El embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Uruguay, Adalid Contreras Baspineiro, llamó a la comunidad boliviana residente en Uruguay a votar en las elecciones generales de este domingo, con una posible segunda vuelta el 19 de octubre, que por primera vez se realizaría en ese país.
“Hagamos una gran fiesta de la democracia el domingo. No importa por quién se vote. La característica de quién vota en el exterior es que vota por Bolivia, el voto siempre es por Bolivia. Yo quiero convocar a mis compatriotas a que asistamos, que votemos haciendo una respetuosa y hermosa fiesta democrática”, afirmó en entrevista con el Diario La R. El embajador agradeció especialmente a las autoridades de la Enseñanza Primaria que prestaron el local del Centro de Formación Permanente (Cuareim 1381, entre 18 de julio y Colonia), frente a la Cancillería, en donde se instalaron las dos mesas de votación. Allí, podrán concurrir a votar los 375 ciudadanos bolivianos habilitados en el horario de votación que se estableció entre las 8 y las 16 horas.
En total son 7 millones los bolivianos están habilitados para sufragar, de los cuales, unos 369.000, lo harán desde el exterior, en 154 recintos electorales que se han habilitado en 22 países donde la diáspora boliviana reside. Para esta elección, gracias a las coordinaciones entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Tribunal Supremo Electoral, se incorporaron 55.593 nuevos votantes empadronados en el extranjero, lo que consolida el crecimiento de la participación electoral en el exterior durante los últimos procesos democráticos. Además del Uruguay, los países donde se realizará la votación son: Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, Chile, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón, México, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Perú, Suecia y Suiza.
Adalid Contreras destacó que inicialmente no estaba en los planes de Bolivia instalar mesas de votación en el Uruguay e incluso mencionó un reciente fallo del Tribunal Supremo Electoral de su país que descartó esa posibilidad. Pero la reacción de la embajada y de los ciudadanos residentes, agregó, “logró revertir la decisión, dado el notorio crecimiento migratorio de la comunidad entre 2024 y 2025, que pasó de unas 500 personas a unas 2000 y el empadronamiento fue masivo”.
Qué votan los bolivianos
En esta ocasión, los votantes bolivianos elegirán al presidente y vicepresidente de Bolivia, 130 miembros de la Cámara de Diputados de Bolivia y 36 integrantes de la Cámara de Senadores de Bolivia para el período 2025-2030. El 8 de noviembre de 2025, se realizará la toma de posesión de las autoridades electas como presidente y vicepresidente.
Adalid señaló que estas elecciones son muy especiales por varias razones. Una de ellas es que “ se nota la ausencia del funcionamiento de una estructura de partidos políticos a diferencia de lo que de manera admirable ocurre en Uruguay”. Aquí en Uruguay, afirmó, los partidos tienen jerarquías, autoridades, con formación de cuadros, con programa. En Bolivia, afirmó, “muchas de las agrupaciones que están participando en las elecciones de Bolivia son alquiladas; no son de de partidos originales, hay un grupo de partidos que en el último tiempo se dedica a alquilar o a vender a sus siglas”.
“Esto pasa con muchas de las agrupaciones actuales del país, entre ellas, una de las más grandes en este momento del expresidente Jorge “Tuto” Quiroga”, aseguró. Agregó que hay dirigentes políticos que “son candidatos eternos, pero que aparecen con renovada energía en este tiempo”.

Encuestas “dependen de quien encarga”
También se refirió a las encuestas, sobre las cuales manifestó sus reservas porque a su juicio “dependen de quién encarga”. Pero por otra parte, señaló como llamativo de este proceso, además de la posibilidad de un cambio de partido en la presidencia, “el alto porcentaje de votos nulos, blancos e indecisos” porque “éstos son los votos decisivos”. “En ninguna de las encuestas bajan del 30%; yo creo que están sobre el 35%”, afirmó, mucho más porcentaje que cualquiera de los partidos. De acuerdo a las encuestas, ninguno de los ocho candidatos que pelean por la presidencia supera el 22% en intención de voto, según proyecta el último sondeo del medio Unitel realizado por la empresa Ipsos-Ciesmori. El empresario liberal Samuel Doria Medina (candidato por cuarta vez) lidera el sondeo con un 21%, seguido del expresidente conservador Jorge «Tuto» Quiroga (2001-2002), que cuenta con un 20% en intención de voto. El resto de las opciones aparecen con menos del 10%. El único candidato de izquierda con posibilidades de rozar una segunda vuelta, Andrónico Rodríguez, aparece relegado al quinto lugar en las encuestas con un 5,5%. Mientras que el expresidente Evo Morales (2006-2019) hace campaña por el voto nulo. De confirmarse esta tendencia, las elecciones marcarían un quiebre en la dinámica política de los últimos 20 años en el país, en las que el partido ganador aseguraba su victoria con una amplia mayoría en primera vuelta.
El MAS y Evo Morales
En los últimos 20 años, el Movimiento al Socialismo (MAS) se afianzó como partido predominante con resultados por encima del 50% en primera ronda. En esta elección, el presidente Luis Arce decidió retirar su candidatura en mayo pasado debido a su marcada imagen negativa. Arce respalda a su exministro de Gobierno Eduardo del Castillo, el único que se presenta con la sigla del MAS–IPSP, que de acuerdo a las encuestas no supera el 1.5% en intención de voto.
Por otro lado, Evo Morales, fue inhabilitado por la justicia para postularse a un cuarto mandato. Esta es la primera vez que no es candidato y no respalda a ninguna de las opciones políticas. El Tribunal Constitucional confirmó en mayo pasado que una persona solo puede ser presidente durante dos períodos, sean continuos o discontinuos. En respuesta, Morales denunció la «proscripción» e impulsó una campaña por el voto nulo.
Para los analistas, el voto nulo es el modo que encontró Morales para entrar en la papeleta, deslegitimar el proceso electoral y terminar con la candidatura de Andrónico Rodríguez, que depende en gran parte del histórico voto masista. Morales se encuentra recluido en el Chapare, la región tropical cocalera ubicada en el centro del país, lejos del alcance de la orden de detención que pesa en su contra por un caso en donde se lo investiga por «estupro agravado con trata de personas».
El embajador Contreras explicó que Evo Morales sigue siendo un actor fundamental que está jugando las elecciones de este otro lado y busca influir llamando a anular el voto el que podría superar la votación de cualquier candidato. “No nos extrañaría que lo pueda lograr porque el voto duro de don Evo Morales es altísimo y nunca ha bajado de un 30%”, agregó.

