En la jornada de ayer, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, participó de una reunión de trabajo junto al presidente de la República, Yamandú Orsi, y el intendente de Maldonado, Miguel Abella, con el objetivo de coordinar acciones frente al déficit hídrico que afecta a distintas zonas del departamento y de la región.
El encuentro se enmarca en el monitoreo que el MGAP viene realizando junto a sus equipos técnicos, a partir del cual se identificaron áreas especialmente comprometidas en Maldonado, Lavalleja y el noreste de Canelones. En ese contexto, se priorizó el intercambio directo con las autoridades nacionales y departamentales, así como con los actores que trabajan en el territorio.
Durante la reunión se compartió información sobre las medidas que ya se vienen implementando, en particular en relación al abastecimiento de agua para consumo humano y para los animales, y se analizaron alternativas para complementar esfuerzos y optimizar recursos.
Participó también el ingeniero agrónomo Gustavo Garibotto, director de Recursos Naturales del MGAP, quien aportó una visión técnica sobre la situación y las posibles líneas de intervención.
Como resultado del encuentro, se acordó profundizar la coordinación interinstitucional, reforzar el contacto con los equipos territoriales y avanzar en la identificación de las zonas y productores que requieren atención prioritaria.




Una vieja canción folklórica decía «en Uruguay la crisis tiene dos explicaciones: si no es por la sequía, es por las inundaciones». Desde el fondo del tiempo no se toman medidas para contrarrestar las dos calamidades. Productores rurales que piden préstamos que nunca pagan y que en el 99 % de los casos no se reflejan en mejores pasturas, infraestructura y no construcción de pozos, de agua canales de riego para almacenar agua de lluvia, n previsión de desbordes. Van a para a construcciones en Punta del Este, 4 X 4 y depósitos en el exterior. Resultado: frutas y verduras con precios de ópera, llantos y lamentos pidiendo, como de costumbres, subsidios y exoneración de impuestos. Cuando vienen las de a peso, lloran la milonga y en las buenas si te he visto no me acuerdo. Eso no quita que es una vergüenza que centros poblados estén sin agua.
Uruguay debe tener una desalinizadora y Maldonado es el sitio ideal, ya que su geografía de Sierra favorece un embalse casi natural, en altura.
Existen proyectos que cargan el embalse a altura, durante la noche, cuando hay energía eólica ociosa y al descargar el embalse se recupera esa energía durante el día. El producido de sal integral, sustituiría importaciones, mejorando exponencialmente la calidad de esta y redu dando es una gran medida de Salud Pública.
El excedente de caudal se puede volcar al riego productivo, redondeando un Proyecto Ecológico auto Sostenible.