En las últimas décadas, la concentración de la riqueza ha alcanzado niveles inéditos. Un pequeño grupo de multimillonarios acumula fortunas que superan el producto interno bruto de muchos países, mientras amplios sectores de la población enfrentan dificultades para acceder a bienes básicos
Especialistas en seguridad urbana advierten que cuando no existen reglas claras, supervisión constante ni mecanismos de mediación, los conflictos tienden a resolverse por vías informales y, en ocasiones, violentas.
Frente Amplio reclama una identidad más definida y solidaria con los procesos latinoamericanos de izquierda, y una diplomacia más activa, otra prioriza una postura más pragmática y cautelosa.
El llamado a la moderación por parte de gobiernos europeos y la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU revelan preocupación, pero también impotencia.
La subsecretaría del Ministerio del Interior, Cra. Gabriela Valverde, presentó durante la segunda reunión de la Junta Nacional de Seguridad Vial, los resultados del Operativo Ñandubay, una estrategia nacional de control y fiscalización vehicular orientada a la prevención y disuasión del delito.
Resulta paradójico que un país considerado estable, con instituciones sólidas y niveles de desigualdad menores que otros de la región, enfrente este drama estructural. No se trata de una crisis económica lineal. Los especialistas coinciden en que confluyen factores culturales, demográficos y
No se trata de exigir uniformidad acrítica ni de negar la riqueza de la diversidad interna.
Gigantes como Google, Microsoft y Amazon han comprometido inversiones multimillonarias en infraestructura digital, centros de datos y capacitación de talento local.
Esta política significa reconocer que una política basada en el ahogo económico colectivo difícilmente sea el camino hacia reformas sostenibles.
