/

La genial historia de Elmore Leonard, donde Ben Tyler es el protagonista, es una novela de 1998:

Un viejo hotel en la Habana

Por estos días el Hotel más antiguo de Cuba cumplió 150 años

Hotel Inglaterra. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Cuando el vaquero y ocasional ladrón de bancos Ben Tyler llegó a Cuba, aún el mar olía a explosión y pólvora. La Habana vivía los años finales del siglo XIX, y hacía pocos días había estallado en agua del litoral el buque de guerra estadounidense USS MAINE. Ben, en tierra caribeña conoció de los rumores de una inminente guerra entre Estados Unidos y España, sin embargo, siempre tuvo claro su objetivo: entregar una recua de caballos a un rico magnate azucarero estadounidense en la isla. En realidad, desde que salió de la cárcel, y su antiguo jefe lo contrató, solo tenía eso en la cabeza. 

La genial historia de Elmore Leonard, donde Ben Tyler es el protagonista, es una novela de 1998: «Cuba Libre». Presente en las páginas, como testigo de la hazaña, está el Hotel Inglaterra, desde aquellos tiempos ya su presencia engalanaba el centro de La Habana Vieja. En Europa, se le conoció como el hotel de los hoteles, y, muchos apuestan porque representa la historia de La Habana de los últimos 200 años. 

 

Un teniente coronel retirado del ejército español, compró el café El Louvre y el Hotel San Luis, unificó ambas instalaciones en un edificio al que puso por nombre Hotel Inglaterra.  Su estilo neoclásico destaca en la capital cubana desde diciembre de 1875, en una zona capitalina privilegiada, sobre el mítico Paseo del Prado, frente al Parque Central. Fue de los primeros hoteles habaneros que contaron con ascensor y luz eléctrica y dispuso de la primera piquera de automóviles que existió en la ciudad. Con el paso del tiempo, y tratando de adaptarse a las tendencias internacionales, fue sometido a varias reparaciones capitales, y todas las etapas que presenció supieron rendirle honores. En la actualidad es Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y Monumento Nacional.

Recientemente el Hotel Inglaterra celebró sus 150 años, tiempo que le ha sido suficiente para guardar secretos e historias…

Cuenta el periodista Jesús Risquet Bueno que en ese sitio “el capitán español don Nicolás Estévanez, al escuchar los disparos por el fusilamiento de los ocho inocentes estudiantes de medicina, el 27 de noviembre de 1871, rompió su espada, renunció a la carrera militar y dijo: “Antes que la patria están la humanidad y la justicia”. 

El intelectual y ensayista cubano Ciro Bianchi, relata otras interesantes historias y citándolo a él lo expongo en estas líneas: 

Allí Karl Decker, reportero de New York Journal, una de las tantas publicaciones del magnate norteamericano William Randolph Hearst, planifica la exitosa fuga de la patriota cubana Evangelina Cossío, internada entonces en la Casa de Recogidas de La Habana; acción audaz, mírese como se mire, si bien no puede deslindarse de la implacable campaña orquestada por cierta prensa norteamericana para apurar la intervención norteamericana en la guerra que Cuba libraba contra España. Eran los tiempos del sanguinario Valeriano Weyler, y la muchacha de extraordinaria belleza fue conocida en el mundo como la Juana de Arco de América.

En noviembre de 1896, se alojaba en Inglaterra el célebre cronista español Luis Morote que para el periódico El Liberal, de Madrid, llegaba a “cubrir” la guerra contra España. Un hecho verdaderamente relevante le confirió celebridad. Apareció de manera inesperada en el campamento del mayor general Máximo Gómez, en el centro de la Isla, y el jefe del Ejército Libertador, indignado por la intrepidez y osadía del reportero y tomándolo por un enemigo —su periódico lo era ciertamente de nuestra independencia— creyó que bien merecía la pena de muerte por fusilamiento. Fue absuelto por el tribunal que lo juzgó en plena manigua, Gómez acató el fallo y el periodista abandonó el campamento con las mejores seguridades y garantías. Y, además, bien comido. En la interesante crónica que publicó sobre el incidente, Morote elogió el apetitoso lechón tostado a la criolla que le sirvieron en la comida y el magnífico café con que lo confortaron.

Winston Churchill, un joven teniente de húsares, fue huésped en 1895. Vino a ver cómo era una guerra y celebró en este hotel su cumpleaños 25, al igual que, años más tarde, el dramaturgo español Jacinto Benavente celebraría el Premio Nobel que le confirieron. También José Canalejas, que llegaría a presidir el Gobierno español, y que en 1912 sería ultimado por un anarquista.

Huéspedes de Inglaterra fueron, asimismo, el mexicano Juventino Rosas, autor del vals Sobre las olas, en 1894, y, en 1931, el tenor y luego sacerdote José Mujica. El gran Enrico Caruso se alojó en el hotel Sevilla, pero más de una vez cenó en Inglaterra. Cuatro campeones se hicieron fotografiar juntos en uno de los salones de este hotel y legaron la instantánea a la posteridad. Son el pelotero Armando Marsans, el billarista Alfredo de Oro, el ajedrecista José Raúl Capablanca y el astro de la esgrima Ramón Fonts.”

 

La clientela de Inglaterra siempre resultó de europeos, sobre todo alemanes, británicos, holandeses y belgas. Este hotel de tres plantas y 83 habitaciones, tiene la peculiaridad de que en cada uno de los pisos posee decoración apropiada, el primero, más antiguo, con obras en sepia, el segundo agregado en 1886 al edificio en homenaje a celebridades de la pintura cubana. Y el último piso resalta con fotos a color, y vistas del hotel, y desde este hacia el entorno.

Comparte esta nota:

1 Comentario

  1. DESPUES LOS REVOLUCIONARIOS SE QUEDARON CON TODO Y NO PAGARON NADA, POR ESO QUE SE LLAMA EXPROCIACION. ASI TERMINARON, LO MISMO HICIERON CON LOS HOTELES Y DEMAS CONSTRUIDOS POR AMERICANOS, COSA QUE CONDUJO AL BLOQUEO….. EN FIN LA HISTORIA TIENE MEMORIA.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Cultura

Arte uruguayo por el mundo

El Consulado General de Uruguay en Córdoba organizó la exhibición de fotografías sobre "Deporte, Paz, Desarrollo

Death to All

El tema que le da nombre al disco y que trata sobre esta barbarie supera los