Uruguay ganó la carrera y fue el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo con la Unión Europea

El acuerdo fue firmado el 17 de enero en Asunción, Paraguay, luego de más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques. El entendimiento prevé la creación de un espacio económico integrado de más de 700 millones de personas, que representa alrededor del 30% del Producto Bruto Interno mundial y cerca del 35% del comercio global.

A las 15.25 horas, el Senado argentino aprobó el tratado por 69 votos a favor y 3 en contra.

Uruguay se convirtió este 26 de febrero en el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo comercial con la Unión Europea, tras completar en tiempo récord el trámite parlamentario y sancionar la ley con amplia mayoría. La definición tuvo, además, un condimento político adicional: el país se impuso por apenas dos horas y cuarenta minutos en una carrera simbólica con Argentina, que también buscaba ser el primero en aprobar el tratado.

El acuerdo fue firmado el 17 de enero en Asunción, Paraguay, luego de más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques. El entendimiento prevé la creación de un espacio económico integrado de más de 700 millones de personas, que representa alrededor del 30% del Producto Bruto Interno mundial y cerca del 35% del comercio global. El texto establece la eliminación de aranceles sobre más del 90% del intercambio bilateral, configurando una de las mayores zonas de libre comercio del mundo en términos de población y volumen económico.

A las 12.45 horas, la Cámara de Representantes del Uruguay aprobó el acuerdo por 91 votos en 93.

En Uruguay, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto a las 12.45, apenas media hora después de iniciada la sesión. La iniciativa obtuvo 91 votos a favor y dos en contra —los de los diputados de Identidad Soberana, Gustavo y Nicolle Salle—, otorgándole sanción definitiva. El día anterior, el Senado había votado el acuerdo por unanimidad. Con ese trámite concluido, Uruguay quedó en condiciones de convertirse en el primer socio del Mercosur en ratificar el tratado.

En paralelo, Argentina desarrollaba su propio debate en el Senado. Finalmente, el acuerdo fue aprobado a las 15.25 por 69 votos a favor y 3 en contra, quedando en segundo lugar en la carrera intrabloque. En Brasil, el texto ya cuenta con el aval de la Cámara de Diputados y resta el tratamiento en el Senado Federal, mientras que en Paraguay se encuentra en trámite legislativo.

La competencia entre Montevideo y Buenos Aires tuvo momentos de tensión política. En Argentina, el oficialismo modificó la fecha del debate al advertir que Uruguay lo trataría el jueves y no el viernes, como estaba previsto inicialmente. Durante la sesión, se intentó acelerar la votación para ganar tiempo, lo que generó cruces reglamentarios entre bloques. Finalmente, el debate continuó y la aprobación llegó horas después de la definición uruguaya.

Con la sanción parlamentaria, la ley uruguaya deberá ser promulgada por el presidente Yamandú Orsi y los ministros. Legisladores del Partido Nacional instaron al Poder Ejecutivo a concretar la promulgación de inmediato, para formalizar cuanto antes la ratificación. Una vez cumplido ese paso y cuando la Unión Europea complete su propio proceso legislativo, el acuerdo podrá entrar en vigor de manera bilateral entre Uruguay y el bloque europeo, sin necesidad de esperar la ratificación de los demás socios del Mercosur.

El canciller Mario Lubetkin-que siguió la votación desde las barras de la Cámara- valoró la aprobación como un punto de inflexión. “Nos debemos remangar para empezar a construir un futuro que sin duda no será sencillo, pero que ahora sí se puede construir”, afirmó en rueda de prensa. Según el ministro, el acuerdo deja de ser parte de un debate para transformarse en una etapa de implementación concreta.

Lubetkin subrayó además que el gobierno actuará con “seriedad y seguridad” para que “nadie deba quedar atrás” en el proceso de adaptación. “El cómo de que nadie quede atrás es parte de la construcción futura, pero lo importante es que tomamos conciencia”, señaló. Y agregó: “Nosotros hemos cumplido nuestra cuota; ahora, ¿nuestros amigos europeos cómo actuarán en consecuencia? Esperemos que esta primera votación que hemos hecho sea correctamente leída en Europa y eso active mecanismos” para que el tratado “se active del otro lado”.

En efecto, el acuerdo aún debe superar instancias en Europa. El Parlamento Europeo resolvió remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que evalúe su compatibilidad con los tratados del bloque, lo que ha puesto el proceso en pausa desde fines de enero. Hasta que el bloque europeo complete su ratificación, el tratado no podrá entrar plenamente en vigor.

Desde la sede del Mercosur, el presidente pro témpore de la Comisión de Representantes Permanentes, el embajador paraguayo Didier Olmedo, celebró el paso dado por Uruguay y lo calificó como “histórico”. “Tenemos un primer país del Mercosur plenamente dentro del acuerdo”, expresó.

La carrera con Uruguay

La idea de la Casa Rosada de ser los primeros en ratificarlo estuvo recorriendo todo el debate en la Cámara de Senadores de la República Argentina. Tanto es así que el oficialismo de La Libertad Avanza cambió el día del debate, iba a ser el viernes, cuando se enteró que Uruguay lo iba a tratar el jueves. La orden de Milei era ser los primeros, por eso cuando se conoció la lista de oradores el oficialismo, aprovechando que había consenso para aprobarlo, intentó apurar la votación.

La estrategia fue que, en el medio de la lista de oradores, y luego de varias idas y vueltas de la senadora oficialista  Patricia Bullrich en conversación con los referentes de los diferentes bloques, se pidiera votar y luego continuar con la lista de oradores. Esto fue lo que pidió el senador radical Maximiliano Abad, quien antes de tomar la palabra mocionó votarlo.

Sin embargo, esto generó un fuerte cruce en donde el peronismo se quejó de la intención “constante” de La Libertad Avanza (LLA) de hacer “lo que se les canta las pelotas” con el reglamento. “No se puede hacer cualquier cosa. si votamos que usted se baje los pantalones y somos mayoría se los baja?” le dijo el presidente del bloque Justicialista, José Mayans, al libertario Bartolomé Abdala que estaba presidiendo la sesión.

La defensa del pedido que empujaba LLA siguió estando en manos de los radicales ya que frente al silencio libertario la radical Carolina Losada pidió votar. “Si se quieren apurar, bájense de la lista de oradores. Esa es la forma” respondió la diputada del PJ, Anabel Fernández Sagasti.

Sin una salida simple, Bullrich pidió la palabra, hizo callar a todo el bloque y dijo «que hablen ellos y votamos“.

El acuerdo parecía ser simple pero aunque se había llegado a un entendimiento en donde solo hablaba el peronismo y se votaba, los senadores se fueron enterando que el parlamento uruguayo ya había sancionado el acuerdo como ley y que Javier Milei había perdido la oportunidad de ser el Presidente del primer país de la región en aprobarlo.

Finalmente, con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, buena parte del debate en los balcones de la Cámara Alta, el acuerdo se aprobó un par de horas más tarde y ahora sólo queda la reglamentación y su promulgación.

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4 Comentarios

  1. Qué circo de estupidez, ridiculez, ignorancia e irresponsabilidad…!
    Sólo «una manga de corruptos, todos iguales» (sic. Jorge Batlle) puede descender al infantilismo retrógrado de «jugar carreras» con otro país para aprobar leyes y convenios que influirán en el destino económico de un continente.

    Sólo nos destroza el ver que gente joven aquí tiene como meta imitar e imponer algo importado del ignorante gobierno de la vecina orilla en desmedro de nuestra calidad de procedimiento no desechable sino digna de ser imitada por la banda del lunático acomplejado de la motosierra.

    Aquí pues debemos dar la espalda e ignorar acciones impensables en legislaturas capacitadas, pues nuestro trabajo a nivel de país debe empezar ya mismo.
    La tarea es conjunta, del gobierno y de la industria, y debe comenzar por el mejoramiento e incremento del standard de todas las industrias cuyos productos pasarán bajo la lupa más que exigente del standard europeo. Será necesario un esfuerzo conjunto en el aumento de las capacidades productivas para poder cumplir con las demandas de un mercado consumidor voraz, selectivo y demandante, donde la seriedad de plazos y cumplimientos es uno de los pilares más importantes para crear la credibilidad, confianza y estabilidad del mercado comprador. Presentación en el packing, detalles del producto, etc son también elementos muy importantes en un mercado donde el marketing competitivo no descansa nunca en el esfuerzo de tener «la góndola más atractiva del supermercado». Suponemos que los expertos en la materia saben claramente acerca de todos los procesos relacionados a la investigación competitiva previa a las decisiones finales sobre cualquier nuevo producto a insertar en un mercado, y también al mejoramiento periódico de los ya existentes, siguiendo el ritmo de la competencia, que es feroz, no contempla a nadie y puede llegar hasta presentar inesperadas batallas en renglones clave de productos sobre todo de consumo masivo.
    Lo más importante es ser conscientes del tamaño y calidad de nuestra capacidad productiva y de la dimensión de nuestros competidores y actuar en consecuencia. Y el Estado, el que firma los papeles en representación nuestra, deberá «ponerse las pilas» investigando las oportunidades de competencia, de colaboración interna y externa y viendo las instancias en las cuales es necesario «dar una buena mano» a productores en etapa de expansión para absorber demandas de producción y necesidades logísticas locales e internacionales.
    Gran tarea! Enorme, compleja y demandante.
    No es hora de dormirse en los laureles de haber logrado un convenio de enormes magnitudes, sino de empezar a trabajar en él «desde ayer mismo».
    Si se levanta a tomar mate a las 5 para empezar a trabajar a las 7, pues levántese a consumir el beberaje a las 4 y empiece a trabajar a las 6.
    Los «milagros comerciales» (Alemania de posguerra) no se hicieron solos, se hicieron poniendo el máximo esfuerzo individual sin compararlo con el del vecino, siempre dando la energía al máximo y sacrificando algunas cosas personales, luego veremos que la recompensa valió el esfuerzo realizado.
    Hijos y nietos lo agradecerán y sabrán valorar el ejemplo haciendo de esa conducta honesta y meticulosa su propia rutina de vida.
    Es una oportunidad histórica, única, desperdiciarla sería un crimen sin justificación.
    Hoy recordamos cuando en los albores del presente siglo vimos desfilar en el hall del Victoria Plaza aquí en Montevideo a los representantes de las naciones europeas a la primera reunión que cimentó los acuerdos que hoy se firmaron. Ávidas preguntas dirigimos a algunos representantes acerca de los tiempos por venir y los plazos necesarios de las negociaciones. Desde el meticuloso británico Nigel Lawson, que con un optimismo cauto e inquisidor habló de «ver el potencial de las perspectivas», hasta el afable español Felipe González, de verborragia fácil y contagiosa, con su «incremento en comunicaciones y trabajo conjunto», todos compartieron con los representantes locales de la época el ordenamiento de las primeras ideas, sucesoras y ampliatorias de convenios previos, para dar nacimiento a un tratado mucho más complejo como el que se firmó hoy en día.
    Luego de tanto esfuerzo, venciendo administraciones europeas adversas a la idea, demostraciones callejeras de granjeros bloqueando con sus tractores diversas capitales europeas, luego del enorme trabajo burocrático cruzando hemisferios a ambos lados del Atlántico, y ya pasado el primer cuarto de centuria desde las primeras propuestas y bosquejos, es que hoy llegamos a la culminación de los acuerdos, verdadero punto de partida de esta nueva etapa.
    Sólo falta ver cuán preparados estamos para enfrentar el desafío, cuánta disposición individual y corporativa hay para el esfuerzo, y cuánta voluntad del Estado existe para alentar, amparar y ayudar a quienes demuestren un potencial de desarrollo motivado por la oportunidad que hoy se presenta.
    Es parte del desarrollo del país y el pueblo lo quiere y necesita.
    Es parte de la libertad de comerciar sin sombra de ilegales sanciones impuestas con chantaje y bajo la presión de armadas foráneas amenazates, violando derechos internacionales fundamentales y elaborados con honestidad por organismos internacionales para preservar los derechos fundamentales de las naciones individuales.

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