Desde hace más de una década, en Montevideo existe un espacio donde la tecnología deja de ser un lujo para convertirse en una herramienta de autonomía. Se trata del CeRTI (Centro de Referencia en Tecnologías para la Inclusión), un servicio público y gratuito impulsado por la Intendencia de Montevideo (IM) que asesora a personas con discapacidad para encontrar soluciones digitales adaptadas a sus necesidades cotidianas.
“El CeRTI es un servicio público y gratuito que brinda la Intendencia de Montevideo a través de la Secretaría de Discapacidad, en convenio con la institución educativa Creática”, explica Roxana Castellano, coordinadora del espacio, en diálogo con Diario La R. La argentina radicada en Uruguay desde hace varios años y formada en Ciencias de la Educación, también dirige Creática, la organización privada que gestiona el proyecto en articulación con la comuna capitalina.
Según relata, la iniciativa comenzó en 2011 como una experiencia piloto llamada «TIC Montevideo”, orientada a demostrar cómo la tecnología podría mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. En 2015, con la inauguración del Parque de la Amistad, el proyecto se consolidó y adoptó su nombre actual. “Dentro del parque se desarrolla un espacio tecnológico cerrado y la Intendencia decidió darle lugar a lo que hoy se conoce como CeRTI”, señala Castellano.

El objetivo es claro: derribar barreras a través de la tecnología asistiva. “Nuestra misión es acercar herramientas tecnológicas que ayuden a vencer obstáculos y desarrollar capacidades”, afirma. Explica que es un espacio de construcción y estrategias que, a través del uso de herramientas tecnológicas, busca facilitar el desempeño de las personas en distintos ámbitos: social, laboral y educativo.
La asistencia y capacitación es gratuita y está abierta a toda la población, aunque se enfoca especialmente en personas con discapacidad. “Personas que perdieron el habla tras un accidente cerebrovascular, niños con parálisis cerebral o usuarios que no pueden manejar un teclado convencional. Para todos existen alternativas”, explica. “Hoy la tecnología te permite comunicarte a través de celulares, computadoras o tablets. Incluso hay dispositivos que se manejan con la mirada o con mouse especiales”. Y agrega: “A eso nosotros le llamamos rampas digitales”.
Es importante señalar que el programa es llevado a cabo por un equipo de distintos profesionales, que mediante entrevistas y observaciones del desempeño de la persona en relación con el uso que realiza de la tecnología, detectan necesidades y aspectos a fortalecer, por ejemplo: potenciar aspectos de la comunicación, facilitar el uso y el acceso (computadoras, tablets, celulares) a través del uso de estas “rampas digitales”.
Los abordajes se realizan desde una perspectiva PCP (Planificación Centrada en la Persona), cuyo objetivo es analizar qué herramienta tecnológica puede ayudar a potenciar determinadas competencias en cada persona, evaluarlas en uso y capacitar al usuario, su familia y profesionales para darle continuidad al uso de la herramienta.

“El equipo evalúa cada caso de forma personalizada. La persona asiste con su familia, se realiza una entrevista y, en ese mismo encuentro, puede probar distintos dispositivos o programas y puede salir de esa instancia con alguna solución. Luego recibe un informe con recomendaciones técnicas y pedagógicas”, detalla.
Uno de los diferenciales del servicio es que no exige condiciones de ingreso. “Requisitos: no hay ninguno. Cualquier persona que considere que la tecnología le puede ayudar es bienvenida. No hay edad, tipo de discapacidad ni límites vinculados a ingresos”, subraya.
El CeRTI atiende los miércoles durante casi todo el año (de febrero a diciembre) y, si el caso lo requiere, ofrece hasta ocho sesiones adicionales gratuitas para acompañar la implementación de la tecnología. “A veces aprender a usar una herramienta no se logra en un solo encuentro. Por eso damos la posibilidad de un proceso más sostenido”, explica.
Incidencia en políticas públicas
Con el tiempo, el trabajo del centro también impactó en políticas más amplias. Uno de los hitos fue la articulación con Plan Ceibal para incorporar accesibilidad a los dispositivos que se entregan en la educación pública.
“El gran problema es que muchas personas no pueden comprar esta tecnología. Entonces trabajamos para que Ceibal entendiera la importancia de incluir accesibilidad en sus computadoras. Hoy entrega equipos con mouse especiales, teclados ampliados y sistemas adaptados”, afirma. Sin embargo, reconoce que el principal desafío sigue siendo el acceso al hardware. Incluso, señala que muchos de los dispositivos que utilizan para asesorar ni siquiera se consiguen en Uruguay, lo que encarece aún más las soluciones.
“El servicio brinda evaluación y asesoramiento, pero no entrega dispositivos. El desafío es que otros organismos del Estado comprendan que la tecnología no es un lujo, es una necesidad básica y un derecho humano, igual que un bastón o unos lentes”, sostiene.
Además de las evaluaciones individuales, el CeRTI realiza talleres, charlas y jornadas abiertas donde los propios usuarios comparten sus experiencias. “Nos interesa que las personas con discapacidad sean protagonistas y cuenten cómo la tecnología les cambió la vida”, comenta.
Pese a sus años de funcionamiento, Castellano reconoce que todavía falta visibilidad. “Hay mucha gente que aún no conoce el servicio. Por eso los espacios de difusión son fundamentales”.
Las personas interesadas pueden contactarse a través de los canales de la Intendencia de Montevideo, completar un formulario de inscripción y luego son convocadas por el equipo técnico. “La idea es que nadie se quede sin consultar. A veces una pequeña adaptación puede hacer una gran diferencia en la vida diaria”, concluye.
Asimismo, la sede del Parque de la Amistad (Av. Gral Rivera 3245) está abierta de martes a viernes y también recibe visitas de personas y grupos escolares (con agenda previa) para conocer e interactuar con las tecnologías disponibles, con el objetivo de generar empatía y sensibilización.
Por otra parte, informa que a través de la página web de la Intendencia de Montevideo pueden acceder a toda la información del CeRTI e incluso el formulario para solicitar asistencia y así se puedan poner en contacto. El proyecto está dirigido a personas en situación de discapacidad y su familia o amigos.

