El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha confirmado ayer que al menos 1.719 personas han muerto y más de 5.000 han resultado heridas a causa del doble terremoto de magnitud 7,5 y 7,2 en la escala de Richter que registró el pasado miércoles el centro de la costa venezolana.
«La cifra de personas que perdieron la vida ascienden a 1.719 y 5.024 personas heridas. Hasta el momento, hay 15.866 personas damnificadas y el total de afectados en hospitales, hospitales de campaña, en puntos de triaje (es) de 22.616», ha informado en una rueda de prensa. El dirigente venezolano ha señalado que desde el pasado 24 de junio el país ha sufrido 611 «eventos sísmicos» y 609 réplicas, una de ellas este mismo lunes, de 4,2, que ha generado «alguna zozobra en la población» si bien no ha dejado «ninguna afectación de ninguna estructura ni sobre ninguna persona».

Fruto del conjunto de seísmos, hay 855 edificios dañados, de los cuales 189 han sufrido un «colapso total», de acuerdo a las cifras aportadas por Rodríguez, quien ha confirmado que en este momento el 90% del servicio eléctrico está «completamente restituido» en La Guaira , el estado más afectado por el doble terremoto del pasado miércoles.
Por otra parte la ONU ha anunciado un acuerdo con las autoridades de Venezuela para la adquisición de 10.000 bolsas mortuorias para responder a las necesidades tras el doble terremoto. Aunque las operaciones de búsqueda y rescate suelen concentrarse en las primeras 72 horas, los equipos han decidido prolongarlas porque aún reciben indicios de personas atrapadas y siguen localizando sobrevivientes.
«Seguimos operando en un entorno de alto riesgo», ha destacado el coordinado humanitario en Caracas, Gianluca Rampolla antes de recordar que desde los terremotos iniciales se han registrado unos 500 temblores posteriores, incluido uno de magnitud 5,2 en la madrugada del lunes, mientras una tormenta tropical amenaza con provocar fuertes lluvias a las zonas afectadas.
La ONU está preparando tres centros de atención en La Guaira para las familias que han perdido sus hogares. Allí se ofrecerá atención médica, alimentos, agua, saneamiento, protección y apoyo psicosocial. La responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en Venezuela, Vanessa May, ha explicado que muchas personas han perdido toda sensación de estabilidad. «Pasar de tener una casa, de tener un hogar, a estar en un refugio o en un alojamiento temporal no va a ser fácil», ha apuntado.

