Scott Raymond Adams, el dibujante e ingeniero estadounidense detrás de la famosa tira cómica Dilbert, falleció a los 68 años tras una dura batalla contra un cáncer de próstata metastásico. Adams trabajó en empleos corporativos que le sirvieron de inspiración directa: fue cajero bancario (donde fue asaltado dos veces) y luego ingeniero en Pacific Bell. Allí, en los cubículos grises y las reuniones absurdas, nació Dilbert en 1989: un ingeniero con gafas y corbata, rodeado de jefes incompetentes, procesos ridículos y compañeros excéntricos.
La tira se convirtió en un fenómeno global. Llegó a publicarse en más de 2.000 periódicos, generó libros superventas, merchandising (incluido el famoso «Dilberito»), una serie animada en UPN y campañas publicitarias millonarias.
Se ganó el corazón de millones de oficinistas que se sentían identificados con el humor cínico y la crítica al mundo corporativo. Adams dejó su trabajo en 1995 para dedicarse por completo al cómic y se convirtió en uno de los dibujantes mejor pagados y más reconocidos del mundo.

