Autor: Gabriel Vidart Novo Editorial: Poliedro, Universidad de San Isidro (2025) Colección: Periferias.
En Prohibicionismo y Crimen Organizado en América Latina y el Caribe, el sociólogo uruguayo Gabriel Vidart Novo ofrece una obra de referencia que desnuda los efectos devastadores de la guerra contra las drogas en la región. A través de una narrativa que combina rigor académico, análisis geopolítico y sensibilidad social, el libro se convierte en un alegato contundente contra el paradigma prohibicionista que ha moldeado las políticas de seguridad en América Latina durante más de medio siglo.
Desde el prólogo —un brillante paralelo entre el mito bíblico del fruto prohibido y la lógica del castigo en la guerra contra las drogas— hasta los capítulos dedicados a casos nacionales, Vidart traza un mapa de violencia, corrupción y subordinación institucional. Uruguay, por ejemplo, aparece como un caso paradigmático: a pesar de haber avanzado en la regulación del cannabis, sigue atrapado en las contradicciones de un sistema que criminaliza la pobreza mientras protege los intereses de actores poderosos. El escándalo del pasaporte otorgado al narcotraficante Esteban Marset, que provocó la renuncia de altos funcionarios del gobierno, es presentado como síntoma de una estructura permeada por complicidades.
El libro destaca cómo el prohibicionismo ha sido funcional a intereses geopolíticos, especialmente los de Estados Unidos, que a través de la DEA y otras agencias ha promovido la militarización, la criminalización de comunidades vulnerables y la consolidación de mercados ilegales. Vidart no se limita a la denuncia: propone alternativas concretas, como la regulación de mercados, la justicia restaurativa y el enfoque de salud pública, tomando como referencia experiencias en Portugal y Suiza.
Con más de cuarenta capítulos, el texto aborda desde el papel de las farmacéuticas y los bancos en el lavado de dinero, hasta el vínculo entre el crimen organizado y el fútbol, pasando por el rol de las iglesias, las armas y las reformas judiciales. Es una obra donde cada tema se entrelaza para mostrar que el prohibicionismo no es solo una política fallida, sino un sistema de control que perpetúa la desigualdad y erosiona la democracia.
Prohibicionismo y Crimen Organizado es un libro necesario. No solo por su capacidad de diagnóstico, sino por su valentía al señalar que el verdadero pecado estructural no es el consumo, sino la persistencia de políticas que alimentan el sufrimiento. En tiempos donde el debate sobre drogas y seguridad se vuelve cada vez más urgente, esta obra ofrece una brújula ética y política para repensar el futuro de América Latina.

