Robert A.M. Stern, el aclamado arquitecto estadounidense, cuya obra fusionaba la grandeur de la era prebélica con la precisión contemporánea, falleció a los 86 años.
Desde joven, Stern mostró una afinidad por el dibujo y la historia, disciplinas que lo llevaron a la Universidad de Columbia, donde se graduó en 1960, y luego a la Escuela de Arquitectura de Yale, de la que egresó en 1965. La carrera de Stern se divide en fases, cada una un capítulo de reinvención. En los años 70 y 80, se destacó por casas privadas y edificios públicos que honraban el contexto local: residencias en los Hamptons con techos de tejas victorianas, o la Casa de la Comunidad de Pocantico Hills, inspirada en las villas renacentistas. Pero fue su colaboración con Disney la que lo catapultó a la fama masiva. Como arquitecto principal de Walt Disney Imagineering, Stern diseñó el «estilo Disney» de los 90: el Yacht Club y Beach Club Resorts en Florida, el BoardWalk de Atlantic City, y el master plan de Celebration, la utópica «ciudad de Disney» que evocaba suburbios de los años 50 con un toque de Norman Rockwell.
Sin embargo, fue en Manhattan donde Stern dejó su huella más profunda. En 2008, completó 15 Central Park West, un rascacielos residencial de 19 pisos que se convirtió en el condominio más caro de la historia de la ciudad (ventas por más de 2.000 millones de dólares). Apodado «el Jesús de Piedra Caliza» por su fachada imponente, el edificio atrajo a celebridades como Sting, Denzel Washington y el magnate Steve Wynn. Críticos como Paul Goldberger, en The New Yorker, lo alabaron por «ejercer una fricción silenciosa contra el cambio barato», contrastando con las torres de vidrio minimalista de ese entonces. Como decano de la Escuela de Arquitectura de Yale (1998-2016), Stern formó a generaciones de arquitectos, fomentando un currículo que equilibraba historia y innovación. «La arquitectura es pedagogía».

