Ferreira, reconoce que hoy las mujeres líderes son más visibles, sin embargo se necesita aún más ese papel

Yohana Ferreira: “El liderazgo es convertir la visión en acción”

El liderazgo no tiene género, el problema es que aún faltan más mujeres en esas posiciones

Yohana Ferreira, vicepresidenta de ABITU
Yohana Ferreira, vicepresidenta de ABITU

En un mundo donde las cuotas de poder empiezan a equilibrarse lentamente, la vicepresidenta de ABITU, Yohana Ferreira, ofrece una mirada sobre el lugar que ocupan las mujeres en la cima de las organizaciones. Con más de 15 años de trayectoria en el ámbito empresarial, Ferreira detalla los mecanismos que frenan el ascenso femenino, pero también tiende puentes hacia una integración real que, según advierte, no puede ni debe excluir a los hombres.

La frase funciona como un punto de partida, de un análisis sobre las causas de esa ausencia y las estrategias para revertirla. Ferreira, reconoce que hoy las mujeres líderes son más visibles, sin embargo se necesita aún más ese papel. Lo cual puede deberse a barreras individuales que tienen que ver con la autoestima y la confianza en la capacidad de llevar adelante negocios, explica. Considerando así que el primer filtro suele ser interno como por ejemplo, la duda sobre las propias capacidades, alimentada por años de mandatos sociales que asocian el liderazgo con lo masculino.

Ferreira, reconoce que hoy las mujeres líderes son más visible
Ferreira, reconoce que hoy las mujeres líderes son más visible

Por otro lado, aparecen las barreras interpersonales, donde operan los sesgos más sutiles pero persistentes. “En la actualidad siguen los estereotipos que asocian el liderazgo a la competencia, a la fuerza, a lo masculino”, señala. A esto se suma la elección de un buen espejo donde mirarse. Asimismo, pese a que existen  iniciativas organizacionales no basta con la intención, se necesitan estructuras que acompañen”, afirma. Frente a este panorama, la vicepresidenta de ABITU no propone esperar a que las condiciones externas cambien por completo. “Es necesario sentir, pensar y actuar como líder”. El autoconocimiento aparece como eje «Es necesario reflexionar sobre las habilidades, examinar los valores personales y establecer qué tipo de liderazgo se desea mostrar». Pero también hay un componente estratégico que muchas mujeres descuidan y es la marca personal, eso que nos hace únicas y, las redes de contacto.

La conversación deriva hacia el concepto de bienestar, un término que parece sencillo pero que, como ella misma dice, “cuesta definir”. Para Ferreira, el bienestar es “ todo aquello que te hace sentir bien”. Eso incluye la salud física y mental, pero también el ocio, el desarrollo personal y, la económica, entre otros. “Muchos piensan que la economía no tiene que ver con el bienestar, pero es central. Un desequilibrio económico desestabiliza todas las demás áreas”.

Y aquí la mujer juega un papel particular “por el rol histórico que ha cumplido (la madre, la cuidadora, la que sostiene la casa), muchas veces queda por fuera de su propio bienestar. Está tan ocupada en los demás que no se da lugar para hacer ejercicio físico, para sentirse realizada más allá de la necesidad económica, para desarrollarse y crecer profesionalmente”. Desde ABITU, el objetivo es visibilizar esa deuda pendiente y ofrecer herramientas para que las mujeres puedan acceder a lo que Ferreira califica como “derechos, no beneficios”.

Uno de los puntos más interesantes de su análisis surge al hablar de las capacidades diferenciadas, pues Ferreira reconoce que, biológica y culturalmente, las mujeres suelen desarrollar ciertas habilidades que resultan valiosas en posiciones de liderazgo. “Viene como una herencia del cuidado, de tener otros a cargo. Eso se traduce en una mayor capacidad para sostener equipos, para la empatía, para la multitarea. Solemos ser más detallistas, más creativas en ciertos aspectos”, explica. Pero hace un impasse para advertir que no se trata de esencializar. “No es que todas seamos así, es en términos generales, hay matices. Y lo interesante no es que las mujeres ocupemos todos los puestos de liderazgo, sino que se formen equipos mixtos, donde hombres y mujeres se complementen. Ahí es donde realmente se potencia el trabajo”.

Para Ferreira lo lógico sería que los puestos de liderazgo se repartan 50 y 50
Para Ferreira lo lógico sería que los puestos de liderazgo se repartan 50 y 50

Precisamente, uno de los talones de Aquiles en la inserción laboral femenina sigue siendo la maternidad. Ferreira señala que en las entrevistas de trabajo todavía se pregunta si una mujer tiene hijos o planea tenerlos. Y eso opera como un filtro negativo, pues se piensa “No la contrato porque después se va a tomar la licencia”. Ese es el punto flaco, el quiebre. Y lo peor es que en varias ocasiones, es fomentado por las mismas mujeres. Para ella, el camino hacia la equidad pasa también por políticas públicas que igualen las responsabilidades, como las nuevas modalidades de licencia compartida. “Si el padre también puede tomarse meses, esa variable deja de ser determinante a la hora de contratar”.

Uno de los conceptos que Ferreira defiende con más convicción es la necesidad de no caer en la exclusión inversa. ABITU, se define como un espacio para transformar la forma de vivir en Uruguay desde una perspectiva de bienestar integral. Y aunque en la práctica convoca a muchas mujeres (especialmente en el ámbito de las terapias alternativas), la invitación a sumarse es abierta a todo público, sin importar género, edad u condición social en general. “Insisto mucho en esto, si hacemos nosotras mismas la diferencia, nunca vamos a llegar a la igualdad. He visto grupos de mujeres que se cierran, que hacen círculos exclusivos, y luego vienen hombres y preguntan ¿por qué yo no puedo participar? ¿qué tiene esto que no pueda recibir yo?. Y es cierto. Si hablamos de lo emocional, del crecimiento personal, ¿por qué los hombres habrían de quedar fuera?”, se pregunta.

Refiere que el inconsciente colectivo ha terminado por asociar lo emocional y lo transformador con lo femenino, dejando a los varones huérfanos de herramientas. “Muchas veces se dice que las madres y padres tienen que enseñar a los hijos a vincularse con las mujeres, pero después, cuando crecen, los excluimos de los espacios donde se trabaja justamente eso. No podemos pedir que cambien si no los hacemos parte del cambio”.

Consultada sobre si aún persiste el asombro cuando una mujer alcanza una posición de liderazgo, Ferreira asiente. “Sí, claro que pasa. Pero creo que estamos en un punto de quiebre. Hoy convivimos generaciones que tienen cabezas muy distintas. Yo veo adolescentes de 15 o 16 años que no tienen esos prejuicios. Para ellos, no es ninguna sorpresa. El problema está en la gente de 30 para arriba, y se acentúa cuanto más grande es la persona”.

Esa transición, sin embargo, requiere de mucho trabajo que parte desde la base. “Para que en unos años no sea una novedad ver a una mujer al mando, hay que seguir fortaleciendo estos conceptos desde edades tempranas. La educación está haciendo su parte, y también la visibilización a través de marchas y debates públicos”. Al final, en su mensaje hace énfasis en el equilibrio, no se trata de reemplazar un predominio por otro, sino de llegar a un punto medio donde lo que importe sean las capacidades, la experiencia y las habilidades. “Lo lógico sería que los puestos de liderazgo se repartan 50 y 50, no porque sí, sino porque hombres y mujeres tenemos el mismo derecho a ocuparlos. No hay una receta, pero sí un camino, empezando por el del autoconocimiento, y, fundamental, no cerrar puertas, ni hacia afuera, ni hacia adentro”. 

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1 Comentario

  1. Brillante exposición de como trabaja y piensa. Comparto ,tal cuál el liderazgo es 50 % cada uno ocuparlo. Me encantó. Muchas gracias por permitirnos conocer más de Yohana. Es un placer verla crecer tanto. Nos motiva su entrega y dedicación. Felicidades 👏 👏 👏

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