En el marco del acuerdo comercial con el Mercosur, el Parlamento Europeo aprobó diez nuevas cláusulas para proteger al sector agrícola de la Unión Europea. El reglamento, previamente acordado de manera informal con los Estados miembros, fue adoptado por 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones. La norma establece mecanismos que permiten suspender temporalmente las preferencias arancelarias previstas en el acuerdo. Siempre y cuando un incremento de las importaciones procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay cause perjuicio a los productores europeos. El texto aprobado introduce criterios específicos para activar estos mecanismos en sectores considerados sensibles, entre ellos carne vacuna, aves de corral, huevos, cítricos y azúcar.
Según el reglamento, la Comisión Europea deberá iniciar una investigación cuando se cumplan dos condiciones: que las importaciones de estos productos aumenten en promedio un 5% durante tres años (umbral inferior al 10% anual propuesto originalmente). Y que los precios de importación sean al menos un 5% inferiores al precio interno correspondiente en la Unión Europea. Adicionalmente, un Estado miembro o representantes del sector podrán solicitar formalmente la apertura de una investigación ante amenaza de daño grave.

Por otra parte también obliga a la Comisión a presentar al Parlamento, al menos cada seis meses, un informe de evaluación sobre el impacto de las importaciones de productos sensibles. La institución se comprometió además a trabajar en la alineación de estándares de producción aplicables a las importaciones. Específicamente en materia de bienestar animal, uso de pesticidas, seguridad alimentaria y condiciones laborales.
El eurodiputado español Gabriel Mato, ponente permanente para el Mercosur, sostuvo que las salvaguardias “garantizarán que el acuerdo cuente con un mecanismo de protección equilibrado y creíble para el sector agrícola”. También dijo que la norma introduce criterios claros para detectar perturbaciones y permite una actuación más rápida ante indicios de perjuicio. Mato argumentó que el mecanismo “permite actuar antes de que el daño al mercado sea irreversible” y que las medidas proporcionan “estabilidad y previsibilidad” al sector primario europeo.
La aprobación de estas salvaguardias se produce en un escenario de suspensión del proceso de ratificación del acuerdo comercial. El 21 de enero, cuatro días después de la firma del pacto, el Parlamento Europeo decidió remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que se pronuncie sobre su compatibilidad con los tratados fundacionales de la UE. Este procedimiento, que puede prolongarse entre 18 y 24 meses, paraliza de facto la ratificación hasta que los jueces emitan su dictamen.

Tanto el Acuerdo de Asociación como el acuerdo interino requieren aún la ratificación del Parlamento Europeo. No obstante, la Comisión Europea conserva la potestad legal de aplicar provisionalmente el acuerdo una vez que al menos un país del Mercosur haya completado su ratificación. Fuentes parlamentarias indican que Alemania y España, han presionado para activar la aplicación provisional, mientras que otros, encabezados por Francia, mantienen su oposición al pacto.
El grupo político Patriotas por Europa, al que pertenece el partido español Vox, votó en contra de las salvaguardias. El eurodiputado Jorge Buxadé calificó las medidas como “papel mojado”. Asimismo, argumentó que los países del Mercosur no las han reconocido formalmente como parte del texto firmado. Según Buxadé, se trata de “un instrumento unilateral de la Unión Europea sin garantías reales de aplicación”.
Este miércoles, unos 1.500 agricultores y 348 tractores se concentraron en Madrid en una protesta convocada por Unión de Uniones y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (UNASPI). Las organizaciones convocantes cifraron en 8.000 los asistentes a la protesta que se dirigían hasta el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en Atocha. Los manifestantes rechazan los términos del acuerdo con el Mercosur, denuncian la falta de relevo generacional. Además se oponen al recorte de fondos previsto para la próxima Política Agrícola Común. El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, calificó el acuerdo comercial como “no es un buen acuerdo” por considerar que se compite sin igualdad y de forma desleal. Igualmente rechazó las cláusulas de salvaguarda aprobadas.

Al respecto, el presidente de UNAPSI, Miguel Ángel Aguilera, calificó el acuerdo de Mercosur como la “puntilla” que acabará con el sector primario y afectará también a los ciudadanos. Aguilera advirtió sobre una “pérdida” de soberanía alimentaria y de “libertad” para elegir productos. Lo que llevará a los consumidores a “consumir productos de peor calidad”. Respecto a las salvaguardias, señaló que “no se van a cumplir” y que supondrán “una ruina total” para varios sectores.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió este miércoles el acuerdo comercial UE-Mercosur durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados. Sánchez sostuvo que el pacto constituye una alternativa frente a lo que denominó “ley de la selva”. Que, según afirmó, está tratando de imponer “unilateralmente” Estados Unidos con Donald Trump a la cabeza.
A la vez señaló que el primer reto de la Unión Europea es, además de profundizar en su mercado interior mediante la simplificación y armonización de leyes, formalizar acuerdos con otras regiones del mundo. “Afortunadamente, hay muchos bloques regionales que quieren asociarse con la Unión Europea”, afirmó. Sánchez destacó que, tras más de 25 años de negociaciones por parte de distintos gobiernos, se haya conseguido firmar el acuerdo con Mercosur. Calificó el pacto como una “extraordinaria noticia” para Europa y “sin duda también, para España”.


Tienen que mejorar los sueldos de hambre si quieren tener consumo. Con solo producir no alcanza si no hay consumo. ¿Quiénes van a comprar los autos y otros insumos importados con más de 600 mil personas con suelditos de 25.000? Y no pueden decir que con el tiempo, el tiempo pasa volando pero el bolsillo sigue igual corriendo desde atrás. Tiene que haber un aumento real rápido en corto tiempo. No pasar de 25 mil a 30 mil durante 10 años…chiroleando cada año que pasa… «pá ir llevándola nomá».
Si quieren capitalismo, que sea beneficioso para todos y no para un grupito de privilegiados y los demás se mueran de hambre o estén contando las monedas a fin de mes. Sino que se vayan a cagar con su mercado libre mercantilista.