El nuevo director de la Dirección General Impositiva (DGI), Gustavo González, anunció que el organismo pondrá foco en fiscalizar las ventas informales que se realizan a través de redes sociales, un fenómeno que ha crecido con fuerza en los últimos años en el ámbito digital. Sin embargo, aclaró que la prioridad estará en detectar a los grandes evasores y no en sancionar a quienes recurren a estas plataformas por motivos de subsistencia.
González explicó que este tipo de comercio se enmarca en la expansión de la economía informal hacia el entorno digital. “Esto es el problema de la economía informal, solo que ahora está en un ámbito digital, como está ocurriendo con la mayoría de las transacciones económicas”, sostuvo.
El jerarca remarcó la necesidad de diferenciar dentro de la informalidad entre los casos que responden a necesidades básicas y aquellos que ocultan operaciones voluminosas con fines de evasión. “Nuestro desafío es poder discriminar esas situaciones”, señaló.
Consultado sobre si la DGI apuntará principalmente a los grandes evasores, González fue claro: “Esa es la pretensión, sí”.
No obstante, también adelantó que se buscará formalizar a los pequeños emprendimientos, con un enfoque que permita acompañar y no castigar. “Un monotributista social, por ejemplo, obtiene más beneficios que lo que paga en tributos. Es algo positivo para él”, concluyó.

