El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó su intención de ocupar completamente la Franja de Gaza, aunque aclaró que su país no se anexará el territorio palestino. La propuesta, que genera tensiones internas y preocupación internacional, coincide con un nuevo pico de violencia en el enclave, donde al menos 29 personas murieron el jueves por bombardeos israelíes.
“Eso pretendemos, con el objetivo de garantizar nuestra seguridad, erradicar a Hamás y permitir que la población se libere”, respondió Netanyahu a la cadena Fox, al ser consultado sobre si Israel busca retomar el control total de Gaza “como hace 20 años”.
Según indicó, la administración del enclave, una vez derrotado Hamás, pasaría a manos de “gobiernos civiles” que no tengan vínculos con el grupo islamista ni con el rechazo a la existencia de Israel. “Queremos liberarnos nosotros y liberar a la gente de Gaza”, afirmó.
No obstante, aseguró que Israel no desea quedarse con el control del territorio: “No queremos gobernarla. Queremos transferirla a fuerzas árabes que la administren adecuadamente, sin amenazas hacia nosotros y ofreciendo una vida digna a los gazatíes. Eso es imposible con Hamas”, dijo durante una improvisada rueda de prensa con periodistas indios tras reunirse con el embajador de India en Jerusalén.
Fractura con el Ejército y plan de ofensiva escalonada
Horas después, Netanyahu convocó al gabinete de seguridad para discutir el futuro de Gaza. Según la prensa israelí, el primer ministro propone extender la ofensiva hacia zonas aún bajo control de Hamás, incluso aquellas donde se presume que hay rehenes.
Sin embargo, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, se habría manifestado en contra de esta posible reocupación total. El canal 12 de Israel reportó que Zamir advirtió sobre el alto costo humano que implicaría avanzar sobre esas áreas y alertó que podría poner en riesgo la vida de los rehenes, además de sobrecargar a un Ejército que lleva casi dos años en operaciones intensas.
A pesar de estas objeciones, las Fuerzas de Defensa de Israel estarían preparando una ofensiva en dos etapas: la primera, tomar Ciudad de Gaza y forzar el desplazamiento de más de un millón de personas hacia la zona de Mawasi, en el sur del enclave. La segunda, ocupar los campamentos de refugiados del centro de Gaza, donde se presume que podrían encontrarse rehenes vivos.
La ONU advirtió que una operación de ese tipo tendría “consecuencias catastróficas” para la población civil.
Reacción de Hamas y la Autoridad Palestina
Hamas respondió con dureza, calificando las declaraciones de Netanyahu como “un golpe directo” al proceso de negociación de un alto el fuego. Afirmó además que el mandatario israelí está dispuesto a sacrificar a los rehenes “para satisfacer sus propios intereses políticos”.
“El criminal de guerra Netanyahu planea continuar con su estrategia de genocidio y desplazamiento”, indicó el grupo en un comunicado. También rechazaron la idea de una administración árabe impuesta en Gaza sin su participación, calificándola de “intento de tutela externa”.
Por su parte, la Autoridad Palestina denunció que los planes israelíes constituyen “un ataque sistemático contra la solución de los dos Estados”, mientras sigue creciendo la expansión de asentamientos en Cisjordania. Ese mismo jueves, el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich anunció la reconstrucción de la colonia de Sa Nur, desmantelada en 2005, como parte de un plan más amplio para retomar territorios evacuados.
“Sabíamos que algún día volveríamos a todos los lugares de los que fuimos expulsados. Eso aplica a Gaza y más aún aquí”, declaró Smotrich, dirigente del partido ultraderechista Sionismo Religioso.
Por otra parte, mientras el conflicto se intensifica, la preocupación por los rehenes israelíes en manos de Hamás crece. Se estima que aún hay unos 50 cautivos, aunque solo una veintena seguiría con vida. En una acción simbólica, familiares de rehenes zarparon en barco desde Ashkelon para acercarse a la costa de Gaza y reclamar un acuerdo urgente que permita su liberación.


Liberar Gaza? Más bien exterminar totalmente a los pocos habitantes que vayan quedando…Qué cinismo.
El Canal de Gaza hasta el Mar Muerto y luego conectar al Mar Rojo, es la razón de las actuales fábulas sionistas, una forma sucia de colapsar el Canal de Suez La Codicia siempre destruye y es terrorista, ladrona y muy engañosa