Nanogrow: La ciencia diminuta con un  inmenso impacto

Una startup uruguaya que va a transformar el tratamiento del cáncer y enfermedades inmunológicas.

Nicolás Galmarini, Cofundador de Nanogrow.

Diario La R entrevistó a Nicolás Galmarini Cofundador de Nanogrow. Es un emprendedor que apuesta por el futuro y la convicción de un científico, aunque es Licenciado en Economía con un MBA en la Universidad Austral de Buenos Aires, Nicolás es el CEO y cofundador de Nanogrow, junto a Lucía Vanrell, Doctora en Bioquímica.

La empresa nació oficialmente en 2021, pero su historia comenzó mucho antes, entre conversaciones familiares, pasión por la industria farmacéutica y la intuición de que algo distinto podía hacerse desde la región.

“Mi papá trabajó más de 45 años en un laboratorio, me sembró esa semilla, crecí con esa influencia. Y aunque estudié economía, siempre sentí atracción por el mundo de la ciencia médica”, relata Nicolás Galmarini.

Esta conjunción poco habitual entre finanzas y biotecnología se convirtió en una de las fortalezas de Nanogrow: traducir ciencia compleja a propuestas de valor comprensibles, sustentables y escalables.

¿Qué es Nanogrow y por qué está revolucionando la inmunoterapia?

Nanogrow es una plataforma de desarrollo de nanoanticuerpos (también conocidos como nanobodies) derivados de camélidos, como llamas y alpacas. A diferencia de los anticuerpos tradicionales (monoclonales), estos nanoanticuerpos son 10 veces más pequeños, más estables, más económicos de producir y mucho más efectivos para penetrar tejidos. Su pequeño tamaño y gran versatilidad los convierte en una herramienta ideal para tratar enfermedades que afectan el sistema inmune, especialmente distintos tipos de cáncer y en la piel.

“Una de las grandes dificultades del cáncer es que logra engañar al sistema inmunológico, lo bloquea. Lo que hacemos con nuestros tratamientos es volver a activar nuestras células T para que puedan reconocer y atacar las células malignas”, explica Nicolás Galmarini. Esto se logra rompiendo los immune checkpoints, ligandos que actúan como escudos del cáncer frente a las defensas del cuerpo.

Además, Nanogrow está desarrollando formulaciones tópicas, orales y nebulizadas, lo cual permite aplicar el tratamiento directamente en la zona afectada, reduciendo efectos secundarios y aumentando la eficacia. Es decir, más accesible y menos indoloro pero generando un impacto diferencial y factible.

Galmarini junto a integrantes de Nanogrow.

Desde Uruguay hacia el mundo

Aunque nacida en Uruguay, Nanogrow opera como una empresa global con operaciones en cuatro puntos estratégicos: Uruguay, Navarra (España), Estados Unidos y Argentina. El vínculo con España, especialmente con el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, ha sido clave para alcanzar los más altos estándares regulatorios y científicos.

“La credibilidad científica la construimos desde el trabajo. Lucía, mi socia, hizo su PhD en Navarra y generó más de 20 colaboraciones con grupos de primer nivel. Eso nos permitió firmar un acuerdo para desarrollar toda la plataforma de nanobodies con el CIMA(Centro de Investigación Médica Aplicada de Navarra España)”, cuenta Nicolás Galmarini con orgullo.

Justamente por este enfoque descentralizado permite captar talento en cualquier parte del mundo. “Si la mejor persona para un rol está en China, trabajamos con ella. Lo importante es tener a los mejores en el equipo”, remarca Nicolás Galmarini.

Una ciencia con propósito

Uno de los grandes diferenciales de Nanogrow es su capacidad de equilibrar rigor científico con visión de negocio. Cada nuevo proyecto pasa por tres filtros: factibilidad científica, viabilidad clínica y sustentabilidad comercial.

“Podemos tener una idea brillante, pero si el médico dice que no es aplicable o el mercado no lo puede pagar, no avanza. Hay que pensar desde la ciencia, el paciente y el negocio al mismo tiempo”, dice Nicolas Galmarini.

Actualmente, Nanogrow trabaja con más de 100 antígenos, desde la inmunización inicial en llamas hasta el diseño final del producto.

Tras superar exitosamente los estudios preclínicos en animales, Nanogrow se encuentra ahora en el proceso regulatorio para comenzar ensayos clínicos en humanos.

“Esperamos poder iniciar nuestras pruebas en pacientes hacia 2027.

Ese será un gran hito.”, afirma Nicolás Galmarini.

Por otro lado, los tratamientos también tienen aplicaciones en medicina veterinaria. Al ser más económicos de producir y altamente estables, los nanoanticuerpos permiten ofrecer soluciones accesibles para animales, un mercado muy sensible al precio.

El camino del emprendedor

El recorrido no ha sido fácil. Nicolás destaca el apoyo de Andrés Abin de ATGEN y de otros emprendedores locales.

“Este camino es muy solitario. Tener a personas que te escuchen y te aconsejen hace toda la diferencia”, confiesa Nicolas Galmarini.

Recientemente, Nanogrow fue premiada como la startup más disruptiva en el South Summit de Brasil 2025, uno de los eventos de innovación más importantes de la región.

“Fue nuestra primera participación y ganamos. Eso nos abrió puertas y generó mucho interés. Es como el gol después de tanto entrenamiento”, dice entre risas Nicolas Galmarini.

Pero más allá de los premios, lo que lo emociona es el impacto.

“Me encanta que la gente venga y me diga: ‘Me interesa lo que hacés. ¿Podemos colaborar?’. Eso es lo que buscamos: abrir redes, generar conversaciones y construir futuro”. Afirma Nicolas Galmarini.

Invertir en Nanogrow es apostar por una ciencia con propósito, escalable y con impacto global. Es el momento ideal para sumarse a este proyecto disruptivo que une biotecnología, negocio y compromiso con la salud.

Nanogrow representa algo más que innovación biotecnológica. Es la prueba de que desde América Latina pueden surgir soluciones de clase mundial, con impacto real en la salud humana y animal. Es la historia de cómo la pasión por la ciencia, el deseo de emprender y el trabajo en equipo pueden tejer una red de propósito y tecnología.

Como bien resume Nicolás Galmarini: “Nosotros hacemos ciencia compleja, pero nuestro trabajo es traducirla para que sirva. Que impacte. Que sane”.

Y en ese intento de sanar, paso a paso, Nanogrow está haciendo historia, no solo en Uruguay sino también internacionalmente.

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1 Comentario

  1. Felicito sinceramente a los que trabajan en esa empresa, la salud es un bien insuperable e investigar sobre cómo ayudar a mantenerla es un acto de gran humanidad.
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