En el marco de la Fiesta de la Patria Gaucha en Tacuarembó, el presidente Yamandú Orsi expuso su visión sobre la seguridad pública, insistiendo en que los avances no se logran de un día para otro. Al ser consultado sobre plazos para notar mejoras concretas, respondió «es difícil responder eso, en cualquier ámbito de la gestión». Reconoció que la policía, Fiscalía y Poder Judicial operan con resultados variables independientemente de quién gobierne indicando «más allá de los gobernantes de turno, trabajan y le meten, con resultados distintos, a veces exitosos, a veces no».
Frente a este panorama, Orsi llamó a superar divisiones partidarias y propuso un camino de unidad. «Lo que creo que hay que hacer es lograr un gran acuerdo nacional y por otro lado encontrarle una vuelta a algunas herramientas que Uruguay está necesitando» sostuvo. Este «gran acuerdo nacional» se presenta como el eje central para avanzar en seguridad, ya que, según enfatizó, requiere unanimidad en la búsqueda de soluciones efectivas.
Una de las propuestas más debatidas es la creación del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Orsi dijo al respecto «sabemos que genera polémica». A pesar de las críticas la defendió como una herramienta esencial que Uruguay necesita con urgencia para mejorar la coordinación en temas penales y de derechos.
La segunda línea de acción apunta a una revisión cuidadosa del sistema judicial existente. Orsi planteó «revisar el Código del Proceso Penal para ver qué es lo que está haciendo falta» y agregó que «está vigente y no está mal ver hasta dónde avanzamos y qué es lo que estaría haciendo falta».
El tercer pilar se centra en la actualización tecnológica y operativa para «modernizar la gestión», porque aunque la Policía ya incorpora avances, «el mundo cambia, el crimen y el delito evolucionan y se incorporan muchos recursos para hacer eso». Orsi describió el desafío manifestando «entonces, vos tenés que estar un escalón arriba y a veces sentís que vas corriendo de atrás cuando mirás el nivel tecnológico que tiene a veces el crimen organizado». Enfatizó que «es una pelea de todos los días que se está haciendo», pero sugirió una pausa estratégica ya que «lo bueno es hacer un parate y decir: qué cosas nuevas podríamos proponer».
Un aspecto clave que destacó Orsi fue el rol de la inteligencia. Admitió limitaciones actuales ya que dijo «hoy tenemos poca cosa» en esta área. Sin embargo, la posicionó como fundamental. «La inteligencia hoy es una herramienta clave a tal punto de que algunos de las operaciones que resultan exitosas tienen que ver con un trabajo de inteligencia bien hecho» manifestó el primer mandatario. Aclaró «no es un tema de voluntad», sino de adaptación a la evolución del crimen, que incorpora tecnología sofisticada. Propuso elevarla a un nivel superior, posiblemente como agencia especializada, para pasar de reaccionar a anticipar amenazas.
Orsi subrayó que la seguridad no es un tema partidario ni temporal y requiere herramientas innovadoras y un compromiso sostenido

