China y América Latina

Cecilia Ceballos y su red de importaciones entre China y América Latina: Chinalat

La fundadora de Chinalat repasó su trayectoria de más de dos décadas en comercio exterior, el crecimiento de su empresa, el auge de las importaciones desde China y la importancia de acompañar a pequeños emprendedores en cada etapa del proceso.

Cecilia Ceballos, fundadora de Chinalat

Con más de 25 años de experiencia en comercio exterior, Cecilia Ceballos decidió apostar por un modelo distinto dentro de un sector históricamente dominado por grandes operadores: una empresa con foco en el acompañamiento humano y personalizado.

En entrevista con Diario La R, Ceballos recordó un camino atravesado por el aprendizaje constante, la perseverancia y, sobre todo, la apuesta a construir una empresa que opere entre América Larina y China.

Chinalat ofrece servicios integrales de importación, logística, despacho y capacitación para emprendedores y empresarios de la región, mientras proyecta continuar su expansión en América Latina.

Desde sus comienzos en una naviera hasta la apertura de un depósito propio en China, Ceballos aseguró que el objetivo de Chinalat no es únicamente gestionar importaciones, sino también “acompañar y asesorar” a quienes buscan crecer comercialmente ofreciendo soluciones integrales con agentes de compra, trader, logística y despacho.

 

Curiosidad y desafíos

Cecilia Ceballos ingresó al mundo del comercio exterior en 2001, luego de abandonar sus estudios de notariado tras regresar de una experiencia en Estados Unidos. Su primer trabajo fue en una naviera, donde comenzó en el área documental y descubrió una industria que terminaría convirtiéndose en su profesión. Recuerda que era un mundo completamente desconocido el del comercio exterior pero que la “apasionó realmente”.

Con el paso de los años trabajó y se capacitó en distintas áreas vinculadas a la logística marítima, aérea y terrestre, pasando por navieras, forwarders, despachantes e importadores. Ese recorrido le permitió conocer el negocio desde múltiples perspectivas y construir una red de contactos internacionales que hoy considera uno de sus mayores activos.

También destacó que, en aquellos años, contar con formación y manejo de idiomas le abrió puertas en un sector donde todavía había poca especialización. “Tenía la suerte de poder elegir dónde quería trabajar”, señaló.

 

Emprender para ganar tiempo y volver a empezar

En 2015 decidió abrir su primer forwarder propio. Sin embargo, explicó que en aquel momento el objetivo principal no era desarrollar una gran empresa, sino encontrar más tiempo para su vida familiar. “Siempre estudié y trabajé mucho. Quería recuperar tiempo con mi hijo”, contó.

La experiencia duró cuatro años. Tras perder dos clientes importantes que dejaron de operar en Uruguay, volvió al trabajo en relación de dependencia para una firma argentina, donde comenzó a vincularse más estrechamente con el mercado argentino.

Pero el 30 de junio de 2023, a los 43 años y con una extensa trayectoria acumulada, tomó una nueva decisión: fundar Chinalat. Recordó que, en ese momento, solo tenía dos caminos: “O me resigno o voy por todo. Y si me va mal, muero de pie”.

 

Chinalat: un servicio integral y personalizado

Ceballos explicó que Chinalat nació con la idea de ofrecer una solución completa para quienes desean importar desde China sin tener experiencia previa ni estructura propia.

Afirmo que el proyecto nació con la fuerza de no querer abrir “otro forwarder”. Su proyecto era tener una empresa “donde la persona encontrara todo en un mismo lugar”.

La empresa brinda servicios de agente de compras, logística internacional, despacho aduanero y acompañamiento comercial, además de capacitaciones específicas sobre importación. Actualmente opera con presencia en Uruguay, Argentina y China, y proyecta expandirse a otros mercados latinoamericanos en un corto plazo.

Uno de los aspectos que más destacó es el componente humano y la atención cercana del servicio. “Hay gente que realmente quiere progresar, pero no está siendo bien asesorada”, sostuvo.

Según explicó, muchas grandes empresas del sector no atendían pequeños importadores. Allí encontró un nicho de mercado y decidió posicionarse también en redes sociales para acercar información y asesoramiento.

 

La “tribu” de Chinalat

Ceballos aseguró que uno de los pilares del crecimiento de Chinalat ha sido la construcción de comunidad entre sus clientes. “Son mi tribu”, afirmó al referirse a emprendedores y comerciantes que buscan crecer a través de las importaciones.

Para facilitar el acceso a quienes realizan compras pequeñas, la empresa implementó un sistema de importaciones colectivas que permite compartir costos logísticos y de despacho entre varios clientes.

Además, remarcó que antes de concretar cualquier operación realizan un estudio completo de costos, aranceles, certificados y viabilidad comercial.

 

Capacitación y acompañamiento

Otro de los proyectos centrales de la empresa es la formación online “El camino del importador”, una capacitación de 12 módulos donde se abordan temas vinculados al estudio de mercado, negociación con proveedores chinos, logística, despacho, ventas y posicionamiento comercial.

Explicó que la idea “es que la persona pueda hacer una importación por su cuenta, pero el diferencial es que nosotros la acompañamos”.

El proceso de trabajo comienza con un grupo de WhatsApp entre el cliente y el equipo de Chinalat, donde se sigue toda la operación en tiempo real. Indicó que “el cliente ve qué preguntamos, cómo negociamos y cómo se mueve toda la operación. Es como un espectador de su propia importación”, explicó.

 

Viajes a China y un servicio a medida

Uno de los diferenciales de Chinalat son los viajes a China que Ceballos organiza cada año para grupos reducidos de clientes. Desde su creación, Chinalat asiste todos los años a China para participar de la Feria de Cantón y recorrer mercados mayoristas como Yiwu. Allí acompaña personalmente a grupos reducidos de clientes interesados en desarrollar negocios.

La propuesta incluye recorridas adaptadas a las necesidades de cada cliente. Desde mercados textiles hasta proveedores de tecnología o té, el itinerario cambia según el perfil de cada emprendedor. Para dar un servicio de alta calidad, Ceballos se asegura de estudiar y analizar “que necesita cada persona para darle un buen servicio”.

Actualmente, Chinalat cuenta con cuatro depósitos en China —tres tercerizados y uno propio en Foshan— además de su equipo de trabajo distribuido entre el Río de la Plata y China.

 

Crecimiento “a pulmón”

A casi tres años de su creación, Chinalat ha tenido un crecimiento sostenido, especialmente en Argentina, país que representa el 70% de su cartera de clientes.

Ceballos remarcó que el crecimiento de la empresa se dio “totalmente a pulmón”, reinvirtiendo permanentemente en nuevos desarrollos, capacitaciones y estructura operativa.

De cara al futuro, la empresaria proyecta expandirse hacia otros mercados latinoamericanos como Paraguay, Colombia y México, aunque aseguró que no quiere perder la esencia personalizada del servicio. “Voy paso a paso. Disfruto del camino”, resumió.

Finalmente, consideró que el vínculo comercial entre América Latina y China continuará fortaleciéndose en los próximos años y expresó su expectativa de que Uruguay pueda avanzar hacia un Tratado de Libre Comercio con el gigante asiático.

“China es un socio estratégico muy importante y todavía hay muchísimo potencial para crecer”, concluyó.

 

Cómo funciona Chinalat

Chinalat trabaja con un modelo de membresía para acompañar a quienes desean importar desde China.

Ceballos aclaró que no todas las personas ingresan automáticamente al sistema. Antes de incorporarse, los potenciales clientes pasan por un proceso de evaluación para determinar si realmente están preparados para importar y si el servicio puede resultarles rentable.

Ese primer filtro es el que se encarga de conocer los objetivos y capacidad de inversión de los posibles clientes. Luego, quienes califican mantienen una reunión donde se les explica el funcionamiento completo de Chinalat y los distintos servicios.

Actualmente, la membresía supera los 1.500 dólares y se paga una única vez. Según detalló Ceballos, incluye acceso a una capacitación online de 12 módulos, grupos exclusivos de WhatsApp, seguimiento personalizado y reuniones individuales.

La membresía también permite acceder a catálogos, información sobre tendencias de mercado, compras colectivas y descuentos para los viajes comerciales.

Además del costo de la membresía, Chinalat cobra por la gestión de compras cuando el cliente delega toda la operación en la empresa. En esos casos, el costo es del 8% sobre el valor de la compra para operaciones de hasta 30.000 dólares, mientras que en montos superiores el porcentaje disminuye.

Sin embargo, quienes prefieren negociar directamente con proveedores chinos pueden hacerlo por cuenta propia y utilizar únicamente los servicios logísticos y de despacho de la compañía.

 

Chinalat cuenta con depósitos y operadores en China para gestionar importaciones, logística y compras internacionales.

 

 

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