El mundo del arte contemporáneo despide a una de sus figuras más audaces y poéticas. Pat Steir, la artista estadounidense que revolucionó la pintura abstracta con sus monumentales «cascadas», falleció a los 87 años.
Su muerte marca el fin de una era para una generación de artistas que encontraron en su obra un puente único entre el minimalismo, el arte conceptual y una espiritualidad profundamente ligada a la naturaleza. Un Estilo Definido por el «Azar Controlado»Aunque Steir comenzó su carrera vinculada al arte conceptual y la ilustración (llegando a ser directora de arte en Harper & Row), fue en la década de los 80 cuando encontró su voz definitiva.
Inspirada por la filosofía taoísta y el budismo, así como por la técnica de «tinta salpicada» de la China antigua, Steir decidió dejar de pintar paisajes para dejar que la pintura se convirtiera en el paisaje.Sus famosas series de «Waterfalls» (Cascadas) no eran representaciones de agua, sino el resultado de verter y lanzar capas de pintura diluida sobre lienzos verticales, permitiendo que la gravedad dictara el curso de la obra.Trabajaba desde escaleras, vertiendo pintura cargada de aguarrás para lograr transparencias etéreas.
Ella lo llamaba «azar dentro de las limitaciones». No buscaba mostrar su habilidad con el pincel, sino actuar como una facilitadora de las fuerzas naturales.
Más allá de sus lienzos, Steir fue una fuerza fundamental en la estructura del arte neoyorquino. Fue miembro fundador de la influyente revista feminista Heresies. Ayudó a establecer la icónica librería Printed Matter, dedicada a los libros de artistas. Sus obras residen hoy en las instituciones más prestigiosas del mundo, incluyendo el Met, el MoMA y la Tate Gallery en Londres.

