La cuestión de las Malvinas no pertenece únicamente al pasado. En junio de 2026, la OEA volvió a pedir que Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones sobre la soberanía. Días después, el Mercosur reiteró su respaldo a los derechos argentinos y cuestionó las medidas unilaterales vinculadas con la exploración y explotación de recursos en el área en disputa. El conflicto sigue abierto y conserva una dimensión internacional que Uruguay no puede tratar como una formalidad de calendario.
Nuestro país acompañó esa declaración del Mercosur, suscrita también por el presidente Yamandú Orsi. Por eso, el reclamo de una presencia uruguaya más firme no parte de la idea de que Uruguay haya guardado silencio. Parte de una exigencia distinta: convertir una posición ya expresada en una voz diplomática constante, reconocible y capaz de señalar al Reino Unido cuando sus actos profundizan la controversia. Londres sostiene que el futuro de las islas debe responder a la voluntad de sus habitantes y que no puede haber negociaciones de soberanía sin su acuerdo. Es una posición que el gobierno británico reiteró ante la OEA este año. Sin embargo, la declaración adoptada por aclamación en ese mismo organismo volvió a reclamar negociaciones entre Argentina y el Reino Unido. Mientras esas dos posturas permanezcan enfrentadas, la controversia no desaparecerá por el simple paso del tiempo. Uruguay debe condenar con claridad la negativa británica a retomar el diálogo de soberanía y cuestionar toda medida unilateral que afecte los recursos del área en controversia. El propio Mercosur advirtió en junio que esas acciones no son compatibles con la resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas. Esa es una base concreta para hablar con firmeza, sin recurrir a consignas ni confundir un reclamo diplomático con una convocatoria a la confrontación. Defender una solución negociada también exige respetar a quienes viven en las islas y rechazar cualquier salida por la fuerza. La guerra de 1982 dejó una lección demasiado grave para utilizarla como recurso retórico. Precisamente por eso, la vía pacífica necesita presión política sostenida: declaraciones en los foros internacionales, gestiones coordinadas con la región y un pedido persistente para que Naciones Unidas impulse sus buenos oficios. Malvinas interpela a Uruguay por su cercanía con Argentina y por la coherencia de su política exterior. Si reclamamos que las controversias internacionales se resuelvan mediante el derecho y el diálogo, debemos aplicar ese principio también en el Atlántico Sur. El gobierno uruguayo tiene una posición; ahora debe hacerla oír con más fuerza.
Y el Reino Unido debe recibir un mensaje inequívoco: mantener indefinidamente cerrada la negociación no resuelve la disputa.


LOS HABITANTES DE LAS MALVINAS, NO PUEDEN RESOLVER NADA OBJETIVO, PORQUE SON TRANSPLANTADOS DEL IMPERIO BRITÁNICO A LA ISLA! LAS ISLAS DESPUÉS QUE ESPAÑA DEJÓ EL CONTINENTE EN ÉPOCAS DE LAS INDEPENDENCIA NUESTROS PAÍSES, LAS COLONIZO INGLATERRA COMO HIZO EN MUCHAS PARTES MUNDO! LAS MALVINAS TIENEN PETRÓLEO, GAS NATURAL Y OTRAS RIQUEZAS ECONÓMICAS Y ESTRATEGICAS Y NUNCA POR VÍA DIPLOMÁTICA LAS VA A CEDER Y MILITAR ENTE, ES UNA POTENCIA Y ENCIMA POR CONVENIENCIA ESTRATÉGICA, EEUU APOYA AL REINO UNIDO. ENTRE IMPERIOS SE CODEAN! TODA, TODA LATINOAMERICA DEBIERA ESTAR UNIDA, APOYANDO LA LEGITIMIDAD HISTÓRICA DEL RECLAMO ARGENTINO SOBRE SOBERANÍA DE SU TERRITORIO, INCLUIDA LAS MALVINAS, LÓGICAMENTE! LUCHAR CONTRA LOS ATROPELLOS DESPOTICOS, DE LAS POTENCIAS, SOBRE LATINOAMERICA, YA!!! UNIDOS Y NO, SEPARADOS POR MEZQUINO INTERESES PARTICULARES!
Los habitantes de las islas fueron tan «transplantados» como los españoles en estas orillas y en la misma época, y aquí continuaron viniendo hasta fines de los 50s y pricipios de los 60s.
Ese argumento del «transplante» no es válido pues aquí los colonizadores lo hicieron también.
Lo importante son las nuevas generaciones, de gente nacida en los territorios. Ellos, y nosotros, no son ni somos transplantados de ningún lado, nacimos aquí y ellos allí, y son tan isleños como nosotros uruguayos, por más que ellos hablen inglés por allí y muchos de nosotros hayamos oído al abuelito hablar con añoranza de su España natal.
Las realidades van siempre por encima de cualquier propaganda patriotera y oportunista que un gobierno manipulador pueda emplear, sobre todo para desviar la atención a los problemas económicos internos que castigan a la ciudadanía.
La misma fórmula de exhaltación popular y «defender la patria», en 1982 costó la vida de 650 inocentes gurises mandados por el borrachín Galtieri al muere, en una campaña ya perdida antes de empezar.
No sabemos qué idea retorcida tiene este energúmeno de Miliei, que vocifera reducción del gasto público y austeridad hambreando a un pueblo, y por detrás compra helicópteros militares obsoletos y barquitos apenas del tamaño de un guardacostas y hace «drills» en medio del mar…
Como siempre, si existe la posibilidad de embarcarse otra vez en alguna estúpida aventura fuera de las mesas de diálogo, pues quienes sufrirán las consecuencias serán quienes viven en los pueblos, no quienes están en la casa rosada o en Buckingham palace, eso es seguro.
¡LOS PIRATAS ANGLOSIONISTAS FUERA DEL HEMISFERIO SUR!
Por un mundo sin anglosajones de mierda…
Y Uruguay debe entonces «alzar la voz» también por Palestina, donde la gente sufre y es asesinada.
La «cuestión» de las islas en verdad fue cosa del pasado hasta que se descubrió la posible presencia de hidrocarburos y gas. Antes de eso sólo se hacían referencias históricas y al último hecho bélico de 1982.
Cuando un par de cuestiones de rebote entraron en juego, primero al Trump insinuar que podría reconsiderar el status quo del Atlántico Sur, referiéndose a seguir respaldando o no la posición británica, y segundo la consignación a la extracción de petróleo y gas en la zona de las islas, pues ahí le saltaron los tapones al pibe motosierra.
Y ahí se pudrió todo. Protestas, denuncias, amenazas de «sanciones», ultimatums con plazos.
Trump no abrió la boca, simplemente porque ahora los aviones de ee.uu. que bombardean Irán fueron autorizados a hacer reabastecimiento en una base militar en Inglaterra, y ahí Trump volvió al dormitorio con el gobierno del Reino Unido.
Hacen mucho ruido por un pedazo de tierra inhóspita donde no hay ni medio argentino viviendo (pero ahora hay petróleo!) pero no hay ni una sola palabra por más de 20.000 niños muertos… 2 millones de desplazados, 190 mil heridos y mutilados, hambre, tortura, 98% de edificación destruida… 3 países invadidos, gente masacrada, viviendas destruídas con zonas ocupadas y un país más lejano aún bombardeado y acosado.
¿Qué es esto aquí mismo? sólo politiquería barata, de humanismo CERO.
Si no «alzan la voz» condenando abiertamente el genocidio «autorizado» por ee.uu. ni la crisis humanitaria en la Palestina ocupada, invocando una neutralidad inexistente, entonces cállense la boca y no hablen tampoco de los piratas ingleses ni los llorones patrioteros de enfrente.
Las «sanciones» y todo el circo de Miliei no va a llegar a ningún lado y a los piratas de su graciosa majestad no se les va a enfriar el té pensando en ello.
Y aquí, si no condenan todo, entonces no condenen nada, hacer otra cosa sería ridículo, como otra vez condenar el «férreo» bloqueo a Cuba y felicitar al bloqueador al mismo tiempo…