Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea dio esta semana un paso decisivo hacia su concreción. El Consejo Europeo aprobó el entendimiento comercial, lo que habilita la firma formal del tratado, prevista para el próximo sábado 17 de enero en Asunción, Paraguay. De concretarse, el pacto dará origen a la mayor zona de libre comercio del mundo, aunque aún resta una instancia clave: la ratificación del Parlamento Europeo.
Los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y la representación de la Unión Europea se encuentran coordinando los detalles de la ceremonia de firma, que tendrá lugar en la capital paraguaya, coincidiendo con la presidencia pro tempore del bloque sudamericano ejercida actualmente por Paraguay. Con este resultado, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, tiene previsto viajar a Asunción para estampar su firma junto a las autoridades del Mercosur.
La confirmación oficial del aval europeo fue recibida el viernes 9 de enero por el gobierno paraguayo. Así lo informó el canciller Rubén Ramírez Lezcano, quien destacó la importancia del paso dado tras décadas de negociaciones complejas y, en muchos momentos, estancadas. Desde el Mercosur se subrayó que el acuerdo reafirma la voluntad de ambas partes de avanzar hacia un comercio basado en reglas predecibles y transparentes, incorporando además cláusulas destinadas a atender las preocupaciones de sectores sensibles, en particular los agricultores europeos.
Según información difundida por el propio bloque sudamericano, la asociación estratégica implica la integración de un mercado de alrededor de 800 millones de habitantes, con un producto interno bruto conjunto equivalente a una cuarta parte del PIB mundial y una corriente comercial que alcanza aproximadamente los 100.000 millones de dólares anuales. En términos arancelarios, la Unión Europea eliminará gravámenes para el 92% de las exportaciones del Mercosur y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%. Estimaciones de la Comisión Europea indican que las exportaciones europeas al Mercosur podrían aumentar un 39%, mientras que las ventas del bloque sudamericano al mercado comunitario crecerían en torno al 17%.
“El fortalecimiento de los vínculos económicos y comerciales, junto con la creación de un ambiente propicio para la atracción de inversiones, impactará positivamente en el desarrollo socioeconómico de los países integrantes de ambos bloques”, señala el Mercosur en un comunicado oficial.
Desde Uruguay, el canciller Mario Lubetkin confirmó que el viernes se alcanzaron las mayorías requeridas para la aprobación del acuerdo en el ámbito europeo: el respaldo de al menos el 55% de los Estados miembros, que representen a su vez el 65% de la población total de la Unión. “Con esta aprobación doble, la presidenta del Consejo de la UE viajará con una amplia comitiva europea a Asunción para firmar el acuerdo comercial con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay”, explicó.
Lubetkin también adelantó que el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, participará de la firma. “Si bien no tienen que ir los presidentes (a la firma), mi sensación es que por la importancia del evento los presidentes van a estar”, afirmó el canciller, y agregó de forma contundente: “El presidente de Uruguay va a ir”.
El acuerdo estuvo a punto de firmarse en diciembre pasado en Brasil, pero la Unión Europea dio marcha atrás a último momento tras el pedido de Italia de mayores garantías. Esa decisión generó una visible decepción en el Mercosur y fue uno de los temas centrales de la última cumbre del bloque, donde varios gobiernos plantearon la necesidad de acelerar negociaciones con otros socios comerciales. La prolongada demora del acuerdo contrasta con un escenario internacional marcado por rápidos cambios comerciales y geopolíticos, y con la pérdida de peso de la Unión Europea como destino de las exportaciones del Mercosur, en favor de China.

Una nueva etapa legislativa
La vicecanciller uruguaya Valeria Csukasi subrayó que el acuerdo ingresó ahora en una fase inédita. “Esta es la primera vez en la que el acuerdo deja de estar en manos de los Ejecutivos y pasa a los poderes legislativos”, afirmó. En ese marco, anticipó que el trámite parlamentario será dispar en ambos bloques.
“En el caso del Mercosur, prevemos en Uruguay una aprobación particularmente rápida. No debería haber mayor dificultad”, sostuvo Csukasi. Sin embargo, advirtió que el proceso será más extenso en Europa: “Del lado europeo llevarían todo este año, no será en los próximos meses. Vamos a ver a lo largo de todo el año”.
Por ese motivo, la jerarca aclaró que no se espera una entrada en vigencia inmediata del tratado. “No tenemos que imaginarnos a este acuerdo entrando en vigor mucho antes que el segundo semestre, fines de este año”, explicó, aunque consideró que ese plazo permitirá seguir evaluando sus impactos. “No es tanto, pero sigue siendo un tiempo más para ver los beneficios del acuerdo”, concluyó.
Cómo se alcanzó el aval europeo
El respaldo al acuerdo fue ratificado en una reunión del Consejo Europeo celebrada el viernes por la tarde en Bruselas. En esa instancia, 21 países votaron a favor, entre ellos Alemania, España e Italia. Se opusieron Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, mientras que Bélgica se abstuvo. Este resultado confirmó lo que ya se anticipaba en reuniones previas de los embajadores de los 27 Estados miembros.
Con este aval, los países del Mercosur aguardaban la señal definitiva para avanzar hacia la firma del tratado, que ahora se concretará en Asunción.
Un paso pendiente: la Eurocámara
Pese al avance, el acuerdo aún no está plenamente sellado. Tras la firma en Paraguay, será necesario el visto bueno del Parlamento Europeo. El resultado de esa votación no está asegurado, ya que alrededor de 150 eurodiputados, de un total de 720, han advertido que podrían recurrir a la justicia para frenar la aplicación del tratado.
La Comisión Europea negocia este acuerdo desde 1999 con los países fundadores del Mercosur, con el objetivo de crear una vasta zona de libre comercio y eliminar aranceles a más del 90% del intercambio bilateral.
Un camino marcado por resistencias
El proceso no ha estado exento de conflictos. El sector agropecuario europeo teme el impacto de una mayor entrada de productos sudamericanos —como carne, arroz, miel o soja— frente a la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur. Francia ha liderado la oposición, argumentando que las diferencias en las normas de producción generan una competencia desleal.
En respuesta, la Comisión Europea introdujo garantías para sectores sensibles, limitando cupos y estableciendo mecanismos de intervención ante eventuales distorsiones del mercado. “Las prioridades agrícolas han estado en el núcleo de las negociaciones”, afirmó Olof Gill, portavoz de la Comisión.

Uruguay: qué productos accederán a la eliminación de aranceles
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó cuáles serán los productos uruguayos que accederán a la eliminación de aranceles en el marco del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, recientemente aprobado por el Consejo Europeo y a la espera de su ratificación final.
De acuerdo con la información oficial, un primer grupo de bienes contará con una eliminación de aranceles inmediata una vez que el tratado entre en vigor. Entre ellos se encuentran productos del sector pesquero; menudencias bovinas y ovinas; grasas y despojos comestibles de la especie bovina; frutas frescas como manzanas, peras, cerezas y ciruelas; legumbres; frutos secos y pasas de uva; así como ciertos derivados del cuero.
La lista incluye además agua mineral, cervezas, bebidas espirituosas, harina de soja, maíz, tops de lana peinada, fertilizantes y fungicidas, autopartes y otros productos industriales y agroindustriales considerados de interés exportador para el país.
Por otro lado, el MGAP señaló que habrá un segundo conjunto de productos cuya eliminación de aranceles será progresiva, en plazos que variarán según el sector. En este grupo se encuentran hortalizas, carne equina, plantas y tubérculos alimenticios, cítricos, arroz partido, alimentos para mascotas, vinos, aceites vegetales y diversas preparaciones alimenticias.
También se verán beneficiados de manera gradual productos como mermeladas, jaleas y otras preparaciones a base de frutas, hortalizas en conserva, tops, hilados y tejidos de lana, concentrados de bebidas y madera contrachapada.

