Uruguay puso fin al arbitraje internacional iniciado por Neltume Ports S.A. ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), proceso en el que la empresa, en representación de Montecon, reclamaba al Estado uruguayo un monto estimado en 600 millones de dólares.
El acuerdo alcanzado entre las partes establece que Neltume Ports, Montecon y sus empresas vinculadas renuncian de manera irrevocable a todas las pretensiones, acciones y reclamaciones presentadas contra Uruguay en el marco de la controversia.
El acuerdo se firmó en el piso 11 de la Torre Ejecutiva este viernes 4. En representación de las empresas asistieron Richard Von Appen (chileno, presidente de Ultramar -accionista mayoritaria de Neltume- candidato a presidir la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) de Chile), Fernando Reveco (Director de Montecon) y Gonzalo Lorenzo (asesor jurídico de Montecon, decano de la Facultad de Derecho de la Udelar).
Pero el alcance del entendimiento es todavía mayor, según la explicación que brindó el Dr. Jorge Díaz, prosecretario de la Presidencia. Las empresas se comprometieron también a no iniciar en el futuro ninguna acción judicial contra Uruguay, en ninguna jurisdicción, por los hechos que dieron origen al arbitraje.
Díaz informó los detalles del acuerdo y lo calificó como un “triunfo de Uruguay a nivel internacional”. Según sostuvo, la solución alcanzada es incluso más favorable para el Estado que un eventual laudo arbitral que hubiera rechazado íntegramente la demanda de Neltume.
La razón, explicó, es que un fallo favorable habría puesto fin al arbitraje específico, mientras que el acuerdo alcanzado ahora incluye además un compromiso de las empresas de no promover nuevos reclamos por los mismos hechos ante ningún tribunal.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es que Uruguay no deberá pagar ninguna indemnización a Neltume, Montecon ni a sus empresas vinculadas.
Díaz señaló que el Estado tampoco reconoce responsabilidad de ningún tipo, ni asume obligaciones o condiciones como consecuencia del cierre del proceso. Para el gobierno, esto permite eliminar una contingencia económica de gran magnitud y, al mismo tiempo, evitar los costos asociados a la continuidad de un arbitraje internacional, entre ellos honorarios profesionales y contratación de expertos.
“Nos estamos evitando en definitiva gastos de honorarios, gastos relacionados con expertos y además el objeto final es más amplio que el de un laudo arbitral”, explicó el prosecretario. La controversia se había iniciado en abril de 2024, cuando Neltume Ports presentó una solicitud de arbitraje contra Uruguay al amparo del Acuerdo de Inversión entre Uruguay y Chile.
El reclamo estaba relacionado con la situación de Montecon y con las condiciones de competencia y funcionamiento de la actividad portuaria en el Puerto de Montevideo. La decisión fue impulsada por Neltume. Consultado sobre las razones que llevaron a Neltume a desistir del arbitraje, Díaz evitó realizar interpretaciones sobre la estrategia de la empresa y sostuvo que esas explicaciones deberían ser dadas por la propia compañía.
El jerarca indicó que el gobierno desarrolló una estrategia de defensa del Estado “con mucha fuerza” y con asesoramiento jurídico y técnico especializado.
Según explicó, Neltume había solicitado prórrogas en más de una oportunidad. Finalmente, el Estado uruguayo decidió no conceder nuevas extensiones y fue entonces que se avanzó hacia la solución acordada.
Díaz remarcó que el acuerdo fue iniciativa de las empresas y destacó que, pese a la existencia de la controversia, el diálogo entre las partes se mantuvo en términos “muy correctos” y “cordiales”.

El proceso que todavía sigue
El cierre del arbitraje con Neltume y Montecon no implica que hayan terminado todas las controversias vinculadas a los accionistas de Montecon. Díaz explicó que Atco, otro de los accionistas de la empresa, mantiene un proceso separado con Uruguay.
“Uno de los arbitrajes finalizó, queda el otro”, señaló el prosecretario, quien manifestó su expectativa de que el proceso pendiente pueda terminar de una manera similar. Por el momento, sin embargo, el gobierno no da por cerrado ese segundo frente y aguarda su evolución.
El acuerdo con Neltume será presentado ante el CIADI para formalizar el cierre del procedimiento. Para el Poder Ejecutivo, la importancia del acuerdo trasciende el ahorro económico que supone para las arcas públicas.
Díaz vinculó el resultado con la tradición jurídica de Uruguay y la seguridad jurídica que ofrece el país a los inversores.
“Es un triunfo de la República Oriental del Uruguay a nivel internacional”, afirmó, y sostuvo que Uruguay se caracteriza por ser un país donde se cumplen los contratos y existe seguridad jurídica. El prosecretario destacó además que, salvo un caso, Uruguay ha obtenido resultados favorables en los arbitrajes internacionales a los que ha sido sometido.
En esa línea, ubicó la estrategia desarrollada frente a Neltume dentro de una política más amplia de defensa de los intereses del Estado y del patrimonio nacional.
El cierre del proceso elimina así uno de los reclamos internacionales de mayor impacto económico que enfrentaba Uruguay. Una demanda estimada en US$ 600 millones queda sin efecto sin que el Estado deba asumir una indemnización, mientras que las empresas involucradas se comprometen a no volver a reclamar por los mismos hechos.
El gobierno continuará ahora con la atención del proceso iniciado por Atco, mientras espera que también pueda alcanzarse una solución que permita cerrar definitivamente el capítulo arbitral derivado de la controversia en torno a Montecon.


A desconfiar del PUBLICITADO resultado.
Si se insinua de secretos en el contrato de Cardama y otros ….. porqué esta solución es tan «inédita».
Cuál fue la expertise de la parte uruguaya y cuales los argumentos de la otra parte empresarial para «renunciar» a esas compensaciones/lucros ??????
Son preguntas que no ví respondidas en el artículo.
Regalos de Navidad y/o Reyes adelantados ????
A caballo (de Troya) si se le ve el diente.
Gato escaldado tiene miedo de agua fria.