Al menos seis personas han muerto en el suroeste de Perú como consecuencia de un seísmo de magnitud 5,1 que ha afectado especialmente a la región de Junín, según el último balance publicado por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI). El balance incluye además al menos 21 personas heridas y alrededor de 300 personas más damnificadas. Todos los fallecidos pertenecen al municipio de Chongos Bajo, bajo estado de emergencia por el seísmo registrado las 21.24 de la noche del sábado, hora local, a siete kilómetros al sur de Chupaca y con un hipocentro identificado a una profundidad de 24 kilómetros, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP).
El seísmo ha provocado el colapso de varios edificios y hay un número todavía indeterminado de heridos y de atrapados, según informan los medios nacionales. Además, hay constancia de cortes eléctricos en diversas zonas de Huancayo, Chupaca y localidades aledañas y preocupan especialmente las bajas temperaturas. Ahora mismo es invierno austral en Perú y la temperatura nocturna en Junín es de 4ºC. La poca profundidad del sismo y la precariedad de muchas viviendas construidas con adobe y otros materiales rústicos provocaron un agravamiento de los daños. Las víctimas mortales pertenecen a la provincia de Chupaca y tienen entre 18 y 73 años.
El Ministerio de Salud de Perú ha informado de que el Hospital Regional Materno-Infantil El Carmen sufrió grietas estructurales en su unidad de cuidados intensivos pediátricos, mientras que el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión también sufrió daños. El Ministerio de Energía y Minas por su parte, ha informado de que más de 35.000 clientes permanecen sin electricidad en las regiones de Junín y Huancavelica, una cifra inferior a los más de 61.000 afectados inicialmente.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha contabilizado hasta doce réplicas del terromoto principal. Las de mayor magnitud alcanzaron 3,7 y 3,4.

