El gobierno uruguayo decidió postergar el segundo vuelo humanitario que tenía previsto partir este martes hacia Venezuela con unas 15 toneladas de ayuda destinadas a los damnificados por el terremoto que afectó a ese país. La decisión obedece a modificaciones en las condiciones para el ingreso de la asistencia y a la necesidad de coordinar aspectos operativos con las autoridades venezolanas, entre ellos la disponibilidad del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.
Aunque inicialmente la Fuerza Aérea Uruguaya había convocado a los medios de comunicación para cubrir este martes la partida del avión Hércules KC-130H desde la Brigada Aérea I, pocas horas después informó oficialmente la suspensión del operativo.
En un segundo comunicado, la institución señaló que el vuelo humanitario fue aplazado por «razones externas» a la Fuerza Aérea Uruguaya y que una nueva fecha será comunicada oportunamente.
La postergación no implica, sin embargo, el abandono de la misión humanitaria. Por el contrario, tanto el Ministerio de Relaciones Exteriores como el Ministerio de Defensa Nacional continúan trabajando para concretar el envío una vez que se definan las nuevas condiciones con las autoridades venezolanas.
La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, explicó que la decisión responde a modificaciones surgidas luego del primer operativo de ayuda realizado por Uruguay. «El Hércules está pronto, no tiene ningún problema, pero sí han cambiado las reglas de juego y tenemos que sentarnos a dialogar», afirmó la jerarca. Según indicó, el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene el contacto directo con las autoridades venezolanas, mientras que Defensa coordina toda la logística necesaria para el traslado de la ayuda.
Lazo señaló que, tras el primer envío, cambiaron algunos requerimientos planteados por Venezuela y también las condiciones para el ingreso de aeronaves con asistencia humanitaria. «Cuando salió el primer vuelo había más cosas que podíamos ofrecer: efectivos, idoneidad en materia de agua potable y energía eléctrica. Sin embargo, las autoridades venezolanas definieron que no era eso lo que necesitaban. Ahora hay un nuevo cambio de reglas, y ese cambio tiene que ver con los costos para quien arriba al aeropuerto con determinados insumos», explicó.
Sin profundizar sobre el alcance de esos costos, la ministra sostuvo que el escenario exige prudencia y coordinación antes de concretar una nueva operación.
Fuentes de los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores confirmaron a Diario La R que este lunes la ministra Sandra Lazo y el canciller Mario Lubetkin mantuvieron una conversación telefónica para analizar la situación. Durante ese intercambio acordaron continuar las gestiones con las autoridades venezolanas con el objetivo de coordinar adecuadamente la llegada del segundo vuelo y confirmar la disponibilidad operativa del aeropuerto de Maiquetía.
La conducción diplomática de esas conversaciones quedó en manos de la Cancillería, mientras que el Ministerio de Defensa mantiene preparados los medios logísticos para ejecutar la misión cuando exista una definición. Lazo insistió en que la prioridad es garantizar que toda la ayuda llegue efectivamente a destino y que el operativo se desarrolle con las garantías necesarias. «Todos estos son temas muy delicados que tenemos que tratar con la seriedad necesaria y no salir a lo loco», expresó.
El avión Hércules de la Fuerza Aérea permanece cargado desde el pasado viernes con aproximadamente 15 toneladas de ayuda humanitaria.
El cargamento incluye medicamentos, alimentos no perecederos, artículos de higiene, frazadas y otros insumos de primera necesidad recolectados mediante una campaña solidaria impulsada tras el terremoto que afectó a Venezuela. Desde el Ministerio de Defensa también se recordó que, además del Hércules KC-130H, Uruguay mantiene disponible el buque logístico ROU 04, con capacidad para transportar hasta 250 toneladas de carga, en caso de que las necesidades humanitarias así lo requieran. La ministra subrayó que la etapa posterior a la recolección de las donaciones requiere una cuidadosa organización para asegurar que la asistencia llegue de manera transparente y efectiva a quienes la necesitan.


«Una verdad a medias es una mentira completa», proverbio.
No me extrañaría que el gobierno corrupto de Venezuela pretenda centralizar y controlar ellos los insumos . Hay antecedentes de que las donaciones son vendidas en los puestos de ventas . Una vergüenza la dictadura venezolana.
Espero que en el F.A. sigan abriendo los ojos ante ésta situación y la ayuda llegue a donde se necesita.
LAS DONACIONES DE PANAMA FUERON CON UN GPS QUE DETERMINO CLARAMENTE QUE LAS DONACIONES IBAN A OTRO SITIO… viva la revolución JAJAJAJJAJAJAJA