El Parlamento aprobó la sustitución de la pena capital por la cadena perpetua agravada, convirtiéndose en el primer país de la región en dar este paso.
El secretario de la Presidencia defendió el proyecto del gobierno y aseguró que se mantienen las negociaciones con la oposición para alcanzar un acuerdo.
El dirigente argentino cuestiona la condena contra Cristina Kirchner, plantea que el Congreso tiene facultades para intervenir ante situaciones de extrema gravedad institucional y advierte sobre los límites de la relación entre la justicia y la política.