COFE llamó a defender el Estado, renovar el movimiento sindical y preservar la solidaridad

La celebración de los 62 años de COFE se convirtió en una instancia de reflexión sobre el presente y el futuro del Estado, el movimiento sindical y las organizaciones sociales.

Yamandú Orsi advirtió sobre una “tremenda crisis de legitimidad” de las instituciones (Fotos: Carlos Lebrato, equipo de comunicación de COFE).

En el acto por el 62.º aniversario de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE),que reunió a dirigentes sindicales, representantes de organizaciones de trabajadores y al presidente de la República, Yamandú Orsi, los discursos coincidieron en la necesidad de preservar derechos y fortalecer la organización colectiva, aunque pusieron el foco en distintos desafíos.

Mientras el presidente de la República, advirtió sobre una “tremenda crisis de legitimidad” de las instituciones, el secretario general de COFE, José Lorenzo López, reclamó una “verdadera revolución interna” del sindicalismo y el presidente de COFE, Martín Pereyra, llamó a profundizar las transformaciones sociales sin perder la independencia de clase.

El presidente Orsi aprovechó la conmemoración para realizar una reflexión de alcance más amplio sobre el escenario internacional y los cambios que atraviesan las sociedades. Según sostuvo, existe actualmente una “enorme, tremenda crisis de legitimidad” que comenzó afectando especialmente a los partidos políticos, pero que se extendió progresivamente a prácticamente todas las instituciones y formas de organización colectiva. “Todo se desconfía, todo lo que existía se cuestiona”, resumió.

El mandatario señaló que esa crisis alcanza también a las organizaciones sociales y civiles e incluso al Estado. A su entender, la discusión ya no pasa solamente por debatir cuánto Estado se necesita o cuál debe ser su tamaño y eficiencia, sino que en determinados ámbitos se llega a cuestionar directamente su existencia y su papel.

Frente a ese escenario, Orsi reivindicó los elementos que, a su juicio, permitieron a Uruguay construir durante décadas una identidad basada en la convivencia, la solidaridad y la organización colectiva. Mencionó al Estado, los partidos políticos, el movimiento sindical y las luchas sociales como parte de las “piedras” sobre las que se edificó la sociedad uruguaya. El presidente admitió que resulta difícil dimensionar la magnitud de los cambios que se están produciendo en el mundo, pero sostuvo que la respuesta no puede consistir en abandonar aquello que históricamente funcionó como sostén de la comunidad.

El secretario general de COFE y vicepresidente del PIT-CNT,  José Lorenzo López saludando al presidente Orsi

“Por los tiempos que corren uno termina a veces adoptando una actitud conservadora por la idea de conservar aquello que nos define y que nos salva”, afirmó, aclarando que utilizaba el concepto en el sentido de preservar valores y estructuras que considera fundamentales para la sociedad. Orsi también hizo referencia a los intercambios que mantiene con otros mandatarios y dirigentes internacionales. Según señaló, Uruguay continúa generando reconocimiento en el exterior, aunque advirtió sobre el riesgo de caer en la autocomplacencia.

El desafío, dijo, consiste en valorar las particularidades nacionales sin desconocer los problemas existentes. En ese marco, reivindicó especialmente el “espíritu de comunidad” que, según sostuvo, caracteriza al país. Para el presidente, la defensa de ese espíritu no corresponde únicamente al gobierno. También involucra a los partidos, sindicatos y organizaciones sociales. “Nos estamos jugando todos una parada enorme”, expresó.

Al finalizar su intervención, Orsi hizo una defensa explícita de las organizaciones colectivas. “Larga vida a los sindicatos, larga vida a los movimientos sociales, larga vida al PIT-CNT, larga vida a la sociedad maravillosa que somos”, expresó, en un mensaje que buscó trascender la propia celebración de COFE.

López: “Una verdadera revolución interna”

El planteo del secretario general de COFE y vicepresidente del PIT-CNT,  José Lorenzo López, partió de una preocupación diferente, aunque conectada con el diagnóstico presidencial: si las formas tradicionales de organización están siendo cuestionadas, el movimiento sindical también debe revisar sus propias estructuras. El secretario general de COFE sostuvo que miles de trabajadores jóvenes, informales, precarizados, subcontratados, independientes y vinculados a plataformas digitales no se sienten representados por las organizaciones sindicales tradicionales.

“Ese no es un problema de ellos. Entendemos que es un problema nuestro”, afirmó.

Para López, el sindicalismo no puede esperar que esos trabajadores se acerquen espontáneamente. Debe salir a buscarlos y generar nuevas formas de organización capaces de representar un mundo laboral mucho más fragmentado que el existente décadas atrás.

“No alcanza con lamentarlo, necesitamos, lisa y llanamente, una verdadera revolución interna en la forma en que nos organizamos”, sostuvo.

El dirigente recordó que COFE nació el 24 de agosto de 1964, en pleno proceso de construcción de la unidad del movimiento sindical uruguayo, que pocos años después desembocaría en la Convención Nacional de Trabajadores. Reivindicó esa historia y destacó que la organización de los funcionarios públicos siempre entendió que sus reivindicaciones estaban vinculadas con las del conjunto de la clase trabajadora.

También repasó los años de la dictadura, la persecución contra dirigentes y trabajadores, los despidos y la resistencia sindical, así como la reconstrucción de las organizaciones con el retorno democrático.

Pero para López, la historia no puede convertirse en una razón para mantener estructuras inalteradas. El mercado laboral cambió y, con él, las formas de relacionamiento y comunicación.

El dirigente señaló que hoy apenas alrededor del 10% de los trabajadores se desempeña en la industria, mientras una proporción mayoritaria trabaja en pequeñas y medianas empresas, en actividades independientes, mediante plataformas o bajo diferentes modalidades de contratación.

Ese escenario, sostuvo, exige una transformación sindical que incluya nuevas herramientas de comunicación y formación, así como una mayor capacidad para incorporar a las generaciones más jóvenes.

López vinculó esa discusión con otro de los grandes ejes del acto: la defensa del Estado.

A su entender, el avance de proyectos de ultraderecha en distintas partes del mundo encuentra condiciones favorables en sociedades atravesadas por la fragmentación y la desconfianza en las organizaciones tradicionales.

“Muchas veces la ultraderecha avanza aprovechando” la desorganización de los trabajadores, afirmó. Frente a ello, defendió la existencia de un Estado presente y rechazó que esa posición pueda ser interpretada como una defensa corporativa de los funcionarios públicos.

Martín Pereyra: “Ningún algoritmo puede sustituir la solidaridad. Ninguna fuerza puede sustituir la organización”

Pereyra: independencia y transformación

El cierre del acto estuvo a cargo de Martín Pereyra, quien profundizó algunos de los planteos formulados previamente, pero introdujo una advertencia dirigida también a los gobiernos progresistas: la independencia del movimiento sindical no puede perderse cuando existe coincidencia política. “Independencia de clase no significa neutralidad”, sostuvo.

Pereyra afirmó que ante un gobierno de ultraderecha los trabajadores probablemente deban enfrentar una pérdida de derechos, mientras que frente a un gobierno progresista pueden existir mejores condiciones para dialogar y avanzar. Pero esa cercanía no debe impedir que las organizaciones sindicales exijan transformaciones más profundas.

En su análisis, los gobiernos progresistas de las primeras décadas del siglo XXI permitieron recuperar derechos y mejorar las condiciones de millones de trabajadores en América Latina. Sin embargo, consideró necesario discutir hasta dónde llegaron esas experiencias.

“Si los gobiernos progresistas administran mejor, pero no logran modificar las condiciones materiales de vida de la gran mayoría, dejamos un espacio enorme para que la ultraderecha construya su relato”, afirmó.

Por eso reclamó colocar nuevamente en el centro de la discusión asuntos como la distribución de la riqueza, el sistema tributario, la vivienda, la salud, la educación, la seguridad y la protección social. Otro de los desafíos planteados por Pereyra fue la renovación del movimiento sindical.

“Los dirigentes no aparecen espontáneamente, los dirigentes se forman, se construyen y se necesitan oportunidades”, señaló.

A su entender, el sindicalismo debe aceptar que los jóvenes tienen otras formas de comunicarse y organizarse y que las herramientas tradicionales ya no son suficientes para llegar a ellos. También destacó la necesidad de ampliar la participación de las mujeres en los espacios de conducción.

En ese punto, coincidió con López en la necesidad de acercarse a trabajadores informales, de plataformas y de pequeñas empresas, así como a sectores que no tienen una relación histórica con el sindicalismo.

Pereyra también puso el foco en las redes sociales y los algoritmos. Advirtió sobre la existencia de estructuras profesionales destinadas a instalar relatos, información falsa y sentimientos de miedo o rechazo, y sostuvo que el movimiento sindical debe aprender a utilizar esas herramientas.

“Adaptarnos a la herramienta no significa adaptarnos ideológicamente. No necesitamos aprender a mentir, necesitamos aprender a comunicar mejor nuestra verdad”, afirmó.

El dirigente cerró su intervención con una reivindicación de la organización colectiva y de la solidaridad como herramientas que no pueden ser sustituidas por las nuevas tecnologías.

Recordó que derechos que hoy parecen naturales —como la jornada de ocho horas, las vacaciones pagas, la seguridad social y la negociación colectiva— fueron conquistas obtenidas mediante organización y movilización.

“Ningún algoritmo puede sustituir la solidaridad. Ninguna fuerza puede sustituir la organización”, afirmó, antes de convocar a construir una alternativa desde los trabajadores y junto a las organizaciones sociales.

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1 Comentario

  1. Se COFE convida al Presidente de la Républica, su empleador, esperemos que lo hago sin distinción de ideologia en futuros aniversários y otras organizaciones sindicales como el PIT-CNT en una próxima conmomoración lo hago com por ejemplo el presidente de la Cámara de la Industria del Uruguay.
    A no confundir persona con el cargo que ocupa y mucho menos la persona ir embestido del cargo….

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