Jaime Saavedra, presidente del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), valoró como “muy satisfactoria” su comparecencia ante la Comisión de Hacienda y Presupuesto de Diputados en el marco de la Rendición de Cuentas. El jerarca destacó el “amplio respaldo” recibido y subrayó que, al igual que el año pasado, el organismo no solicitó recursos económicos adicionales ni más funcionarios.
El presidente de Inisa señaló «del mismo modo que el año pasado no pedimos plata, no pedimos funcionarios». “Pedimos que nos habiliten algunas normas legales para hacer algunas cosas que el Uruguay tiene que hacer con los adolescentes infractores y que no estaba haciendo”, explicó. La principal demanda es contar con la posibilidad legal de trabajar durante 24 meses con los jóvenes que egresan de Inisa, a través de programas de reinserción comunitaria. Según Saavedra, ya existe un programa elaborado que el directorio aprobará la próxima semana. Si el Parlamento vota la norma, la iniciativa comenzaría a ejecutarse el 1° de enero del año próximo.
Saavedra insistió en que Inisa no reclama más presupuesto ni más cargos. “Lo único que pedimos fue normas que nos habiliten a trabajar. Nosotros precisamos sabiduría, acompañamiento y sensibilidad social en esta tarea tan difícil que nos ha otorgado la ciudadanía. No precisamos plata: sabiduría y ternura precisamos”, concluyó.
Conmovido por asesinato
El presidente de Inisa también se refirió al asesinato de un adolescente de 19 años ocurrido la noche anterior en la puerta de un centro del barrio Atahualpa. Calificó el hecho como “tremendo” y “sin precedentes”. El joven se encontraba en un régimen de semilibertad con autorización judicial, junto a otros nueve adolescentes. En ese marco, tenía ocho horas diarias para estudiar, buscar trabajo o estar con su familia.
“Estaba haciendo las cosas bien, estaba estudiando a los tirones pero estaba estudiando y estaba visitando a su familia. Era uno de los candidatos a trabajar en el programa Creciendo en Esperanza”, relató Saavedra. Agregó que el muchacho estaba próximo a recuperar la libertad plena en septiembre. Al regresar de una visita familiar fue “ajusticiado” en la puerta del hogar por tres personas. El jerarca lo describió como “una verdadera masacre” y precisó que la causa se encuentra en etapa de investigación judicial y penal, por lo que no brindó mayores detalles.
Consultado sobre la conducta del joven, afirmó que se encontraba “en un buen proceso”, motivo por el cual la Justicia le había otorgado el régimen de semilibertad. Respecto al comunicado del sindicato de trabajadores de Inisa, que alertó sobre el riesgo de que las balas pudieran haber alcanzado a funcionarios u otros internos, Saavedra dijo compartir plenamente la preocupación. Señaló que el ataque pudo haber terminado en una masacre, afectando no solo a los adolescentes y al personal, sino también a vecinos y a un residencial de ancianos ubicado frente al centro.
“Estuve con la gente del sindicato, con la que tenemos una excelentísima relación. Estaban legítimamente preocupados. Perfectamente podía haber estado yo u algún integrante del directorio”, expresó. El presidente del organismo confesó haber regresado a su casa “conmovido” y “angustiado”. “He visto muchas cosas y muy duras en Uruguay y en la región. Pero ayer de noche volví a mi casa conmovido. Porque pasó en nuestro país, en el país de nuestros hijos, de nuestros nietos. Eran cosas que uno antes no veía”, sostuvo.

