Virus del papiloma humano

El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes del mundo. Aunque generalmente desaparece sin causar complicaciones, algunos tipos pueden provocar lesiones precancerosas y distintos tipos de cáncer.

En aproximadamente el 90% de los casos, el sistema inmunitario controla la infección espontáneamente.

El virus del papiloma humano (VPH) constituye uno de los principales desafíos de la salud sexual y reproductiva. Se trata de una familia de más de 200 virus, algunos de los cuales afectan la piel y las mucosas genitales, anales y orales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), prácticamente todas las personas sexualmente activas estarán expuestas al VPH en algún momento de sus vidas. Sin embargo, contraerlo no significa necesariamente desarrollar una enfermedad grave.

En aproximadamente el 90% de los casos, el sistema inmunitario controla la infección espontáneamente. El problema aparece cuando determinados tipos de alto riesgo permanecen en el organismo durante años y provocan alteraciones celulares que pueden evolucionar hacia un cáncer.

Una infección que muchas veces no presenta síntomas

Una de las principales dificultades para detectar el VPH es que generalmente no produce manifestaciones visibles. Una persona puede transmitirlo sin saber que está infectada. El contagio ocurre principalmente mediante el contacto íntimo de piel y mucosas durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Algunas variantes provocan verrugas genitales, mientras que otras pueden generar lesiones en el cuello uterino, la vulva, la vagina, el pene, el ano y la región orofaríngea.

La infección persistente por determinados tipos de VPH es responsable de prácticamente todos los casos de cáncer de cuello uterino. No obstante, recibir un resultado positivo no equivale a tener cáncer. Significa que corresponde realizar el seguimiento médico indicado para identificar posibles alteraciones y tratarlas oportunamente.

Uruguay apuesta a la vacunación

La prevención constituye la herramienta más importante frente a esta infección. En Uruguay, el Ministerio de Salud Pública incorporó la vacuna contra el VPH al esquema nacional y amplió progresivamente su cobertura. El esquema vigente contempla la vacuna nonavalente desde los 11 años, con una dosis única hasta los 26 años inclusive, tanto para mujeres como para hombres, sin necesidad de receta médica. También existen indicaciones especiales para personas inmunocomprometidas y determinadas situaciones clínicas hasta los 45 años. La vacuna protege contra nueve tipos del virus y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a las variantes incluidas en su formulación. Su administración resulta especialmente beneficiosa antes del inicio de la actividad sexual, aunque también puede ofrecer protección posteriormente.

Los controles pueden salvar vidas

La vacunación no sustituye los controles ginecológicos. El Papanicolaou y las pruebas de detección del VPH permiten identificar alteraciones celulares o infecciones de riesgo antes de que aparezcan complicaciones. Los controles deben realizarse según la edad, los antecedentes y las recomendaciones médicas correspondientes. El preservativo también disminuye las posibilidades de transmisión, aunque no proporciona protección absoluta porque el virus puede encontrarse en zonas de piel que permanecen descubiertas. El diagnóstico de VPH todavía genera miedo, vergüenza y dificultades para conversar sobre salud sexual. Sin embargo, es una infección frecuente que puede afectar a cualquier persona sexualmente activa. La educación sanitaria, el acceso a la vacunación y los controles periódicos permiten reducir considerablemente sus consecuencias. El mensaje sanitario es claro: tener VPH no significa tener cáncer, pero ignorar los controles puede impedir que una lesión tratable sea detectada a tiempo. La prevención comienza con información y continúa con decisiones responsables sobre nuestra salud.

 

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Salud