La soprano inglesa Dame Felicity Lott, una de las voces más admiradas y queridas de la ópera y el lied en las últimas décadas, falleció a los 79 años. Estudió francés y latín en Royal Holloway (Universidad de Londres) con la intención inicial de ser intérprete, pero su vocación cambió tras tomar clases de canto en Grenoble, Francia. Posteriormente ingresó a la Royal Academy of Music, donde se graduó con honores.
Lott debutó profesionalmente en 1974 y rápidamente se consolidó como una de las sopranos líricas más elegantes de su generación. Fue especialmente aclamada por sus interpretaciones de Richard Strauss y Wolfgang Amadeus Mozart. Roles icónicos como la Marschallin en Der Rosenkavalier, la Condesa en Capriccio, Arabella y la Condesa Almaviva en Le nozze di Figaro la llevaron a los principales teatros del mundo.
Su presencia escénica, alta, serena, con inteligencia, humor y sofisticación, la convertía en ideal para personajes aristocráticos y reflexivos. El crítico Richard Dyer la describió como poseedora de “una voz fresca y clara como un arroyo de montaña” que se fundía por completo con lo que cantaba.
Además de la ópera, Lott brilló como recitalista. Fue una gran intérprete de lieder alemanes especialmente Strauss y Schubert, mélodies francesas y canción inglesa con especial cariño por Benjamin Britten. Junto a su habitual acompañante Graham Johnson fundó el Songmakers’ Almanac en 1976 y grabó extensamente para sellos como Hyperion y Chandos.

