, muchas versiones circulan dentro y fuera de la isla vinculadas al tema: un posible cierre de la misión; y existen razones para seguir de cerca la noticia.
El secuestro de Nicolás Maduro es anticonstitucional, viola la soberanía de Venezuela y definitivamente el derecho penal NO sustituye al derecho internacional; sin embargo, a pesar de los pronunciamientos, los foros multilaterales y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el presidente de Venezuela sigue siendo juzgado fuera de su país, y Trump afirma que no solo administra Venezuela, sino que nombrará gestores y controlará recursos. El Sistema de Salud Cubano y sus colaboradores internacionales lidian con una campaña de descrédito, sobre supuesta violación a los derechos humanos, muchas de estas acusaciones llegan de Washington. Entonces…existen razones para preocuparse.
La brigada médica cubana, presente en los 24 estados del país sudamericano, ha manifestado su compromiso de continuar apoyando al sistema de salud venezolano, mientras que se mantiene en comunicación con el Ministerio Cubano. Las dudas siguen siendo muchas, la incertidumbre juega su rol en este camino de decisiones políticas, y donde todo depende como se desarrolle el conflicto.

