«Quien quiera mantener la mampara, que la mantenga; quien quiera retirarla, que pueda hacerlo»

El presidente de la Cámara de Transporte del Uruguay, Juan Antonio Salgado, propone libertad para el taxi.

“Hoy más del 85% de los boletos del transporte colectivo se pagan electrónicamente"

El presidente de la Cámara de Transporte del Uruguay respaldó la iniciativa de retirar gradualmente las mamparas de los taxis de Montevideo en el usufructo de la libertad de quien quiera mantenerla lo haga.

En diálogo sobre la propuesta impulsada por la Gremial Única del Taxi, el presidente de la Cámara de Transporte del Uruguay (CTU), Juan Antonio Salgado, expresó un claro respaldo a la iniciativa y consideró que ha llegado el momento de adecuar la regulación del servicio a la realidad actual.

“Vemos muy bienvenido el planteo de la gremial del taxi”, afirmó, recordando que tanto la CTU como el sector viene reclamando desde hace tiempo una revisión de las condiciones que motivaron la instalación obligatoria de las mamparas. Salgado explicó que la situación de seguridad que existía cuando se adoptó la medida ya no es la misma.

“La tecnología avanzó muchísimo, los taxis cambiaron completamente y hoy son vehículos modernos, cómodos y equipados. Sin embargo, la mampara afecta incluso el funcionamiento del aire acondicionado y reduce el confort del pasajero”, señaló. Pero, según el dirigente empresarial, el cambio más importante es otro: la desaparición casi total del dinero en efectivo dentro de las unidades.

Menos efectivo, menos rapiñas

El presidente de la CTU recordó que el transporte colectivo recorrió ese camino hace casi dos décadas con la incorporación de la tarjeta STM y otros medios electrónicos de pago. “Hoy más del 85% de los boletos del transporte colectivo se pagan electrónicamente. En el taxi sucede algo similar: menos del 10% de los viajes se pagan en efectivo.”

A su juicio, esa transformación fue determinante para reducir los delitos contra los trabajadores del transporte. “Si el motivo principal de las rapiñas era el dinero, cuando desaparece el dinero desaparece gran parte del incentivo para cometer esos delitos.”

La mampara como factor de riesgo

Uno de los argumentos más contundentes de Salgado apunta a la seguridad de los propios pasajeros. Según indicó, existen protocolos específicos en mutualistas y centros asistenciales para atender lesiones provocadas por las mamparas durante accidentes de tránsito. “Hay aproximadamente 100 accidentes mensuales en los que la mampara provoca lesiones adicionales al pasajero. No es el choque en sí, sino el impacto contra la estructura.” En ese sentido sostuvo que un elemento creado originalmente para brindar protección puede convertirse hoy en un factor adicional de riesgo.


«La mampara afecta incluso el funcionamiento del aire acondicionado y reduce el confort del pasajero”, señaló Salgado.

Competir con las plataformas

Otro de los ejes de su planteo refiere a la competencia con las plataformas digitales. “Son los mismos autos, las mismas calles, muchas veces los mismos choferes. Un conductor puede trabajar un turno en un taxi con mampara y luego manejar un vehículo de plataforma sin ella.”

Para Salgado, esa diferencia coloca al taxi en desventaja comercial. El presidente de la Cámara propuso avanzar hacia un sistema donde no exista una obligación uniforme. “No se trata de obligar a sacar las mamparas ni de prohibirlas. Se trata de que cada propietario pueda elegir.” También planteó que esa libertad alcance a trabajadores y usuarios. Que el propietario pueda optar, que el chofer decida en qué tipo de unidad trabajar y que el pasajero pueda solicitar un taxi con o sin mampara.

Una oportunidad con los taxis eléctricos

Salgado consideró que la próxima licitación de nuevos permisos para taxis eléctricos podría convertirse en el escenario ideal para comenzar un cambio gradual.

Propuso que esas nuevas unidades puedan operar sin mampara si así lo deciden sus propietarios y si funcionan exclusivamente mediante medios electrónicos de pago. A su entender, sería una forma de introducir el cambio sin afectar al resto de la flota y evaluar sus resultados. El titular de la CTU aclaró que, aún eliminando la obligación de la mampara, seguiría existiendo una diferencia entre el taxi y algunas plataformas digitales. “El taxi continúa siendo una actividad plenamente regulada, que aporta impuestos, contribuciones a la seguridad social y cumple obligaciones que otras modalidades no tienen.” Por eso definió la propuesta como una forma de generar “una igualdad dentro de una desigualdad”.

Para Juan Antonio Salgado, los fundamentos originales que justificaron la instalación obligatoria de las mamparas prácticamente han desaparecido. “La realidad cambió. Hoy el efectivo casi no circula dentro de los taxis, las rapiñas disminuyeron y existen nuevas tecnologías de pago y de seguridad. Es momento de adaptar las normas a esa nueva realidad.”

El dirigente concluyó que la eliminación de la obligatoriedad permitiría mejorar la experiencia del usuario, aumentar la competitividad del taxi frente a otras modalidades de transporte y ofrecer mayor libertad de elección tanto a empresarios como a trabajadores y pasajeros.

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