Con el 99% del tejido empresarial formal, bajos niveles de informalidad y una creciente red de programas de apoyo, las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan el desafío de innovar, internacionalizarse y aumentar su participación en las exportaciones nacionales.
La medición de impacto de la organización muestra avances en ventas, formalización y gestión, pero advierte que el desafío ahora es convertir esos logros en ingresos suficientes y autonomía económica.