A comienzos del último mes de 2025, la emblemática Plaza de los Mártires, en el corazón de Beirut, fue el escenario, para celebrar el encuentro ecuménico e interreligioso que reunió a representantes de más de 18 confesiones. La jornada, marcada por la diversidad y el pluralismo, se convirtió en un firme llamado a la paz y al entendimiento.
El Papa León XIV, el Patriarca Maronita Bechara Boutros Rai, el Gran Mufti de la República del Líbano Sheikh Abdul Latif Derian y el Presidente del Consejo Global para la Tolerancia y la Paz Ahmed bin Mohammed Al Jarwan coincidieron en que la pluralidad religiosa del país debe ser fuente de unidad, ofreciendo al mundo un ejemplo de cómo la fe compartida puede transformarse en un puente de estabilidad y esperanza.
Su Santidad el Papa León XIV presidió la ceremonia y recordó que la verdadera fortaleza del pueblo libanés radica en su capacidad de superar el miedo y los prejuicios para construir una nación cohesionada. En su mensaje evocó el legado de Benedicto XVI en materia de diálogo interreligioso y destacó al olivo como “símbolo atemporal de reconciliación y de paz” en el cristianismo, el judaísmo y el islam. Asimismo, valoró la creencia en un Dios único, factor común de los credos de Medio Oriente.
El Patriarca Maronita Bechara Boutros Rai, máxima autoridad de la Iglesia Maronita, centró su discurso en la juventud, a la que instó a transformar la diversidad religiosa en riqueza y no en división. “Nuestros jóvenes sueñan con un Líbano que abrace sus múltiples afiliaciones y las convierta en hermandad y armonía”, expresó, subrayando que la paz debe imponerse sobre el odio para cimentar una fraternidad duradera.
El Gran Muftí de la República del Líbano, Sheikh Abdul Latif Derian, afirmó que las guerras libradas en nombre de la religión son artificiales y no reflejan la esencia de la fe, cuyo fundamento es la sacralidad del ser humano. Recalcó, además, la necesidad de fortalecer la unidad nacional y promover la convivencia entre las distintas comunidades religiosas.
S.E Ahmed bin Mohammed Al Jarwan, Presidente del Consejo Global para la Tolerancia y la Paz, destacó que la reunión bajo un mismo techo transmite un mensaje humano y espiritual de alcance universal: la verdadera fe, dijo, converge en los principios del bien, la justicia y la dignidad. Recordó que la paz no se recibe, sino que se construye, y que comienza en corazones capaces de reconocer el valor del ser humano.
Como muestra de su compromiso con la Paz Mundial, poco después del encuentro inauguró en América Latina el curso “Conflictos Sociales: Herramientas de Prospectiva para la Paz”, organizado junto a la Pontificia Universidad de Valparaíso en Chile, reafirmando la misión de: “Formar a los líderes del futuro como arquitectos de paz, agentes de cambio intencionales , para ser semillas la cohesión social en el mundo ”afirmó diplomático emiratí.
El encuentro en Beirut dejó claro que la diversidad religiosa del Líbano, lejos de ser un obstáculo, constituye su mayor patrimonio. Las voces del Papa, el Patriarca, el Gran Muftí y el Presidente Al Jarwan coincidieron en que la paz se construye con unidad, respeto y acción concreta, ofreciendo al mundo un ejemplo de cómo la fe compartida puede convertirse en un puente de estabilidad y esperanza.

