La Comisión Permanente del Parlamento sesionó este miércoles en una instancia extraordinaria, calificada como grave y urgente, marcada por la crisis institucional y militar en Venezuela tras la intervención ordenada por Estados Unidos. La sesión estuvo atravesada por fuertes cruces políticos y finalizó con la aprobación de una declaración impulsada por el Frente Amplio (FA), que condena la intervención militar extranjera y reafirma el respeto al Derecho Internacional, pero sin una condena explícita al régimen de Nicolás Maduro, lo que generó el rechazo de la oposición.
El texto aprobado obtuvo seis votos en once, correspondientes exclusivamente a legisladores del Frente Amplio. La moción presentada por legisladores del Partido Nacional, Partido Colorado, Cabildo Abierto y Partido Independiente fue rechazada por cinco votos en once, evidenciando una fractura política profunda en torno a la lectura de los acontecimientos en Venezuela.
Dos posturas irreconciliables
Durante la sesión llegaron a la mesa de la Comisión Permanente dos proyectos de resolución con enfoques claramente contrapuestos. Mientras el oficialismo propuso una declaración centrada en la condena a la intervención militar de Estados Unidos, la defensa de la soberanía de los Estados y el respeto a la Carta de las Naciones Unidas, la oposición reclamó incorporar una condena explícita al régimen venezolano, al que calificó de dictatorial, así como referencias a los presos políticos, las violaciones a los derechos humanos y el desconocimiento del pronunciamiento popular del 28 de julio de 2024.
Una tercera vía, impulsada por el senador colorado Pedro Bordaberry, había logrado inicialmente consenso con el Frente Amplio. Sin embargo, esa moción no llegó a presentarse formalmente debido a la falta de apoyo del resto de los partidos de la coalición opositora, que insistieron en una declaración más dura contra el chavismo.
Finalmente, la Comisión aprobó únicamente la declaración del Frente Amplio, lo que dejó constancia de que el pronunciamiento parlamentario no fue fruto de un acuerdo multipartidario.
La declaración aprobada
El texto aprobado por la Comisión Permanente rechaza la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, ocurrida en la madrugada del sábado 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses bombardearon varias ciudades, incluida Caracas, y capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, trasladándolos fuera del país.
La declaración sostiene que estos hechos constituyen una situación crítica a nivel internacional y un riesgo para la paz y la estabilidad regional. En ese marco, reafirma principios centrales del Derecho Internacional, como la prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de los Estados, y el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz y libre de armas nucleares.
Además, exhorta al cese de las intervenciones militares y políticas en la región, insta a la comunidad internacional a garantizar que el pueblo venezolano pueda ejercer su voluntad soberana sin injerencias externas y llama a promover gestiones diplomáticas y multilaterales en el marco de las Naciones Unidas.

La declaración rechazada de la oposición
La moción presentada por los partidos de la oposición fue votada negativamente. En ella, los legisladores expresaban su “más absoluta condena al régimen dictatorial venezolano”, al que acusaban de sostenerse de forma ilegítima mediante la represión, la persecución política, el encarcelamiento sistemático de la disidencia, el fraude electoral y el terrorismo de Estado.
El texto afirmaba que la caída de Nicolás Maduro debía abrir un proceso de transición democrática que respetara el pronunciamiento popular del 28 de julio de 2024, cuando —según la oposición— fue electo Edmundo González Urrutia como presidente.
Asimismo, señalaba el “fracaso del Derecho Internacional y de los organismos internacionales” para proteger los derechos humanos de los venezolanos y cuestionaba el silencio o la complicidad de sectores políticos y gobiernos afines al chavismo. Aunque el texto aclaraba que no justificaba ninguna intervención extranjera, advertía que el principio de no injerencia no podía confundirse con indiferencia frente a una dictadura.
Cruces en el debate parlamentario
Durante la sesión, el diputado del Frente Amplio Federico Preve sostuvo que el ataque militar de Estados Unidos constituye una violación flagrante del Derecho Internacional y un precedente peligroso para la estabilidad continental. Señaló que no se trata de una acción humanitaria ni democrática, sino de la reaparición de una lógica histórica de imposición de la fuerza en América Latina.
Preve citó documentos de la propia administración de Donald Trump, en los que se reafirma la vigencia de la doctrina Monroe, y advirtió que la política exterior estadounidense busca condicionar el relacionamiento con los países de la región en función de sus intereses estratégicos.
Desde la oposición, el diputado blanco Juan Martín Rodríguez reclamó que cualquier declaración parlamentaria incluyera referencias explícitas al régimen venezolano, a los presos políticos, a las violaciones a los derechos humanos y a los millones de exiliados. Criticó al Frente Amplio por lo que consideró un intento de “evitar una discusión más amplia” sobre la naturaleza del chavismo.
Bordaberry: “¡Que viva Venezuela libre!”
El senador Pedro Bordaberry afirmó que en Uruguay existe un consenso político claro respecto a Venezuela. “Hoy en el Uruguay hay consenso: Nicolás Maduro no era ni es el presidente de Venezuela”, sostuvo, y remarcó que esa posición fue expresada tanto por el presidente Yamandú Orsi como por el canciller Mario Lubetkin.
Bordaberry señaló que Uruguay no mantiene relaciones diplomáticas con Venezuela porque no reconoce un gobierno legítimo en Caracas. A su juicio, Maduro es “un particular que detentaba un poder de facto, sin inmunidades y sin legitimidad”. Su intervención cerró con un enfático “¡Que viva Venezuela libre!”.
Postura del Frente Amplio
Desde el oficialismo, la senadora Ana Olivera sostuvo que “no hay nada que pueda justificar lo que está sucediendo” y advirtió que la intervención en Venezuela no es un hecho aislado. Recordó antecedentes de acciones militares y bloqueos en la región y cuestionó que se naturalice el uso de la fuerza.
Olivera afirmó que, más allá de cualquier opinión sobre Maduro, ningún gobierno puede arrogarse el derecho de ingresar a otro país y secuestrar a una persona, incluso si se tratara de un ciudadano común. Como ejemplo, mencionó que el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu enfrenta acusaciones en la Corte Penal Internacional y que nadie plantea una intervención armada para capturarlo.
Da Silva y el “duelo ideológico”
El senador nacionalista Sebastián Da Silva fue uno de los más duros con el Frente Amplio. Acusó al oficialismo de “amnesia” y de haber defendido durante años al chavismo. Sostuvo que la izquierda atraviesa un “duelo ideológico” y calificó la intervención de Estados Unidos como un punto de quiebre histórico en la región.
En un tono confrontativo, cuestionó antiguas posturas del Frente Amplio y reclamó que pidan disculpas tanto al pueblo uruguayo como al venezolano. Incluso protagonizó un cruce con la presidenta de la Comisión Permanente, Bettiana Díaz Rey, a quien respondió con ironía cuando fue advertido por incumplir el reglamento.
Gabriel Otero: “Un acto terrorista”
Tras un cuarto intermedio, el diputado frenteamplista Gabriel Otero calificó la intervención estadounidense como un “acto terrorista”. Afirmó que el operativo no solo tuvo como objetivo la captura de Maduro y su esposa, sino que incluyó ataques a objetivos civiles y centros educativos.
Otero sostuvo que las acusaciones que motivaron la detención del presidente venezolano carecen de sustento y denunció la construcción de un relato basado en leyes que solo existen en Estados Unidos. Según el legislador, el verdadero objetivo de la operación fue el control de los recursos naturales de Venezuela, particularmente el petróleo.
Consultado sobre la posibilidad de un acuerdo con la oposición, Otero fue tajante: el Frente Amplio impulsará una declaración centrada exclusivamente en condenar la intervención del 3 de enero y no negociará su contenido. Afirmó que la oposición utiliza el tema para atacar políticamente al gobierno y al Frente Amplio, más que para analizar lo ocurrido en Venezuela.


Pero cómo, está Sra. no había renunciado a su banca?
Yo creo que el 80% de los Uruguayos Demócratas sabe y conoce muy bien, que lo que sucedía y su e en Venezuela, no es propio de un sistema Democrático! No juguemos hipócritamente a ocultarlo y menos, a justificarlo. Pero lo que si es Condenable, Injustificable, Reprochable, etc etc etc… De que EEUU o cualquier otra potencia Mundo… SE crea Amo y Señor del Continente… Y que por la violencia Invada, Tome un País, secuestre a su presidente o líder o lo que fuese Maduro, en este caso… Viole la Libertad y Soberanía de una Nación y haga lo que se le cante, en nombre «Del Petróleo y Riquezas Naturales» pq el Imperio las quiere y necesita! Ninguna Potencia en tiempos modernos, siglo 21 debe Creerse y Actuar como Dueño del hemisferio y Mundo y menos aún, proclamar lo impunemente a diestra y siniestra, Ufanandose de lo que hace, del poder ARMAMENTISTIC0 qué posee, amenazar y someter y amedrentar al Mundo entero, como lo hizo y hace hace años, EEUU!!! Que sigue después, si los países Mundo se dejan someter… Si callan su voz, si no condenan acción y atropellos de este País? Rusia invadió a Ucrania y la quiere anexar… Y el Mundo que hace? EEUU Tomo Venezuela, pone a un Gobierno TÍTERE.. Le roba su petróleo para sostener Imperio y encima Amenaza y Amedrentar a otros Países región y Europa, y todo para, consolidar su poder en el orbe! Y aun vasallos del Imperio, justifican Prepotencia y accionar de este? Hay que ser vil… Despreciable… Y encima mansillar honor y principios de los Líderes Independentistas de nuestra América Latina… Justificando al Imperio…..! Que bajeza!
Estuve viendo el debate en cámara, fuera de toda consideración de lo que paso en Venezuela me sorprendió y desagradó mucho el nivel actual de debate y la mediocridad como patoterismo de algunos senadores, no me explico como gente de este tipo pueda ser senador de la Republica como ese «Señor que muestran en la foto» simplemente alguien que grita insulta como además violar todas las normas del debate en dicho Palacio de las Leyes sagradas por años en nuestro democrático Pais, un maleducado y sin ninguna ética que se esperan para sancionarlo como es debido es un asco, eso demuestra el nivel a que están llevando a nuestro querido Uruguay, a un simple pais bananero