Un agujero negro devorando una estrella

Astrónomos del Zwicky Transient Facility (ZTF) han observado cómo un agujero negro supermasivo devora una estrella cercana y libera poderosos chorros, en el punto del universo más lejano hasta ahora.

Astrónomos del Zwicky Transient Facility (ZTF) han observado cómo un agujero negro supermasivo devora una estrella cercana y libera poderosos chorros, en el punto del universo más lejano hasta ahora.

El descubrimiento, bautizado como AT2022cmc, se produjo mientras se examinaban los datos del ZTF con un nuevo método diseñado para alertar a los astrónomos de este tipo de sucesos raros casi en tiempo real.

El ZTF, ubicado en San Diego (California), es actualmente uno de los mayores sondeos de transitorios que los astrónomos utilizan para estudiar el universo en constante cambio y constituye un tesoro de eventos raros, extraños e inusuales que a menudo los astrónomos descubren por casualidad.

AT2022cmc es un caso peculiar de lo que se conoce como evento de marea-disrupción o TDE. Los TDE se producen cuando una estrella que se aproxima a un agujero negro es violentamente desgarrada por las fuerzas de marea gravitatoria del agujero negro, de forma similar a como la Luna arrastra las mareas en la Tierra, pero con mayor fuerza. A continuación, los trozos de la estrella son capturados en un disco que gira rápidamente en torno al agujero negro. Finalmente, el agujero negro consume lo que queda de la estrella condenada en el disco.

En algunos casos extremadamente raros, como el de AT2022cmc, el agujero negro supermasivo lanza “chorros relativistas” -rayos de materia que viajan a una velocidad cercana a la de la luz- después de destruir una estrella.

El Very Large Telescope de ESO reveló que AT2022cmc se encontraba a una distancia cosmológica de 8.500 millones de años luz. Las imágenes ópticas/infrarrojas del Telescopio Espacial Hubble y las observaciones de radio del Very Large Array señalaron la ubicación de AT2022cmc con extrema precisión.

Los investigadores creen que AT2022cmc estaba en el centro de una galaxia que aún no es visible porque la luz de AT2022cmc la eclipsaba, pero las futuras observaciones espaciales con los telescopios espaciales Hubble o James Webb podrían desvelar la galaxia cuando el transitorio acabe desapareciendo.

Antes de AT2022cmc, sólo se conocían un par de posibles TDE con chorro, descubiertas principalmente por las misiones espaciales de rayos gamma, que detectan las formas de radiación de mayor energía producidas por estos chorros. Con su nuevo método, los astrónomos pueden ahora buscar estos raros eventos en estudios ópticos terrestres.

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