Durante marzo la Dirección General Impositiva (DGI) registró una recaudación total bruta de 60.423 millones de pesos. Esta cifra representa un incremento nominal del 8,1%, que se traduce en un crecimiento real del 5,0% al descontar el efecto de la inflación. Por su parte, la recaudación neta una vez restada la devolución de impuestos ascendió a 53.101 millones de pesos, con una variación real interanual del 5,7%.
El desempeño mensual estuvo marcado por los impuestos al consumo. El IVA se consolidó como el principal tributo, aportando 29.941 millones de pesos, lo que equivale al 49,6% del total recaudado.
Este impuesto mostró un crecimiento real del 5,5% respecto al mismo mes del año anterior. En contraste, el IMESI registró una leve caída real del 0,8%, sumando 5.336 millones de pesos.En cuanto a la renta, el IRPF destacó con una recaudación de 11.714 millones de pesos y un aumento real del 9,6%.
Sin embargo, la DGI aclara que este resultado incluye un «corrimiento de caja»: una transferencia de 1.129 millones del BPS recibida en marzo que correspondía a febrero. Sin este efecto, el crecimiento real de la recaudación total bruta habría sido del 3,0% en lugar del 5,0% reportado.
Por otro lado, el IRAE mostró un comportamiento estable con un crecimiento real del 0,5%.A pesar del repunte de marzo, el acumulado del primer trimestre de 2026 refleja una ligera contracción real del 0,4% en la recaudación bruta en comparación con el mismo periodo de 2025, manteniendo una tendencia de cautela en los ingresos fiscales anuales.

