En un esfuerzo por evitar el colapso de la frágil estabilidad en la región, los ministros de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, y de Pakistán, Mohammad Ishaq Dar, mantuvieron una comunicación telefónica para analizar vías diplomáticas que pongan fin a la hostilidad entre Teherán y el eje conformado por Estados Unidos e Israel. Según informó la cancillería iraní, el diálogo se centró en la creación de iniciativas de paz robustas. Que permitan reducir las tensiones acumuladas desde el inicio de las acciones militares.
Araqchi subrayó la relevancia estratégica de Pakistán como interlocutor y mediador directo con Washington. Esta mediación ha sido fundamental para sostener el alto el fuego vigente. Aunque la situación sigue siendo de extrema vulnerabilidad. El canciller iraní destacó que mantener los canales abiertos es la única vía para evitar una nueva escalada de violencia en un territorio ya castigado por los intercambios de ataques directos.
El conflicto
Este conflicto, que estalló el pasado 28 de febrero con ofensivas militares de Estados Unidos e Israel seguidas de respuestas iraníes contra objetivos en la región, encontró un respiro el 8 de abril gracias a una tregua mediada por Islamabad. Pese a que el cese al fuego fue prorrogado tras las conversaciones del 11 de abril en suelo pakistaní, las partes aún no han logrado consensuar los términos de un acuerdo final. Uno que brinde garantías de seguridad a largo plazo para todas las naciones involucradas.
Los ministros coincidieron en que la estabilidad regional depende de la capacidad de los actores para transformar la actual tregua en un compromiso formal de no agresión. Pakistán reafirmó su compromiso de seguir facilitando el espacio de negociación. Mientras que Irán manifestó su disposición a continuar el intercambio. Con la condición de que respeten sus intereses soberanos. Y se logre un equilibrio que garantice la paz en el continente.

