El gobierno decidió postergar hasta el 1° de julio la aplicación del IVA a las compras realizadas a través de plataformas web en Estados Unidos. El anuncio fue realizado por el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone. Quien explicó que la demora responde a la necesidad de «terminar de implementar las formas» operativas. Y así distinguir el origen de los productos y garantizar que se respeten los acuerdos comerciales vigentes, como el Acuerdo Marco sobre Comercio e Inversiones (TIFA).
La complejidad radica en la coexistencia del nuevo régimen (que permitirá compras de hasta 800 dólares en un máximo de tres operaciones) con la normativa que exonera del tributo a aquellas adquisiciones que no superen los 200 dólares. El ministro señaló que la dificultad técnica reside en la interpretación del origen de la mercadería. «Hay que estar seguros de cuál es el origen para poder aplicarle el régimen», afirmó. Haciendo referencia a los paquetes que se consolidan en territorio estadounidense pero provienen de otros mercados.
La Dirección Nacional de Aduanas (DNA) había intentado establecer registros obligatorios para vendedores y empresas de origen. Medida que fue fuertemente cuestionada por la Cámara Uruguaya de Couriers por considerarla excesivamente burocrática. Esta resistencia gremial, sumada a la necesidad de ajustar los sistemas informáticos, forzó la prórroga de una medida que busca regular el auge del comercio electrónico, potenciado en 2025 por plataformas como Temu.
El llamado «impuesto Temu», votado en la Ley de Presupuesto de 2025, llega tras un año récord para las franquicias en Uruguay. Durante el ejercicio anterior, ingresaron al país 1.780.000 encomiendas. Lo que representó un incremento del 87% respecto a 2024. Con esta nueva normativa, el Ejecutivo pretende equilibrar las condiciones de competencia con el comercio local. Mientras intenta resolver las trabas logísticas que impiden, por ahora, una fiscalización efectiva y ágil en los envíos desde el mercado norteamericano.

