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The Open Dialogue International Forum

La Diplomacia Digital como innovación pública

Esta iniciativa que busca agilizar la atención consular a migrantes fue una de las propuestas en el foro Open Dialogue de Rusia. Su autora, venezolana-uruguaya, combina fintech digital, automatización y experiencia.

Sarah Martínez Machado, Especialista en Gestión de Operaciones y Estrategia de Servicios
Sarah Martínez Machado, Especialista en Gestión de Operaciones y Estrategia de Servicios

“Lo que me guía es entender que el migrante es un ser que pasa por muchos más cambios internos que se vuelven inherentes a su ser, y que la cultura de un migrante termina siendo tanto de aquí como de allá”, afirmó la especialista en Gestión de Operaciones y Estrategia de Servicios Sarah Martínez Machado en diálogo exclusivo con Diario La R. Con esa convicción, esta profesional venezolana y uruguaya, presentó su propuesta “Diplomacia digital para la innovación pública: reconstrucción de los servicios consulares en torno al capital humano migrante” en la segunda edición del foro Open Dialogue, celebrado en Rusia. Su ensayo fue seleccionado entre cientos de aplicaciones, publicado y reconocido internacionalmente.

El foro Open Dialogue funciona con una convocatoria abierta. En el mismo hay cuatro áreas que incluye inversiones en ambiente, en capital humano, en tecnología y en conectividad. Sarah participó en inversiones en capital humano, donde los seleccionados pasan a una entrevista, luego presentan un pitch y de allí se eligen dos o tres por cada área. Luego cuatro finalistas, que viajan a San Petersburgo para una segunda parte del evento, donde pueden solicitar apoyo económico, intercambio de ideas y networking. Sarah evaluó el foro como un espacio de crecimiento y divulgación al contar con su ensayo publicado en las plataformas del mismo. 

Sarah presentó su propuesta “Diplomacia digital para la innovación pública: reconstrucción de los servicios consulares en torno al capital humano migrante” en la edición II del foro Open Dialogue en Rusia
Sarah presentó su propuesta “Diplomacia digital para la innovación pública: reconstrucción de los servicios consulares en torno al capital humano migrante” en la edición II del foro Open Dialogue en Rusia

“Diplomacia digital para la innovación pública: reconstrucción de los servicios consulares en torno al capital humano migrante”

La propuesta de Sarah se enfoca en una plataforma que pueda ser utilizada por diferentes estados de manera soberana para gestionar solicitudes consulares, incluyendo casos sensibles, no solo la lógica burocrática simple de carga de documentos y gestión de citas. Sostiene que actualmente la diplomacia digital se utiliza más como una cuestión comunicacional. Y es por esa razón que su propuesta busca utilizar esos canales digitales. También para la ejecución de un producto que al final para el migrante termina siendo un documento.

Señala que cada estado tendría su propia plataforma, con sus propias leyes de soberanía informativa digital. Los migrantes no solo podrían ver los requisitos de cada documento según el país donde residen, sino también cargar los documentos, hacer su verificación digital y su firma digital. Con herramientas de inteligencia artificial, la propia plataforma emitiría el documento de manera inmediata. Validado y aprobado por el estado como un documento oficial, no como una previa a la cita con un oficial consular.

La propuesta se enfoca en una plataforma que pueda ser utilizada por diferentes estados de manera soberana para gestionar solicitudes consulares
La propuesta se enfoca en una plataforma que pueda ser utilizada por diferentes estados de manera soberana para gestionar solicitudes consulares

En caso de que se trate de casos que requieren un oficial humano, la solicitud se escala directamente a los oficiales consulares que tengan jurisdicción en el país donde reside el migrante. La plataforma considera la experiencia del oficial consular disponible en esa jurisdicción. También considera la capacidad, si en un consulado la carga laboral por oficial es de diez visas al día y se llega a ese tope, la siguiente cita se asigna a la oficina más cercana territorialmente, para balancear la carga laboral. “La idea es que sea algo sencillo de utilizar, que los usuarios no tengan que ser super expertos en tecnología para poder solicitar sus documentos”, subraya.

Aplicar la lógica del fintech a los servicios consulares

El diseño de sistemas para clientes globales le permitió identificar patrones simples y universales. “Cuando lo ves desde un catálogo de muchos mercados, se puede reducir a patrones muy simples, y termina siendo la mecánica en la que creemos que cada cultura funciona diferente. Cuando la ves desde el sistema funciona siempre igual”, explica. La clave es una base sencilla y accesible para el usuario, mientras que por dentro el desarrollador puede crear la caja negra que quiera.

Esa experiencia la volcó en su propuesta de diplomacia digital. Su trabajo en consulados y su propia condición de migrante le permitieron detectar fallas de comunicación que no son visibles para el usuario común. “La profundización de temáticas casi nunca existe”, señala.

a propuesta beneficiaría tanto al país de origen como al país receptor.
Sostiene que la propuesta beneficiaría tanto al país de origen como al país receptor.

La propuesta beneficiaría tanto al país de origen como al país receptor. El país emisor tendría mejor control y aseguraría que sus migrantes tengan la documentación necesaria para tener una vida digna. El país receptor tendría capital humano listo para trabajar y documentado, lo que representa un beneficio económico y social. Es por ello que en el foro se debatió sobre los beneficios y riesgos de la inteligencia artificial. “La pregunta ya no es qué podemos hacer con la inteligencia artificial, sino cómo nos protegemos de estos usos o cómo hacemos que estén regulados”. 

Sus próximos objetivos son seguir expandiendo la propuesta de diplomacia digital. “Veo las posibilidades de implementación, y mis intenciones en el próximo año o dos es tratar de encontrar un espacio en el que pueda implementarlo”. Actualmente lo están intentando con el consulado de Venezuela en Uruguay. También le gustaría escribir sobre sus experiencias en diseño de sistemas para chatbots e inteligencia artificial, para generar un marco teórico más claro y eventualmente encontrar un punto medio de regulación.

Su ensayo fue seleccionado entre cientos de aplicaciones, publicado y reconocido internacionalmente.
Su ensayo fue seleccionado entre cientos de aplicaciones, publicado y reconocido internacionalmente.

Trayectoria

Sarah llegó a Ecuador con su familia a los 12 años. “Nunca en ningún momento se me dio la oportunidad de dejar de sentirme extranjera. Siempre estaba muy marcado quiénes son los extranjeros y quiénes no, y eso nos hacía crear nuestros propios núcleos de puros extranjeros”, relata. Eso la llevó a querer ayudar a migrantes en situación de calle en Ecuador durante sus últimos años de bachillerato, en el plan Vuelta a la Patria para la repatriación voluntaria de venezolanos. Esa experiencia, sumada al hecho de que sus padres son diplomáticos, la motivó a estudiar ciencias políticas y relaciones internacionales. Estudió en San Petersburgo, Rusia, con especialidad en el espacio post-soviético.

Durante su carrera, el contexto de la pandemia y el conflicto con Ucrania transformaron su formación. “Era no solamente cómo aprender a ser estudiante en un mundo remoto y digital, sino también cómo la política pública iba a cambiar en este nuevo mundo ultra digitalizado”, recuerda.

Desde entonces, ha trabajado en varios consulados entre ellos en el de Venezuela en Ecuador, en Serbia y en Uruguay, principalmente en comunicación y atención al usuario. Paralelamente, durante los últimos siete años se desempeñó en una compañía de servicios financieros digitales, en estrategia y gestión de proyectos. Con enfoque en automatización, experiencia del usuario y diseño de sistemas alrededor de inteligencia artificial. Su trabajo abarca mercados de Latinoamérica, Medio Oriente, Asia y algunos países africanos.

Sarah ha trabajado en varios consulados entre ellos en el de Venezuela en Ecuador, en Serbia y en Uruguay, principalmente en comunicación y atención al usuario
Sarah ha trabajado en varios consulados entre ellos en el de Venezuela en Ecuador, en Serbia y en Uruguay, principalmente en comunicación y atención al usuario

Desafíos para las mujeres jóvenes en tecnología y política

Sarah identifica un estigma de la emocionalidad en áreas donde se espera cabeza fría y objetividad. “A la mujer siempre se nos estigmatiza con la emocionalidad y un poco inestabilidad o subjetividad”. Relata que sus equipos en los últimos años han sido puros hombres, casi todos mayores que ella. Y le cuesta convencerlos de sus ideas aunque jerárquicamente ella esté por encima, algo que no les sucede a sus contrapartes masculinos.

En política, considera que se espera que las mujeres jóvenes sean ruidosas y revolucionarias para que se las escuche. Sin embargo, cree que la resiliencia de las mujeres y su emocionalidad son fundamentales para dar peso a casos delicados como la migración. “No es lo mismo sacar una partida de nacimiento a un señor que se quiere nacionalizar porque tiene veinte años viviendo en Venezuela, que ir a sacar la partida de nacimiento a tu bebé que nació afuera y quieres generarle ese apego. Esa cercanía, esa emocionalidad a veces es necesaria”. Por eso la participación de la mujer en la política es fundamental si se quiere considerar al humano como un humano, no como un número, no como un objeto, concluyó.

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