El presidente Yamandú Orsi se pronunció este lunes sobre la muerte de dos hinchas de Nacional en Toledo, quienes fueron baleados el sábado durante un enfrentamiento con un policía de 24 años que celebraba junto a amigos el triunfo de Peñarol en el clásico.
Orsi sostuvo que el hecho “se vincula” al fútbol, pero que responde a “la pasión, la violencia y otras cuestiones” que podrían estar relacionadas con el crimen organizado. “Es muy doloroso que no haya hinchadas ni público en las canchas. Este problema va más allá del Ministerio del Interior y requiere una discusión bastante más profunda”, señaló.
El mandatario llamó a “parar con la manija” y advirtió que “la violencia está ahí y que el detonante o las chispas pueden ser muchas”. También confirmó que el caso está bajo investigación y que ya dialogó con el ministro del Interior, Carlos Negro.
En referencia a la bengala náutica lanzada en el clásico anterior desde la hinchada de Nacional, que provocó graves heridas a un policía, Orsi afirmó que la indagatoria fue “compleja” y tuvo “ribetes complicados”.


Quién puede discutir que es algo formidable, si se pudiese combatir con éxito el ambiente de delincuencia que rodea el accionar de los»barras». Que los dirigentes que se rasgan las vestiduras si les sacan punto o le suspenden la cancha dejen de financiar, mantener y defender a los barras, que cuentan con un respaldo jurídico que cualquier narco envidiaría. Que en lugar de quejarse del Tribunal de Penas dejen de lavarse las manos cunado atacan a alguien que no es de su club. Que haya un Código de Penas en serio -el que tiene la AUF es un remedo- y que el Tribunal deje de considerar que todos los clubes son iguales, pero algunos son un poco más iguales.