El Estado Mayor de la Defensa (Esmade) tiene a su cargo la planificación de la seguridad estratégica para la visita del papa León XIV a Uruguay, prevista entre el 6 y el 8 de noviembre. En paralelo, la organización del viaje apostólico confirmó que todas las actividades programadas se mantienen y presentó los detalles de los tres encuentros principales que el pontífice encabezará en Paysandú, Montevideo y Florida.
El presidente de la República, Yamandú Orsi, recorrió este jueves 22 de octubre el Centro de Operaciones Conjuntas del Esmade, durante la ceremonia por el 16.º aniversario de la institución. El mandatario estuvo acompañado por el subsecretario de Defensa, Joel Rodríguez, y recibió información sobre el dispositivo que coordinará distintas áreas de actuación durante la presencia del pontífice.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa, Rodolfo Pereyra, explicó que el organismo planificó las operaciones de seguridad y que el Comando de Operaciones Conjuntas (COC) trabajará con las tres ramas de las Fuerzas Armadas. Las tareas comprenden la seguridad en materia digital y la cobertura sanitaria, esta última a cargo de Sanidad Militar.
“Todo el trabajo está en este contexto y es lo que queríamos presentar al señor presidente”, señaló Pereyra en declaraciones a Comunicación Presidencial.
El centro funcionará como espacio de monitoreo y coordinación de las acciones previstas para la misión oficial del papa. El operativo de seguridad se extenderá a las distintas actividades que integran la agenda del viaje, que incluirá una reunión privada con Orsi y celebraciones religiosas en tres departamentos.
El Esmade fue creado en 2010, como órgano de asesoramiento para la planificación y coordinación de las actividades de las Fuerzas Armadas. Durante el acto por su aniversario, Pereyra destacó la formación de sus integrantes en planificación y conducción estratégica de operaciones conjuntas, así como la participación de efectivos en tareas de control fronterizo, el Plan Invierno, el apoyo logístico a la Campaña Antártica de Verano y las elecciones del Banco de Previsión Social. En la ceremonia también fueron reconocidos funcionarios que prestaron servicios en la dependencia.

“Todo confirmado”
Mientras avanzan los preparativos de seguridad, la organización del viaje apostólico brindó una conferencia de prensa en el Seminario Mayor Interdiocesano Cristo Rey para despejar dudas sobre la realización de la visita y explicar cómo se desarrollarán las actividades.
El cardenal Daniel Sturla fue categórico al referirse a la continuidad del viaje. “Nunca hubo nada de que no se sigue adelante”, afirmó, y resumió la situación con una frase: “Todo confirmado”.
La inquietud había surgido luego de que se conociera que León XIV había sido sometido a una intervención quirúrgica. Sturla aclaró que la visita nunca fue suspendida y que los preparativos continuaron, aunque reconoció que el anuncio de la operación había generado preocupación.
La organización cuenta ahora con información médica favorable. Los estudios confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar localizado. Según el comunicado, una evaluación oncológica posterior determinó que no es necesario ningún tratamiento adicional.
Sturla calificó la noticia como positiva y señaló que el pontífice retomó gradualmente sus actividades después del alta médica.
Además de Uruguay, León XIV tiene previsto visitar Argentina y Perú. Como señal de su expectativa por el viaje a la región, Sturla mencionó un video difundido en redes sociales en el que el papa responde “Argentina, allá vamos” a un fiel argentino durante la audiencia del jueves en la plaza de San Pedro, en el Vaticano.
Tres encuentros en tres departamentos
El obispo Milton Tróccoli detalló el calendario de los tres actos principales y recordó que las entradas serán gratuitas, aunque requieren inscripción previa.
La primera actividad masiva tendrá lugar el sábado 7 de noviembre, a las 10 horas, con una misa en el Parque París Londres de Paysandú. Ese mismo día, a las 19 horas, se realizará en Montevideo una vigilia de oración en el Estadio Centenario. La visita concluirá el domingo 8, a las 10.30 horas, con una misa en la plaza frente a la Catedral Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, en Florida.
Esta última celebración tendrá un significado especial para la Iglesia uruguaya porque coincidirá con el día de la patrona del país y será el acto central de la visita.
Las entradas para los tres eventos son nominativas y están habilitadas para mayores de tres años. El trámite comienza en la página web oficial de la visita, donde cada persona debe seleccionar la actividad a la que desea concurrir. Luego será dirigida a la plataforma de la red UTS, en la que deberá estar registrada para completar la inscripción.
Cada persona podrá obtener hasta cuatro entradas y recibirá un código QR que deberá presentar el día del evento. La organización dispuso un procedimiento diferenciado para las personas con discapacidad.
En el caso del Estadio Centenario, el aforo total previsto es de 59.000 personas. El escenario estará instalado sobre la Tribuna América, mientras que las localidades se distribuirán entre el campo de juego, la platea y las tribunas Olímpica, Ámsterdam y Colombes. También se habilitará un espacio exterior con pantallas y audio para quienes no puedan ingresar al estadio. En Florida, donde la plaza frente a la catedral tiene una capacidad más limitada, se instalarán pantallas para permitir que más personas puedan seguir la misa.

Oración, testimonios y encuentro con los fieles
El presbítero Mathías Soiza precisó que la actividad del sábado por la noche en el Centenario no será una misa, sino un encuentro de oración y testimonios junto al pontífice. El programa incluirá las intervenciones de una catequista, un joven recién bautizado y los padres de una familia con cinco hijos. Cada uno de los participantes finalizará su testimonio con una pregunta que León XIV responderá.
Las puertas del estadio abrirán a las 15 horas y media hora después comenzará una previa artística. La llegada del papa está prevista para las 18.45 horas. La actividad incluirá palabras de bienvenida de Sturla, los testimonios, un momento de oración, una homilía, súplicas y la bendición del pontífice.
Soiza explicó que la propuesta busca generar un espacio de cercanía con los fieles, con un formato menos rígido que el de una celebración litúrgica tradicional. “Representa un gran bien espiritual, estamos convencidos de que puede llevar luz y gozo a la gente que lo necesita”, expresó. El sacerdote añadió que la intención es que el encuentro sea “más flexible y menos estructurado”, para que los asistentes puedan escuchar al papa y expresarle el afecto de la comunidad católica uruguaya.
Una organización de US$ 2,3 millones
La financiación de la visita también formó parte de la conferencia de prensa. La organización presentó la rifa denominada Una Gran Alegría, una de las principales iniciativas para recaudar fondos destinados a cubrir los costos de infraestructura y funcionamiento de los actos.
El bono puede adquirirse exclusivamente por vía digital, desde la página web oficial de la visita, a un precio de 2.000 pesos y con la posibilidad de pagar en hasta diez cuotas. Entre los premios previstos figuran un apartamento, diez automóviles Suzuki cero kilómetro y tres viajes a Roma. Tróccoli explicó que la infraestructura necesaria para recibir al pontífice y organizar las actividades tiene costos importantes y que la rifa busca contribuir a solventarlos para que los encuentros puedan desarrollarse en las condiciones previstas.
“No vamos a tener dinero de más, está calculado para cubrir exactamente los gastos”, afirmó. El presupuesto total informado por la organización asciende a US$ 2,3 millones más IVA y será cubierto por la Conferencia Episcopal del Uruguay. La cifra contempla los distintos eventos pastorales previstos durante la visita.
Por su parte, Sturla indicó que el Estado asumirá los costos correspondientes a la Plaza Independencia y la seguridad de todos los actos. La coordinación entre las autoridades públicas y la organización eclesiástica incluye, por tanto, tanto la preparación logística como las medidas necesarias para garantizar el desarrollo de las actividades. Sobre la posibilidad de que las condiciones meteorológicas afecten el programa, el cardenal señaló que para el acto en la Plaza Independencia existe un plan alternativo. Para las demás actividades, la respuesta prevista será mantenerlas aun en caso de lluvia.
Consultado sobre el significado de la visita en un país de tradición laica, Sturla defendió la laicidad como un componente positivo de la convivencia democrática, aunque advirtió sobre lo que considera una interpretación restrictiva de ese principio.
“Los uruguayos nos sentimos orgullosos de nuestra laicidad, y la laicidad tiene aspectos positivos porque nos permite hablar de una sociedad plural y democrática de la que todos somos parte”, sostuvo.
Sin embargo, señaló que, a su entender, en Uruguay y otros países la laicidad se ha confundido en ocasiones con una postura que busca limitar la religión al ámbito privado y excluir sus expresiones de la vida pública. “Muchas veces en el Uruguay, como en otros países, la laicidad se ha confundido con ese laicismo que pretende arrinconar lo religioso en el ámbito de la conciencia individual y niega la expresión pública de la fe”, afirmó. Sturla cerró su reflexión con una defensa explícita del modelo uruguayo: “Viva la laicidad, es de las cosas más hermosas que tiene el país”.
Como parte de las actividades previas al viaje, el cardenal convocó a la ciudadanía a participar el sábado 31 de octubre, a las 9 horas, en la Rambla Aduana de Oribe, donde se rezarán las avemarías que faltan según el contador publicado en el sitio oficial de la visita.

