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El mundo en el 8M

Así celebró el mundo el Día Internacional de la Mujer

Este 8 de marzo de 2026, miles de mujeres también salieron a marchar en diferentes países para conmemorar el Día Internacional de la Mujer

Las movilizaciones se vivieron en ciudades de todo el mundo
Las movilizaciones se vivieron en ciudades de todo el mundo

Este 8M el mundo recordó que la lucha por la igualdad de género es un movimiento global que trasciende fronteras, culturas y continentes. Las movilizaciones se vivieron en ciudades de todo el mundo, desde América y Europa hasta África, Asia y Oceanía. En decenas de países, mujeres y colectivos feministas tomaron las calles para exigir igualdad, defender sus derechos, reclamar justicia y denunciar la violencia de género.

Salieron a las calles para reivindicar derechos conquistados, lo que falta por resolver. Así como alertar de los riesgos de retroceso en un contexto internacional marcado por las guerras y el auge de la extrema derecha. Cada 8 de marzo cada espacio busca teñirse de violeta, pero el significado de esa imagen nunca es exactamente el mismo. Este año, el Día Internacional de la Mujer ha tenido un eco particular.

México lucha por contra los feminicidios
México lucha por contra los feminicidios

Miles de personas se han manifestado en ciudades como Madrid, Barcelona o A Coruña para reclamar igualdad, denunciar la violencia machista y recordar que los avances logrados en las últimas décadas no están definitivamente asegurados. En un mundo marcado por las guerras, la polarización política y el avance de discursos reaccionarios, el feminismo vuelve a presentarse como un espacio de resistencia cívica y de reivindicación democrática.

Asimismo, dentro de los conceptos de las manifestaciones se matienen el tono habitual de denuncia contra la desigualdad estructural que todavía afecta a las mujeres como la brecha salarial, precariedad laboral, violencia de género o discriminación social. No obstante, fue notorio cómo añadieron a las pancartas y consignas el mensaje por la defensa de la paz y la preocupación por un contexto internacional que muchas participantes consideran de primer orden.

Como por ejemplo la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto en Gaza y la escalada de Estados Unidos e Irán  han atravesado muchos de los discursos pronunciados durante la jornada. «No a la guerra» o «Feministas contra el fascismo» se escuchaban en diferentes marchas, junto a mensajes de solidaridad con las mujeres de países donde la violencia armada o los regímenes autoritarios agravan la vulnerabilidad de quienes ya sufren discriminación por razón de género.

En Madrid, la capital volvió a ser escenario de una de las movilizaciones más multitudinarias. Decenas de miles de personas recorrieron las calles en una jornada que, como ocurre desde hace varios años, volvió a reflejar las divisiones internas del feminismo español. Dos manifestaciones diferentes expresaron posiciones distintas sobre cuestiones como la ley trans o el modelo legal para abordar la prostitución.

Manifestaciones en España en el 8M
Manifestaciones en España en el 8M

En la marcha más numerosa se escucharon consignas contra el machismo y el fascismo. Mientras que otras reivindicaciones apelaban a la defensa de los derechos sexuales y de género. La manifestación paralela, convocada por colectivos críticos con la legislación trans, centró buena parte de su discurso en la abolición de la prostitución y en la denuncia de lo que consideran una amenaza para los derechos basados en el sexo.

La coexistencia de ambas convocatorias refleja las tensiones de un movimiento diverso, pero también la vitalidad de un debate que sigue atravesando la agenda pública. Para muchas de las asistentes, la jornada tenía además un fuerte componente generacional. Algunas mujeres mayores recordaban los años en que los derechos que hoy se consideran básicos apenas existían. «Nada de lo que hemos logrado está garantizado», advertían. La memoria de los avances conquistados en democracia convive con la sensación de que el retroceso es posible. Solo en los primeros meses del año varias mujeres han sido asesinadas en España por sus parejas o exparejas.

En pueblos y ciudades, asociaciones vecinales, centros educativos y colectivos sociales han incorporado el debate sobre la igualdad como parte de su agenda habitual. El contexto político también ha estado presente en las marchas, pues representantes institucionales han participado en las movilizaciones o han intervenido en actos paralelos, subrayando la importancia de seguir impulsando políticas públicas que reduzcan la desigualdad.

La violencia machista sigue siendo uno de los principales desafíos. En este escenario, el feminismo español aparece al mismo tiempo como un movimiento consolidado y como un espacio atravesado por debates intensos. La diversidad de posiciones puede interpretarse como signo de fragmentación, pero también como la expresión de un movimiento amplio que refleja las tensiones de la sociedad contemporánea.

Mujeres cantan durante una protesta con motivo del Día Internacional de la Mujer, en Estambul, Turquía.
Mujeres cantan durante una protesta con motivo del Día Internacional de la Mujer, en Estambul, Turquía.

Turquía vivió una movilización igualmente numerosa, con miles de personas recorriendo el centro de la ciudad entre música, batucadas y pancartas. El ambiente fue festivo, pero también reivindicativo. La marcha, insistió en la necesidad de defender los derechos sociales, políticos y laborales de las mujeres. Así como de las diversidades sexuales frente a lo que muchas organizaciones consideran una ola reaccionaria global.

Entre las participantes abundaban las jóvenes. Algunas señalaban una preocupación ante la percepción de que ciertos discursos machistas vuelven a ganar terreno entre las nuevas generaciones. Comentarios sexistas, burlas hacia el feminismo o el uso de términos despectivos se han convertido, según denuncian, en señales de alerta sobre la persistencia de estereotipos que se creían superados.

«Vivas se las llevaron, vivas las queremos», retumbaba una y otra vez durante la marcha del 8M en la Ciudad de México. Entre carteles, jacarandas y pañuelos morados, este 8 de marzo volvieron a tomar las calles, sobre todo, para exigir justicia por los altos índices de feminicidios. La movilización comenzó a reunirse en varios puntos de la capital. Mujeres de distintas edades, madres buscadoras, hermanas, estudiantes, profesionales, colectivos feministas y familias enteras se reunieron para marchar juntas y hacer visibles sus demandas.

En México, alrededor de diez mujeres son asesinadas cada día, una tendencia que se ha mantenido durante la última década. Según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, tan solo en 2025, el país registró 2.798 asesinatos de mujeres. De ese total, solo 725 se investigan como feminicidios y 2.073 como homicidios dolosos.

Hoy, cuando el mundo atraviesa transformaciones políticas, económicas y culturales, el papel de las mujeres vuelve a ser decisivo. Su participación en la vida pública no solo amplía la democracia. Sino que enriquece las perspectivas desde las cuales se construyen las políticas y se enfrentan los desafíos globales. El Día Internacional de la Mujer sigue siendo un llamado a la conciencia colectiva. Un recordatorio de que el camino hacia la igualdad aún no está completo, pero también una afirmación de que las transformaciones de la historia han nacido de la valentía de quienes se negaron a aceptar la injusticia como destino.

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