Las autoridades de la Franja de Gaza, controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han denunciado este jueves que cerca de 1.060 personas han muerto y 3.430 han resultado heridas a causa de los ataques ejecutados por el Ejército de Israel contra el enclave desde octubre de 2025, cuando ambas partes acordaron un alto el fuego.
El Ministerio de Sanidad gazatí ha precisado en un comunicado en redes sociales que desde el 11 de octubre de 2025 se han registrado 1.059 muertos y 3.429 heridos, incluidos dos fallecidos y doce heridos por ataques perpetrados durante las últimas 24 horas por las tropas israelíes. La cartera ha indicado además que en este periodo se han recuperado 788 cadáveres –dos de ellos en las últimas 24 horas– de zonas de las que se replegaron las tropas de Israel, situadas en la ‘línea amarilla’, expandida desde entonces por orden del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Por otra parte, ha apuntado que desde el inicio de la ofensiva lanzada por Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023 –que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el balance oficial– se han registrado 73.074 «mártires» y 173.537 heridos, si bien ha agregado que sigue habiendo cadáveres tirados en las calles y entre los escombros de los edificios bombardeados.


«»»GENTE MALIGNA Y MUY ENGAÑADORA»»»
Albert Einstein, acerca del Sionismo.
EL FACISMO FANÁTICO DE NETANYHAU ES DEMENCIAL Y SU ODIO CONTRA PALESTINA VICERAL. SI EEUU NO LE QUITA EL APOYO Y RESPALDO AL GOBIERNO DE ISRAEL, SEGUIRÁ JUSTIFICANDO ATAQUES Y DESTRUCCIÓN CONTRA PALESTINA, LÍBANO ETC ETC
La cobardía generalizada y la corrupción extrema, la competencia sin cuartel y el odio acérrimo existente entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es lo que permite la continuación de un genocidio que está cumpliendo su objetivo predeterminado, demostrando que sus autores y quienes los respaldan no respetan ni respetarán jamás las leyes humanitarias mínimas de coexistencia y respeto por la vida y sus derechos básicos.
Aparte de los horrores de la tragedia en sí misma, los asesinatos, los encarcelamientos, la tortura, el robo, el desplazamiento, la hambruna son además el insulto más grande a la venerada Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyos principios existen en todas las Constituciones de los países del mundo.
El cinismo y la hipocresía de quienes tienen en sus manos el poder de detener estos delitos de lesa humanidad sólo demuestran la podredumbre y la cobardía de quienes cumplen con sus viles intereses al costo de las vidas humanas que a diario se pierden, arrasadas por estos criminales impunes, que ciegos en su ambición aterrorizan y matan inocentes sólo para apoderarse como animales de carroña de lo que es propiedad y producto del esfuerzo de sus víctimas.
Lo que orgullosamente llamamos «civilización» no es más que una palabra rimbombante que sólo existe en la arrogante verborragia de los populistas que manipulan y fuerzan la libertad de los pueblos, porque en verdad y en la cruda realidad los hechos demuestran que el cavernario prehistórico no ha cambiado su objetivo de «abrirse paso y dominar», sólo ha cambiado su mazo de madera por un arma automática, el fin es el mismo.
Y toda la literatura existente acerca de «libertad y derechos» son sólo poesía utópica que tristemente amarillea en las páginas de la historia.
No, la «civilización» como tal no existe, sólo intenta mimetizarse y confundirse con «avance tecnológico» que es otra cosa muy diferente.
Tal vez tengamos que seguir el lento paso de la evolución natural y ver si dentro de 10 o 12 mil años la humanidad se ha «civilizado» en el proceso biológico o con su tecnología ha logrado extirpar de su cadena genética el gene de autodestrucción de la especie –si es que duramos 10 mil años más sin habernos exterminado a nosotros mismos– para poder así convivir «civilizadamente».
De momento «ni ahí», «es lo que hay».