Un equipo de investigación del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE) desarrolló una técnica que permite determinar el sexo de arañas en etapas tempranas de su desarrollo a partir de pequeñas diferencias en la cantidad de ADN de hembras y machos.
El trabajo, publicado en la revista Ecology and Evolution, se centra en la especie Allocosa marindia, una araña lobo que habita en las costas arenosas del sur de Sudamérica y en la que predominan las hembras. La investigación fue realizada por Leticia Bidegaray-Batista, Nadia Kacevas, Federico Santiñaque y Macarena González del Departamento de Biodiversidad y Genética, el Departamento de Ecología y Biología Evolutiva, el Centro de Investigación en Ciencias Ambientales y la Plataforma de Citometría de Flujo y Clasificación Celular del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, junto a Magdalena Vaio de la Facultad de Agronomía, Universidad de la República.
Dado que en las arañas, así como en otras especies, no es posible distinguir machos y hembras a simple vista hasta etapas avanzadas del desarrollo, el equipo analizó el contenido nuclear de ADN mediante citometría de flujo para evaluar si existían diferencias entre sexos . Los resultados mostraron que las hembras poseen ligeramente más ADN que los machos, una diferencia sutil pero suficiente para determinar el sexo incluso en crías recién nacidas. A partir de esta metodología, las y los investigadores pudieron identificar el sexo de 54 crías analizadas: 43 eran hembras y 11 machos, lo que aporta nueva evidencia sobre el sesgo sexual observado en esta especie.
Además, la técnica fue aplicada con éxito en muestras congeladas, lo que permite separar el momento de recolección de los ejemplares del análisis en el laboratorio y amplía las posibilidades de estudio en condiciones de campo.

