La Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) junto al Banco República celebró este 2 de junio una nueva edición del Día de la Exportación, un encuentro que contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, ministros y autoridades nacionales, representantes diplomáticos, empresarios y referentes del comercio exterior para analizar los desafíos y oportunidades de inserción internacional del país.
Bajo el lema “Uruguay en el mapa global”, la actividad realizada en el Club de Golf de Punta Carretas, en Montevideo, puso el foco en los principales mercados estratégicos para las exportaciones uruguayas y en el posicionamiento del país en un escenario internacional cada vez más competitivo.
La apertura estuvo a cargo de la presidenta de la Unión de Exportadores, Carmen Porteiro, y del presidente del Banco República, Álvaro García. El evento contó además con exposiciones del embajador de la Unión Europea, Petros Mavromichalis; del embajador de China, Huang Yazhong; y del embajador de Estados Unidos, Lou Rinaldi, además de un panel dedicado al Mercosur con representantes de Argentina, Paraguay y Uruguay. Durante su intervención, Porteiro aprovechó la celebración de los 59 años de la Unión de Exportadores para realizar un análisis del complejo escenario internacional y plantear una agenda de prioridades para fortalecer la competitividad del país. La presidenta de la UEU señaló que las empresas exportadoras enfrentan actualmente un entorno marcado por una volatilidad creciente, tensiones geopolíticas y transformaciones profundas en el comercio internacional.
“Estamos atravesando un momento de tensiones geopolíticas inéditas”, afirmó. Según explicó, los conflictos internacionales están impactando sobre variables clave para la actividad exportadora, como los precios de los commodities, los tipos de cambio, las cadenas globales de abastecimiento, los costos logísticos y la disponibilidad de servicios de transporte. A ello se suma un proceso de reconfiguración de las cadenas productivas globales, donde países y empresas buscan nuevos socios estratégicos y rediseñan sus esquemas de suministro.
Porteiro destacó además que conceptos como la seguridad alimentaria y la seguridad energética han adquirido una importancia creciente en la agenda internacional. “Con los recursos que tiene Uruguay, esto representa una enorme oportunidad para abastecer al mundo con productos de calidad”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que las oportunidades conviven con riesgos asociados al aumento de barreras comerciales, tanto arancelarias como no arancelarias, que pueden afectar el flujo de bienes hacia los mercados internacionales.
La dirigente empresarial señaló que los tradicionales criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) hoy deben analizarse bajo una perspectiva más amplia, donde también cobran relevancia la economía, la seguridad y la geopolítica.
“Las variables de nuestros negocios se están modificando y lo hacen cada vez más rápido”, afirmó. Como ejemplo de los cambios recientes, mencionó el aumento de 26% registrado por el precio internacional del petróleo entre febrero y mayo, las subas del gasoil y los fertilizantes y las fluctuaciones observadas en los mercados cambiarios. Según explicó, estas variaciones obligan a las empresas a revisar constantemente sus estrategias comerciales, de abastecimiento y de inversión.
A nivel macroeconómico, advirtió además sobre la desaceleración de las economías mundiales, la corrección a la baja de las expectativas de crecimiento y los riesgos asociados a una eventual contracción de la demanda global.

Uruguay y la necesidad de crecer más
Uno de los conceptos centrales del discurso estuvo vinculado a la necesidad de que Uruguay acelere su ritmo de crecimiento económico.
Porteiro señaló que si bien el país ha logrado diferenciarse positivamente respecto al promedio de América Latina, aún mantiene una brecha importante frente a economías que partieron de condiciones similares y lograron desarrollarse más rápidamente. “Uruguay sigue creciendo a tasas muy bajas y tenemos que poner una mirada más larga para compararnos con aquellos países que hicieron del crecimiento una política de Estado”, expresó. Como ejemplos mencionó los casos de Singapur, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda, naciones que lograron dar saltos significativos en términos de ingreso y productividad durante las últimas décadas. “Si nos comparamos únicamente con América Latina podemos caer en cierta complacencia. Tenemos que mirar más lejos”, sostuvo.
La agenda exportadora
La presidenta de la UEU planteó una agenda basada en varios ejes estratégicos para fortalecer la competitividad y el crecimiento. Entre ellos destacó el acceso a mercados, la inteligencia comercial, la atracción de inversiones, la facilitación del comercio, la reducción de costos internos, la mejora de la logística y la conectividad, la innovación y la estabilidad macroeconómica. En ese marco, valoró especialmente la entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
“Imaginemos todo lo que podríamos generar si continuamos abriendo puertas al mundo”, afirmó. No obstante, aclaró que la reducción de aranceles por sí sola no garantiza resultados. “El acceso a mercados tiene que ir acompañado de inteligencia comercial y de una agenda de inversiones”, indicó. Porteiro destacó también la relevancia de la logística como factor de competitividad. “Estar conectados con el mundo es lo que permite que nuestros productos lleguen a destino en tiempo y forma”, señaló. En ese sentido, defendió el rol de Uruguay como plataforma logística regional y destacó el potencial de crecimiento de las exportaciones de servicios vinculadas al sector.
Una visión integral del desarrollo
La presidenta de la UEU subrayó que ninguna de las herramientas disponibles funciona de manera aislada. Explicó que un acuerdo comercial pierde efectividad si no existe competitividad interna, mientras que una economía ordenada necesita una adecuada inserción internacional para aprovechar plenamente sus capacidades. También remarcó la importancia de contar con un clima de negocios favorable, reglas claras y estabilidad institucional.
“Tenemos activos fundamentales: estabilidad, capacidad de diálogo, recursos naturales, talento y una enorme vocación de desarrollo”, afirmó. Finalmente, agradeció el trabajo de las empresas exportadoras y de todos los actores que integran el ecosistema productivo nacional.
“Cuando hablamos de crecimiento de las exportaciones no hablamos de números; hablamos del esfuerzo de miles de personas que todos los días sostienen el trabajo y la producción del país”, concluyó.

El BROU reafirmó su apoyo al sector exportador
Durante la apertura, el presidente del Banco República, Álvaro García, destacó la alianza estratégica entre la institución financiera y la Unión de Exportadores, subrayando el papel que ambas cumplen en el desarrollo económico del país. “Nos unen objetivos superiores, como impulsar el crecimiento, promover el desarrollo sostenible y fortalecer la capacidad exportadora del Uruguay”, afirmó.
García señaló que las exportaciones representan “trabajo, innovación y futuro” para miles de empresas uruguayas y destacó que el país ha construido una economía más integrada y sofisticada que la de hace dos décadas. Asimismo, resaltó la solidez financiera del BROU, que cerró 2025 con activos superiores a US$ 25.400 millones y un patrimonio cercano a US$ 2.900 millones, además de un crecimiento sostenido del crédito y menores niveles de morosidad. El titular del banco también puso énfasis en la sostenibilidad, la digitalización y el acompañamiento al sector productivo. En un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y transformaciones geopolíticas, aseguró que la institución continuará siendo “un socio cercano, comprometido y confiable” para las empresas exportadoras uruguayas.

