Orsi anunció “la mayor inversión de la historia reciente” de US$ 5.700 millones

Será para instalar un parque tecnológico por parte de la empresa española Solaria Energía y Medio Ambiente.

El presidente Yamandú Orsi anunció que el proyecto se ejecutará en Canelones, San José y Florida.

El presidente Yamandú Orsi anunció un acuerdo con la empresa española Solaria Energía y Medio Ambiente para desarrollar en Uruguay un parque tecnológico de centros de datos que demandará una inversión estimada en US$ 5.700 millones. El proyecto, que funcionará bajo el régimen de zona franca, contempla instalaciones con una capacidad total de 500 megavatios (MW) y la incorporación de generación solar propia para contribuir a su abastecimiento energético.

Solaria Energía y Medio Ambiente es una compañía española dedicada al desarrollo, gestión y generación de energía solar fotovoltaica. Fundada en 2002, cotiza en la bolsa española desde 2017 y forma parte del índice bursátil IBEX 35 desde 2020. Su presencia en Uruguay precede al anuncio del parque tecnológico. La compañía opera plantas solares en Young, en el departamento de Río Negro, y en Mercedes, en Soriano, que venden energía a UTE.

La iniciativa fue presentada por el mandatario como la inversión de mayor magnitud recibida por el país. Del monto total previsto, US$ 5.500 millones corresponderán al desarrollo de los centros de datos, mientras que otros US$ 200 millones se destinarán a instalar parques fotovoltaicos con una capacidad de generación de 350 MW.

Durante la presentación, Orsi sostuvo que el acuerdo es resultado de un proceso de trabajo desarrollado durante varios meses, con participación de equipos técnicos del Estado y de la empresa. También destacó el papel de UTE y de las autoridades del Gobierno que intervinieron en las negociaciones.

“Somos un país donde se puede invertir, donde se puede crecer, donde las reglas están claras”, afirmó el presidente, quien vinculó el anuncio con las condiciones institucionales, energéticas y tecnológicas que Uruguay busca ofrecer para captar proyectos de largo plazo.

El mandatario aclaró que la inversión no debía interpretarse como un trofeo ni como una contraposición a otros emprendimientos históricos. Por el contrario, la presentó como parte de un proceso de articulación nacional y de una estrategia para desarrollar actividades complementarias dentro de la economía.

Dos etapas para alcanzar los 500 megavatios

El proyecto se desarrollará en dos fases. La primera contempla la instalación de centros de datos con una capacidad de 200 MW, junto con los 350 MW de generación solar previstos para abastecer parte de la demanda energética de las instalaciones.

En una segunda etapa se incorporarán otros 300 MW de capacidad para centros de datos, hasta alcanzar los 500 MW contemplados en el acuerdo. La empresa también prevé la posibilidad de ampliar la generación fotovoltaica, de acuerdo con las necesidades que surjan durante el desarrollo del emprendimiento.

La distribución territorial abarcará los departamentos de Canelones, San José y Florida. Orsi sostuvo que el proyecto se inscribe en el compromiso del Gobierno con la descentralización y con la intención de que el crecimiento económico se traduzca en desarrollo para las comunidades del interior. “Este gobierno tiene un compromiso con llevar el crecimiento al interior del país para que se transforme en desarrollo”, señaló durante su intervención.

La firma del acuerdo por parte del presidente Orsi y el CEO de Solaria, Arturo Díaz-Tejeiro.

Más de 3.000 puestos de trabajo

De acuerdo con las estimaciones difundidas en el anuncio, la primera fase generará unos 3.100 puestos de trabajo durante la construcción. De ese total, aproximadamente 2.400 estarán asociados a las obras de los centros de datos y otros 700 corresponderán a la construcción de los parques fotovoltaicos.

El cronograma presentado sitúa hacia 2029 la generación de esos puestos de trabajo vinculados a la primera etapa. La cifra corresponde a empleos durante la construcción y no debe confundirse con la dotación permanente que requerirá la operación del complejo.

Una vez que el proyecto esté plenamente operativo, la previsión oficial es que genere alrededor de 1.500 puestos de trabajo permanentes. A ellos se sumarían empleos indirectos en empresas proveedoras, transporte, mantenimiento, construcción y otros servicios vinculados con el funcionamiento de las instalaciones.

Orsi destacó que el emprendimiento puede abrir oportunidades para obreros, técnicos, ingenieros, profesionales y empresas de servicios nacionales. En su visión, el desafío consiste en que una parte significativa de esas oportunidades se traduzca en actividad económica local y en posibilidades de desarrollo profesional dentro de Uruguay.

El presidente también señaló que Solaria contratará empresas uruguayas para desarrollar el proyecto. La participación de proveedores locales será uno de los factores relevantes para determinar el alcance de los efectos económicos más allá de la inversión directa.

No obstante, las cifras de empleo anunciadas son proyecciones vinculadas a la ejecución de las distintas etapas. Su concreción dependerá del avance de las obras, del calendario de instalación y de la puesta en funcionamiento de los centros de datos y de la infraestructura energética asociada.

La energía renovable como ventaja competitiva

Uno de los argumentos centrales de Orsi fue la disponibilidad de energía eléctrica de origen renovable. El mandatario sostuvo que la transformación de la matriz energética uruguaya constituye una fortaleza para atraer inversiones que necesitan un suministro de gran escala y que, al mismo tiempo, deben responder a exigencias ambientales cada vez mayores. “Uruguay tiene condiciones que no se improvisan”, afirmó. Entre ellas mencionó el desarrollo alcanzado por el sistema eléctrico y el avance hacia una matriz prácticamente renovable.

La incorporación de 350 MW de generación solar al proyecto constituye un componente relevante del acuerdo. La inversión permitirá sumar capacidad fotovoltaica destinada a abastecer parte de la demanda del parque tecnológico, aunque las características definitivas del suministro y su integración al sistema eléctrico serán aspectos importantes para evaluar el funcionamiento del conjunto.

Los centros de datos requieren un suministro eléctrico constante para mantener operativos los equipos informáticos, los sistemas de almacenamiento y las redes de comunicación. Por ese motivo, la disponibilidad energética y la previsibilidad del suministro son factores que pesan en las decisiones de localización de este tipo de instalaciones.

En ese contexto, la combinación de centros de datos y generación renovable busca vincular la expansión de la economía digital con nuevas inversiones en infraestructura energética. La dimensión del proyecto también plantea la necesidad de acompañar su desarrollo con una planificación adecuada de la demanda eléctrica y de las instalaciones requeridas para su conexión.

Para el Gobierno, la inversión representa una oportunidad de integrar dos áreas consideradas estratégicas: la generación de energía y el desarrollo de actividades tecnológicas de alto consumo eléctrico.

Conectividad e instituciones

Además de la energía, Orsi destacó la infraestructura de telecomunicaciones y las condiciones institucionales del país. En particular, mencionó la extensión de la fibra óptica, cuya penetración cifró en 94%, y la existencia de cables submarinos que conectan a Uruguay con las redes internacionales. La conectividad resulta esencial para el funcionamiento de los centros de datos, que dependen de la transmisión de grandes volúmenes de información y de conexiones confiables con otros mercados. La disponibilidad de infraestructura de comunicaciones constituye, por tanto, otro elemento que puede favorecer la instalación de proyectos vinculados con la economía digital.

El mandatario también hizo referencia a la estabilidad jurídica, el funcionamiento de las instituciones y la continuidad de las reglas. Sostuvo que los inversores que comprometen capital a largo plazo necesitan previsibilidad y confianza en el marco económico y político.

“Quien invierte a largo plazo necesita saber que la regla de hoy va a ser la regla de mañana”, expresó. Orsi vinculó esa previsibilidad con la capacidad de Uruguay para construir acuerdos y sostener políticas a lo largo del tiempo. Según señaló, el proyecto no responde a una decisión aislada, sino a un proceso en el que intervienen capacidades desarrolladas durante años en materia energética, tecnológica e institucional.

También sostuvo que la inversión puede contribuir a ampliar las capacidades profesionales y empresariales del país, al incorporar nuevas actividades y promover la contratación de proveedores nacionales.

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