Para el año 2026, China continúa consolidando y profundizando su expansión comercial en Latinoamérica, manteniendo su firme posición14 como el principal socio estratégico de varias naciones clave de la región, entre las que destacan potencias agrícolas como Brasil, Argentina y la propia Uruguay.
A pesar de la complejidad de los desafíos geopolíticos globales, el intercambio comercial entre el gigante asiático y América Latina ha sostenido una curva de crecimiento ascendente, integrando de manera eficiente nuevas rutas de suministro, infraestructura logística y acuerdos de cooperación estratégica de largo plazo.
El comercio bilateral entre China y América Latina, que ya había alcanzado un récord histórico de 518.470 millones de dólares en 2024. Sin embargo, se ha fortalecido aún más durante el transcurso de 2026. Este robustecimiento se ha logrado a través de una diversificación inteligente de la canasta exportadora, enfocándose no solo en la exportación tradicional de materias primas, sino también incursionando con fuerza en los sectores de servicios globales y transferencia de tecnología avanzada.
En el caso de Uruguay, según el último informe de exportaciones de Uruguay XXI para el cierre de 2025, China se mantuvo de forma indiscutida como el principal destino de los productos uruguayos. Las compras chinas totalizaron 3.483 millones de dólares, impulsadas fundamentalmente por la demanda sostenida de soja, celulosa y carne bovina. Este dinamismo ha tenido un impacto territorial directo en nuestro país, siendo Durazno, Colonia, Canelones y Río Negro algunos de los departamentos con mayor vinculación productiva y logística hacia el mercado asiático.
Un sector que está emitiendo señales sumamente optimistas de crecimiento es la exportación de queso uruguayo. Según los datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale), este rubro registró un incremento del 31% en su volumen de exportación durante el primer bimestre de 2026. En términos cuantitativos, los envíos pasaron de 29.553 a 38.651 toneladas, alcanzando así el nivel de actividad más alto de los últimos cuatro años para este periodo específico.
En el contexto del mercado chino, los quesos representan actualmente el 9% del total de las importaciones lácteas en dólares. El segmento liderado con amplitud por Nueva Zelanda (64%), seguido por Australia (16%) y Dinamarca (4%). Sin embargo, Uruguay ha comenzado a ganar terreno. Aunque la participación uruguaya es calificada técnicamente como una presencia marginal, se identifica como un mercado en plena expansión que resulta vital para una estrategia nacional de diversificación de la oferta exportadora con mayor valor agregado.

Ya encaminados a superar la primera mitad del 2026, la relación comercial sigue consolidándose con un enfoque claro del gobierno chino en garantizar su seguridad alimentaria y el flujo constante de recursos naturales críticos. El grueso de las importaciones se concentra en productos agroindustriales y minerales de alta pureza, con un aumento significativo en la demanda de alimentos premium.
Dada la rápida expansión del consumo de lácteos en las áreas urbanas de China, el queso se perfila como un producto fundamental para capturar mayor valor por unidad exportada. Este crecimiento récord en el volumen durante el inicio de 2026 valida los esfuerzos institucionales por posicionar la excelencia del lácteo uruguayo en mercados de alta exigencia, sirviendo como el complemento ideal para las exportaciones tradicionales.
Esta sinergia consolida a China como el socio comercial de referencia, representando para Uruguay cerca del 26% de su comercio exterior total entre 2025 y lo que va del presente año 2026.

